Inflación, desabastecimiento, altos precios, devaluación, sanciones, controversias políticas, sociales, migraciones, entre otras; caracterizan a Venezuela en los actuales momentos, pues desde 1999 hasta la presente ha ocurrido de todo un poco, luego se estrenó una nueva constitución, se ensayaron múltiples iniciativas populares, se arrecio el discurso, se produjeron huelgas, marchas, golpes de estado, revocatorios, reconversión monetaria, para luego transitar una de las bonanzas petroleras más importantes que ha tenido el país; sin embargo, el país cada vez más sumerge en una grave crisis económica donde los dígitos de la inflación van en aumento de manera exponencial.
Dentro de este contexto, se realizara un análisis de la hiperinflación venezolana, sus causas, consecuencias y posibles soluciones, tomando como base referencias bibliográficas, así como también la opinión de economistas como expertos en la materia.
Económicamente, la inflación es el aumento continuo y sostenido de los precios de los bienes y servicios que se compran y se venden en un país. (Blonder, 1998: 26), esto se refiere a que el “fantasma” llamado inflación, es un aumento generalizado de los precios de las cosas que se compran con dinero, pues al haber inflación este pierde valor, es decir, poder de compra.
La inflación es provocada por un exceso de dinero en circulación y esto trae consecuencias nefastas para las familias, como está ocurriendo actualmente en el país; donde las familias tienen poco poder adquisitivo y por ende los hogares venezolanos se ven desmembrados porque sus integrantes se ven obligados a migrar hacia otras latitudes en busca de mejoras económicas.
Por otro lado, al aumentar los dígitos de la inflación, económicamente se produce hiperinflación definida como “una inflación muy elevada, prácticamente incontrolada, en donde los precios aumentan rápidamente al mismo tiempo que la moneda pierde su valor real y la población tiene una evidente reducción en su patrimonio monetario”. (Ludwig: 1992).
Esto refiere que al desbordarse el incremento de los precios, las personas tienen que empezar a cambiar su comportamiento cotidiano para protegerse de la hiperinflación donde esta tiene efectos muy negativos sobre el bienestar, por ejemplo el caso venezolano; la crisis económica se ha radicalizado cada vez, más en los años 2016, 2017 y 2018 los precios de los diferentes bienes y servicios cambian día a día, lo cual hace que la población gaste rápidamente sin planificación alguna todo su sueldo en bienes de consumo como electrodomésticos, autos, piezas mecánicas, entre otros a fin de mantener su poder adquisitivo, así como también comprar los pocos alimentos que logra obtener.
El economista Steve Hanke argumenta que desde el periodo 2007 donde la reconversión monetaria con el bolívar fuerte, hasta el 2017 los diferentes productos o bienes han tenido un incremento de hasta 8600%. Expresando que el país enfrenta el impacto de la caída de los precios del petróleo con una recesión desde el 2014, una caída dramática de sus importaciones, aguda escasez de alimentos y medicinas y una fuerte agitación política y social.
Es necesario mencionar a. Ludwig Von Mises (1999) , quien refiere que algunos indicativos de hiperinflación seria cuando la población en general prefiere mantener su riqueza en bienes no monetarios o incluso en una moneda extranjera relativamente estable, como por ejemplo el dólar, el euro, entre otros, a fin de preservar el poder adquisitivo y así no desvalorizarse.
Como todo problema, la hiperinflación presenta causas (lo que dio lugar a….) y consecuencias (lo que está ocurriendo….); una de las razones de la hiperinflación venezolana es el aumento rápido y masivo de la cantidad de dinero que no se encuentra apoyado por crecimiento en la producción de bienes y servicios, lo cual resulta en un desequilibrio entre la oferta y la demanda de dinero.
De igual manera, García Humberto, Presidente de la Academia Nacional de Economía, explica cinco causas de la hiperinflación venezolana, y su origen está en el crecimiento desorbitado de dinero sin respaldo para financiar el sector público (Creación de Misiones, Bonificaciones, Populismo, entre otros.), los abultados y sostenidos déficit del sector público, la pérdida de confianza en el bolívar como depositario del valor( valor de compra y cambio); el colapso del sector externo y alza desmedida del dólar negro, así como la indexación creciente de precios y remuneraciones.
Como consecuencia de toda esta problemática socioeconómica, el venezolano al ver desbordado el incremento de los precios de los bienes, comienza a cambiar su comportamiento de vida a fin de encontrar un refugio e ir sobreviviendo a este problema fantasmal, por tanto, comienza a cuantificar el valor de los productos en una moneda extranjera estable debido a la devaluación del bolívar como moneda local, ocurriendo así una “dolarización espontanea”.
Otro aspecto relevante producto de la problemática hiperinflacionaria es la acentuación de los desequilibrios macroeconómicos reflejados en crecientes déficit del sector público, fuga de capitales, desabastecimiento, fuga de talento joven hacia otros países en busca de mejoras económicas, a fin de fortalecer su poder adquisitivo. Soluciones para enfrentar este fenómeno de la economía, en primer lugar se plantea terminar con la impresión de dinero sin respaldo por parte del Banco Central de Venezuela (BCV), lo que implica sanear y equilibrar las cuentas fiscales y aumentar la eficiencia de la gestión pública; en segundo lugar, la medida anterior debe estar acompañada con la unificación del tipo de cambio, auxiliado por un generoso financiamiento externo que permita su rápida estabilización a niveles muy por debajo de la cotización del dólar paralelo, lo que tumbara los precios de una gran cantidad de bienes e insumos importados.
Además esto permitirá la libre concurrencia al mercado de divisas para traer (importar) materia prima, equipos e insumos en los cuales aumentara la oferta del mercado productivo.
Por su parte Fernández M. (2018), expresa que 97 economistas en carta enviada al Presidente actual de Venezuela, entre otras cosas manifestaron que es muy importante que se tomen medidas que permitan rescatar PDVSA, y que se ofrezcan garantías jurídicas a la propiedad. Afirmaron que es imperativo conseguir financiamiento externo con organismos internacionales. Estos recursos acompañados del levantamiento de los controles y de las leyes punitivas propiciaran la recuperación rápida del aparato productivo, que hoy trabaja a solo una tercera parte de su capacidad, esto redundara en bajar los números inflacionarios y devolverá credibilidad en la economía del país.




0 comentarios:
Publicar un comentario