El
tema de la inflación resulta importante por múltiples razones. Por una parte
las variaciones en el nivel general de los precios pueden afectar el bienestar
de las personas y de la sociedad en general provocando una transferencia de
poder de unos grupos sociales a otros. Por otro lado, constituye el objetivo de
política económica central de muchos gobiernos ya que afecta las relaciones
comerciales del país que la sufre, provocando pérdida de competitividad y caída
de las ventas en el exterior.
En
general existe consenso en que el efecto más importante que provoca la
inflación es la pérdida del poder adquisitivo del dinero, con la consecuente
carga de injusticia social que provoca en los grupos sociales perdedores en el
proceso. Un fenómeno inflacionario tiene efectos negativos sobre la eficiencia
económica y el crecimiento, debido a que los recursos son trasladados para ser
usados con fines especulativos ante la incertidumbre que produce la inflación
en el sector productivo.
Además
la inflación puede deteriorar la distribución del ingreso y la riqueza ya que
una menor inversión frena el crecimiento económico y tiende a generar
desempleo, con lo cual se deterioran los salarios y se profundizan los
desequilibrios sociales.
A
pesar de los esfuerzos históricos en desarrollos teóricos sobre la inflación,
es innegable la ausencia de un planteamiento universalmente aceptado por los
economistas. Tradicionalmente se han considerado dos explicaciones básicas de
la inflación: el tirón de la demanda y el empuje de costos.
Las
explicaciones de la inflación por tirón de demanda son aquellas que atribuyen
el origen del fenómeno a la presencia de excesos de demanda agregada de bienes
y servicios sobre su oferta agregada. Un desplazamiento de la curva de demanda
hacia la derecha puede deberse a cambios autónomos en la demanda o a
variaciones en la oferta monetaria.
En
la teoría clásica los mecanismos de mercado conducen a las economías a producir
a su máximo potencial en ellas se está generando la mayor oferta de bienes y
servicios que se puede obtener con los recursos y la tecnología de que se
dispone. En consecuencia un incremento en la oferta monetaria crea una situación
equivalente a la de una mayor cantidad de dinero en procura de la misma cantidad
de bienes y servicios lo que resulta en un aumento de sus precios.
A
partir de lo anterior es claro que la inflación tiene sus orígenes en las
presiones exógenas de la demanda y el único elemento desencadenante de dicha expansión
exógena es el aumento en la cantidad de dinero circulante. Por lo tanto la política
económica queda limitada a un control de la cantidad de dinero compatible con
el crecimiento de la producción como estrategia para alcanzar la estabilidad en
los precios.
A
diferencia de la posición de los clásicos, Keynes desarrollo una teoría en
donde muestra que la economía generalmente se encuentra produciendo por debajo
de su nivel máximo potencial principalmente por una demanda insuficiente.
En
este esquema el ahorro es una filtración que puede causar insuficiencias de
demanda si no es totalmente utilizado para financiar proyectos de inversión lo
cual resulta probable ante la inexistencia de un mecanismo de mercado que lo
garantice. A su vez la inflexibilidad de precios y salarios a la baja impide
que esas insuficiencias se corrijan en los mercados de bienes, servicios y
trabajo mediante un ajuste de dichas variables.
En
este sentido como los mercados no se ajustan en forma automática las economías pueden
enfrentar constantemente situaciones en las que los factores productivos,
especialmente el trabajo, estén desocupados y el producto es inferior a su máximo
potencial. En la perspectiva keynesiana el impulso de dichas economías hacia su
nivel máximo potencial o de pleno empleo exige una constante reactivación de la
demanda en especial a través de la política económica.
Entonces
para Keynes la inflación es el costo de la actividad productiva y la generación
de empleo. Los gobiernos pueden elegir entre estabilidad en los precios con
significativos niveles de desempleo o bajo desempleo con inflación.



0 comentarios:
Publicar un comentario