Tikopia es una pequeña isla en el suroeste del Océano Pacífico. Cubriendo un área de 5 kilómetros cuadrados, la isla es el remanente de un volcán extinto. Su punto más alto, el monte Reani, que alcanza una elevación de 380 metros sobre el nivel del mar. El Lago Te Roto cubre un antiguo cráter volcánico que se encuentra a 80 metros de profundidad.
Los primeros europeos llegaron el 22 de abril de 1606 como parte de la expedición española de Pedro Fernández de Quirós. La ubicación del tikopia es relativamente remota y pertenece a Temotu como la más meridional de las Islas Salomón.
Los habitantes de
Tikopía lograron prolongar una economía sostenible que les permitió
sobrevivir de forma estable durante casi tres mil años. Para ello tenían que producir y almacenar los suficientes
excedentes alimentarios para conseguir evitar morir de hambre durante la
estación seca anual de los meses de mayo y junio, así como cuando, a
intervalos impredecibles, los ciclones destruían los huertos. (Tikopia
se encuentra en el principal cinturón de ciclones del Pacífico, con una
media de veinte ciclones por década). Por consiguiente, sobrevivir en
Tikopia exigía haber resuelto dos problemas durante tres mil años: cómo
producir con garantías una provisión de alimentos suficiente para mil
doscientas personas y cómo impedir que la población creciera por encima
de una cifra que resultara imposible de mantener.
Además, los habitantes de Tikopia tenían todavía que
recurrir a los tipos de suministro alimentario de emergencia que les
permitieran superar la estación seca anual en la que la producción de
cosechas era baja y los ciclones ocasionales podían destruir los
cultivos de los huertos y los vergeles. Uno de ellos consistía en
fermentar los excedentes de frutos de árbol del pan en unos hoyos con el
fin de producir una pasta rica en almidón que puede almacenarse durante
dos o tres años. El otro consistía en explotar las pequeñas zonas de
bosque tropical original que quedaban para recoger frutos, bayas y otras
partes comestibles de plantas, que no se encontraban entre los
alimentos predilectos pero podían salvar a la población de morir de
hambre.
El otro requisito previo para ocupar Tikopia de forma sostenible es que la población sea estable y no aumente. En la actualidad, los jefes de Tikopia limitan
el número de habitantes a los que se permite residir en la isla a 1.115
personas, una cifra que se aproxima al tamaño de la población que se
mantenía de forma tradicional.
Doctorados en economía, escondánse.




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