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jueves, 4 de octubre de 2018

El Perfil Criminal



La historia formal de la Psicología ligada al crimen tiene sus inicios en la sociedad londinense de finales de 1880. Fue en ese entonces cuando el mundo se enfrenta al primer asesino en serie de la época moderna: Jack el Destripador. Más allá de si logró o no ser acertada, este supuesto “perfil” del asesino inauguró una nueva vía para la investigación policial que se denominó: La perfilación criminal.
Según investigadores en el área, dicha técnica consistiría en elaborar un bosquejo físico y psicológico, lo más aproximado posible, de la persona a la que se está buscando por un determinado delito. Es decir, “un mapa de la mente del asesino”. Con ello, el objetivo fundamental sería poder entender y predecir el siguiente paso del criminal; para poder adelantársele.
La anterior es una técnica que funciona sobre todo en crímenes por asesinato y, con mayor efectividad, en casos de asesinos en serie (o ladrones en serie o violadores habituales). ¿Por qué? Pues porque el asesino en serie delinque de manera repetida y sistemática (siguiendo un “modus operandi”); por lo cual, se hace más sencilla y útil la elaboración de este perfil criminal.
El perfil criminal (Profiling) es un mecanismo de la ciencia criminológica que interviene en la investigación del crimen ayudando a la localización del delincuente. Según Garrido y López (2006) un perfil criminológico es “…una estimación acerca de las características biográficas y del estilo de vida del responsable de una serie de crímenes (generalmente homicidios y/o violaciones) que todavía no se han identificado.
También incluye una predicción acerca de donde vive o tiene su base desde la que se desplaza para cometer los delitos, y cuáles son las áreas probables en las que puede volver a actuar, pensado para ayudar a la policía, generalmente disminuyendo las vías a proseguir en el rastro del crimen y focalizando la acción policial en determinadas áreas o tipos de personas”. (p. 27).
Por su parte, Ovejero (2009), afirma que el perfil criminal es una técnica que, basada en aspectos psicosociales del comportamiento humano, establece, a partir de la escena del crimen, las características sociales y psicológicas de la víctima y los hallazgos forenses, la motivación del autor, a partir de la cual se elaboraran los fundamentos estadísticos que permiten estructurar grupos relativamente homogéneos de sujetos que cometen actividades criminales, con la finalidad última de ayudar a la investigación o bien facilitar pruebas inculpatorias en un proceso judicial.
El perfil criminal se puede definir como una estimación acerca de las características biográficas y del estilo de vida del responsable de una serie de crímenes graves y que aún no se ha identificado. El objetivo de este perfil es delimitar las características del presunto culpable para disminuir el rango de posibles culpables y ayudar a la policía focalizando y restringiendo las posibilidades de investigación, posibilitándoles el centrarse en los blancos realistas. Este punto es muy importante, ya que cuando se tratan de crímenes violentos o seriales, la alarma social y las posibilidades de que se vuelvan a repetir los hechos, hacen necesaria actuar con rapidez y detener cuanto antes al asesino.
Un perfilador toma conciencia de lo que el autor del crimen quiere decir con su acto, su comportamiento, sus emociones y miedos, para lograr acercarse a ese delincuente que en un primer momento es desconocido. Se centrará fundamentalmente en las características personales del delincuente, su peligrosidad y posibilidad de reincidencia, su residencia, futuros lugares de actuación y en la víctima, analizando las huellas de su comportamiento en la escena del crimen, facilitando información, que una vez procesada por la policía, ayuda a la captura del delincuente.
El perfil criminal es una hipótesis sobre la personalidad, características demográficas (edad, sexo, raza, nivel socio-económico, etc…), y estilo de vida del posible autor de un crimen. Por sí solo, el perfil no es capaz de señalar al delincuente, pero sí que contribuye a estrechar el ámbito de la investigación, ofreciendo a ésta, nuevas orientaciones y alternativas.
Los perfiladores se basan en el Principio de Intercambio de Locard, que sostiene que: “es imposible que un criminal actúe, especialmente en la tensión de la acción criminal, sin dejar rastros de su presencia”, de manera que lo que hacen es tomar como objeto de estudio, las huellas o rastros de comportamiento, que el autor deja en la escena de un crimen.
Según Garrido (2012) hay dos preguntas relevantes que surgen desde la escena del crimen; proyectando hacía atrás, esta pregunta sería: ¿Qué tipo de persona ha hecho esto?”; mientras que proyectando hacia el futuro la pregunta será “¿Cómo influirá esto que ha hecho en su psicología y en su estilo de vida?

Tipos básicos de perfiles en criminología

·                    Agresores conocidos, método inductivo

Mediante el estudio de la historia criminológica de delincuentes, del ámbito penitenciario habitualmente, se puede establecer perfiles generales sobre las conductas de grupos catalogados como violadores, homicidas, estafadores. En este método se traza el perfil del delincuente desconocido, a partir de características conductuales y demográficas, compartidas por otros criminales estudiados en el pasado y que encajan con el mismo patrón de conducta, del sujeto que se está persiguiendo.
Se basa en el estudio de casos para, a partir de ellos, extraer patrones de conductas característicos de esos agresores. Se desarrolla básicamente en el ámbito carcelario, mediante entrevistas estructuradas o semiestructuradas, aunque también se suele usar como fuente de información las investigaciones policiales y judiciales.
·                    Agresores desconocidos, método deductivo

Examinando la escena del crimen, sus evidencias psicológicas, de las que se extrae el perfil del autor del delito, partiendo de premisas generales se extraen rasgos del agresor generando un perfil particular, interviniendo distintas disciplinas en este método:
·         Criminalística.
·         Criminología.
·         Medicina legal.
·         Psicología forense.
·         Psiquiatría forense.
·         Antropología forense.
·         Informática forense.
·         Policía científica.
·         Psicología social.

Perfil geográfico: Este perfil describe el aspecto geográfico donde se desenvuelve el delincuente, sus escenas del crimen, los puntos geográficos de esos crímenes, sus desplazamientos, el terreno en el que actúa, zona de riesgo, base de operaciones.  En este método se trata de relacionar la ubicación de la escena del crimen, con el lugar de residencia del autor, basándose en la idea de que los agresores actúan en un lugar y momento, que tiene para ellos un significado personal

Escena del crimen: La escena del crimen estudia el lugar que el asesino ha elegido para matar a su víctima. Las escenas pueden ser varias si el asesino ha usado varios lugares desde que atrapa su víctima hasta que la deja. Puede atraparla en un sitio, torturarla en un segundo, matarla en un tercero y trasladarla a un cuarto para abandonarla allí. En cualquier caso, la escena principal es donde la muerte o agresión de mayor importancia y el resto son secundarias. Generalmente es en la primaria donde hay más transferencia entre el asesino y su víctima, por lo cual suele ser en la que hay más evidencias psicológicas y físicas.
Modus operandi y firma. El modus operandi es el método que usa el asesino para llevar a cabo su crimen, describe las técnicas y las decisiones que el asesino ha tenido que tomar. De esta evaluación sacamos información sobre cómo mata nuestro asesino y qué características psicológicas se pueden deducir de este método: planificador, inteligente, profesión que puede desarrollar, descuidado, perfeccionista y sádico.
Victimología: Estudia a la víctima, la cual tiene una importancia crucial puesto que es la protagonista del hecho criminal, presencia el crimen en primera persona, sobre ella recae el acto criminal y se representan el modus operandi y la firma del asesino.
De acuerdo al FBI (Federal Bureau of Investigation), expertos en el tema, este proceso suele implicar 7 pasos:

1. Evaluación del acto criminal en sí mismo
2. Evaluación exhaustiva de las particularidades de la escena del crimen
3. Análisis exhaustivo de la víctima
4. Evaluación de los informes preliminares
5. Evaluación del informe sobre la autopsia forense
6. Desarrollo de un perfil con las características fundamentales del delincuente
7.  Sugerencias de investigación basadas en la construcción del perfil.

La estructura y contenido de un perfil es el siguiente:

1. Correspondencia del delito analizado con una cadena de crímenes similares.
2. ¿Diferentes delitos corresponden a un mismo delincuente?
3. ¿El delincuente actuó en solitario o con la complicidad de otras personas?
4. Características demográficas del delincuente:
5. Características físicas
6. Antecedentes delictivos
7. Características psicológicas
8. Relación con la víctima
9. Ubicación geográfica
10. Predicciones sobre un nuevo crimen
11. Predicciones de su comportamiento respecto a la investigación
12. Recomendaciones para el caso

Información sobre las víctimas

Datos de la (s) víctima (s)

1. Características demográficas
2. Características físicas
3. Nivel de riesgo de la víctima
4. Ubicación geográfica
5. Evidencia de las reacciones que pudo tener la víctima durante el delito (especialmente útil cuando las víctimas sobreviven, como es el caso de las víctimas de violadores en serie)
6. Análisis de la información de la víctima

Datos de lo ocurrido en la escena del delito

1 Ubicación temporal
2 Ubicación geográfica
3. Descripción del modus operandi
4. Análisis de la escena del delito


Proceso para la generación del Perfil Criminal

En cuanto al proceso de generación del perfil criminal consta de 6 etapas, que termina con la detención del sospecho.

1.      Los inputs para el perfil

Toda la información obtenida por la policía en la escena del crimen se recopila y examina.  La escena del crimen es examinada minuciosamente. A continuación la investigación se centra en las victimas a través de la aplicación de la técnica de Autopsia Psicológica.  El informe forense determina la causa y el tipo de muerte, las heridas que presentaba antes y después de la muerte, y los actos sexuales cometidos con la victima si tuvieron lugar. Se evalúan los informes policiales preliminares y los documentos de investigación, con información de fondo.  Entrevistas a testigos que tengan información sobre el hecho.

2.      Los modelos para la toma de decisiones

La siguiente fase es el proceso de toma de decisiones, en el los inputs son organizados.  En este sentido se pueden establecer siete decisiones que permiten diferenciar y organizar la información obtenida en la primera etapa y que forman una base sobre la cual se construye el perfil:
-  Tipo y estilo de homicidio: los homicidios se pueden clasificar por tipo y estilo.  Un homicidio simple tiene una sola victima; uno doble tiene dos víctimas en un único suceso y en un solo lugar; y uno triple tiene tres víctimas que mueren en un mismo lugar durante un único suceso.  De tres víctimas en adelante se clasifica como asesinato múltiple, el cual puede ser en masa, en serie y spree killer.
- La intención primaria del asesinato: en un asesino puede haber tanto intensiones primarias como secundarias.  El motivo primario es la meta fundamental que se logra a través de otras que se denominan secundarias.  En la motivación primaria pueden incluirse razones emocionales, egoístas o específicas.
-  Riesgo para la víctima: para calcular el riesgo que corre la víctima se usan factores tales como la edad, profesión, estilo de vida, y este se clasifica en alto, moderado o bajo.  Esta información sobre la victima ayuda a formar una imagen del tipo de asesino que se busca.
-  Riesgo para el agresor: este hace referencia al riesgo que corrió el agresor para poder cometer el crimen.
- La escalada del crimen: los investigadores que hacen perfiles saben deducir la secuencia de los actos, y así, determinan el potencial del asesino, no solo para aumentar la violencia de sus crímenes, sino también para repetirlos en serie.  El estudio del desarrollo de la conducta criminal de los agresores sistemáticos indica que cuando codifican a la víctima, es decir mantienen un trato impersonal y se comunican poco y solo con fines instrumentales, irán mostrando una mayor violencia a medida que van acumulando asaltos (Garrido, 2000).
-  El tiempo: se tiene en cuenta el tiempo necesario para: matar a la víctima, cometer actos adicionales con el cuerpo, deshacerse del cadáver.  El momento en que se comete el delito si es de día o de noche también es importante para conocer estilos de vida y la ocupación del sospechoso.
-  El lugar: el lugar donde la víctima fue abordada, el lugar donde ocurrió el crimen y el lugar de la muerte, no siempre es uno solo, sino varios lugares que sirvieron de contexto para el hecho.  El hecho de que se utilicen varios lugares para cometer el hecho implica planeación del delito, mayor edad cronológica y mayor tiempo trascurrido en la carrera delictiva.
3.  La Evaluación del Crimen

En esta fase se reconstruyen la secuencia de los sucesos y el comportamiento tanto del agresor como de la víctima.  Esta reconstrucción se basa en las decisiones tomadas en la etapa anterior y nos proporciona datos que ayudan en la elaboración del perfil criminal.

4. El perfil criminal

En esta fase se procede a la elaboración del perfil  criminal, trata el tema del tipo de persona que ha cometido el crimen y su manera de comportarse en relación al mismo. Se incluyen las características físicas, costumbres, creencias, comportamiento antes, durante y después del crimen.  Igualmente e incluyen recomendaciones para la investigación, específicamente en entrevistas, interrogatorios, estrategias para la captura del criminal.

5.  La Investigación

Una vez el perfil criminal tiene congruencia, se remite un informe escrito al departamento que lo solicito y se incorpora a la investigación se efectúan las actuaciones recomendadas y los sospechosos que encajan en el perfil son evaluados.  Si este proceso termina con la identificación, detención y confesión del asesino, el perfil ha cumplido su objetivo

6. La detención

Una vez detenido un sospechoso, se compara el resultado con lo que indican las distintas etapas de la elaboración del perfil.  Cuando el sospechoso confiesa, es importante hacerle una entrevista detallada para controlar que todo el proceso del perfil ha sido valido.

BIBLIOGRAFÍA

Garrido, V. (2012). Perfiles criminales. 2012.
Ovejero, A. (2009). Fundamentos de psicología jurídica e investigación criminal. 2009.
Genovés, V., López, P. (2006). El rastro del asesino: el perfil psicológico de los criminales en la investigación policial. Ariel

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