La historia formal de
la Psicología ligada al crimen tiene sus inicios en la sociedad londinense de
finales de 1880. Fue en ese entonces cuando el mundo se enfrenta al primer
asesino en serie de la época moderna: Jack el Destripador. Más allá de si logró o no ser acertada, este
supuesto “perfil” del asesino inauguró una nueva vía para la investigación
policial que se denominó: La perfilación criminal.
Según investigadores en
el área, dicha técnica consistiría en elaborar un bosquejo físico y
psicológico, lo más aproximado posible, de la persona a la que se está buscando
por un determinado delito. Es decir, “un mapa de la mente del asesino”. Con
ello, el objetivo fundamental sería poder entender y predecir el siguiente paso
del criminal; para poder adelantársele.
La anterior es una
técnica que funciona sobre todo en crímenes por asesinato y, con mayor
efectividad, en casos de asesinos en serie (o ladrones en serie o violadores
habituales). ¿Por qué? Pues porque el asesino en serie delinque de manera
repetida y sistemática (siguiendo un “modus operandi”); por lo cual, se hace
más sencilla y útil la elaboración de este perfil criminal.
El perfil criminal
(Profiling) es un mecanismo de la ciencia criminológica que interviene en la
investigación del crimen ayudando a la localización del delincuente. Según
Garrido y López (2006) un perfil criminológico es “…una estimación acerca de
las características biográficas y del estilo de vida del responsable de una
serie de crímenes (generalmente homicidios y/o violaciones) que todavía no se
han identificado.
También incluye una
predicción acerca de donde vive o tiene su base desde la que se desplaza para
cometer los delitos, y cuáles son las áreas probables en las que puede volver a
actuar, pensado para ayudar a la policía, generalmente disminuyendo las vías a
proseguir en el rastro del crimen y focalizando la acción policial en
determinadas áreas o tipos de personas”. (p. 27).
Por su parte, Ovejero
(2009), afirma que el perfil criminal es una técnica que, basada en aspectos
psicosociales del comportamiento humano, establece, a partir de la escena del
crimen, las características sociales y psicológicas de la víctima y los
hallazgos forenses, la motivación del autor, a partir de la cual se elaboraran
los fundamentos estadísticos que permiten estructurar grupos relativamente
homogéneos de sujetos que cometen actividades criminales, con la finalidad
última de ayudar a la investigación o bien facilitar pruebas inculpatorias en
un proceso judicial.
El perfil criminal se
puede definir como una estimación acerca de las características biográficas y
del estilo de vida del responsable de una serie de crímenes graves y que aún no
se ha identificado. El objetivo de este perfil es delimitar las características
del presunto culpable para disminuir el rango de posibles culpables y ayudar a
la policía focalizando y restringiendo las posibilidades de investigación,
posibilitándoles el centrarse en los blancos realistas. Este punto es muy importante,
ya que cuando se tratan de crímenes violentos o seriales, la alarma social y
las posibilidades de que se vuelvan a repetir los hechos, hacen necesaria
actuar con rapidez y detener cuanto antes al asesino.
Un perfilador toma
conciencia de lo que el autor del crimen quiere decir con su acto, su
comportamiento, sus emociones y miedos, para lograr acercarse a ese delincuente
que en un primer momento es desconocido. Se centrará fundamentalmente en las
características personales del delincuente, su peligrosidad y posibilidad de
reincidencia, su residencia, futuros lugares de actuación y en la víctima,
analizando las huellas de su comportamiento en la escena del crimen, facilitando
información, que una vez procesada por la policía, ayuda a la captura del
delincuente.
El perfil criminal es
una hipótesis sobre la personalidad, características demográficas (edad, sexo,
raza, nivel socio-económico, etc…), y estilo de vida del posible autor de un
crimen. Por sí solo, el perfil no es capaz de señalar al delincuente, pero sí
que contribuye a estrechar el ámbito de la investigación, ofreciendo a ésta,
nuevas orientaciones y alternativas.
Los perfiladores se
basan en el Principio de Intercambio de Locard, que sostiene que: “es imposible
que un criminal actúe, especialmente en la tensión de la acción criminal, sin
dejar rastros de su presencia”, de manera que lo que hacen es tomar como objeto
de estudio, las huellas o rastros de comportamiento, que el autor deja en la
escena de un crimen.
Según Garrido (2012)
hay dos preguntas relevantes que surgen desde la escena del crimen; proyectando
hacía atrás, esta pregunta sería: ¿Qué tipo de persona ha hecho esto?”;
mientras que proyectando hacia el futuro la pregunta será “¿Cómo influirá esto
que ha hecho en su psicología y en su estilo de vida?
Tipos básicos de
perfiles en criminología
·
Agresores
conocidos, método inductivo
Mediante el estudio de
la historia criminológica de delincuentes, del ámbito penitenciario
habitualmente, se puede establecer perfiles generales sobre las conductas de
grupos catalogados como violadores, homicidas, estafadores. En este método se
traza el perfil del delincuente desconocido, a partir de características conductuales
y demográficas, compartidas por otros criminales estudiados en el pasado y que
encajan con el mismo patrón de conducta, del sujeto que se está persiguiendo.
Se basa en el estudio
de casos para, a partir de ellos, extraer patrones de conductas característicos
de esos agresores. Se desarrolla básicamente en el ámbito carcelario, mediante
entrevistas estructuradas o semiestructuradas, aunque también se suele usar
como fuente de información las investigaciones policiales y judiciales.
·
Agresores
desconocidos, método deductivo
Examinando la escena
del crimen, sus evidencias psicológicas, de las que se extrae el perfil del
autor del delito, partiendo de premisas generales se extraen rasgos del agresor
generando un perfil particular, interviniendo distintas disciplinas en este
método:
·
Criminalística.
·
Criminología.
·
Medicina legal.
·
Psicología forense.
·
Psiquiatría forense.
·
Antropología forense.
·
Informática forense.
·
Policía científica.
·
Psicología social.
• Perfil
geográfico: Este perfil describe el aspecto geográfico donde se desenvuelve
el delincuente, sus escenas del crimen, los puntos geográficos de esos
crímenes, sus desplazamientos, el terreno en el que actúa, zona de riesgo, base
de operaciones. En este método se trata
de relacionar la ubicación de la escena del crimen, con el lugar de residencia
del autor, basándose en la idea de que los agresores actúan en un lugar y
momento, que tiene para ellos un significado personal
• Escena
del crimen: La escena del crimen estudia el lugar que el asesino ha elegido
para matar a su víctima. Las escenas pueden ser varias si el asesino ha usado
varios lugares desde que atrapa su víctima hasta que la deja. Puede atraparla
en un sitio, torturarla en un segundo, matarla en un tercero y trasladarla a un
cuarto para abandonarla allí. En cualquier caso, la escena principal es donde
la muerte o agresión de mayor importancia y el resto son secundarias. Generalmente
es en la primaria donde hay más transferencia entre el asesino y su víctima, por
lo cual suele ser en la que hay más evidencias psicológicas y físicas.
• Modus
operandi y firma. El modus operandi es el método que usa el asesino para
llevar a cabo su crimen, describe las técnicas y las decisiones que el asesino
ha tenido que tomar. De esta evaluación sacamos información sobre cómo mata nuestro
asesino y qué características psicológicas se pueden deducir de este método:
planificador, inteligente, profesión que puede desarrollar, descuidado,
perfeccionista y sádico.
• Victimología:
Estudia a la víctima, la cual tiene una importancia crucial puesto que es la
protagonista del hecho criminal, presencia el crimen en primera persona, sobre
ella recae el acto criminal y se representan el modus operandi y la firma del
asesino.
De acuerdo al FBI (Federal
Bureau of Investigation), expertos en el tema, este proceso suele implicar 7
pasos:
1. Evaluación del acto criminal en sí
mismo
2. Evaluación exhaustiva de las
particularidades de la escena del crimen
3. Análisis exhaustivo de la víctima
4. Evaluación de los informes preliminares
5. Evaluación del informe sobre la
autopsia forense
6. Desarrollo de un perfil con las
características fundamentales del delincuente
7. Sugerencias de investigación basadas en la
construcción del perfil.
La estructura y
contenido de un perfil es el siguiente:
1. Correspondencia del delito analizado
con una cadena de crímenes similares.
2. ¿Diferentes delitos corresponden a un
mismo delincuente?
3. ¿El delincuente actuó en solitario o
con la complicidad de otras personas?
4. Características demográficas del
delincuente:
5. Características físicas
6. Antecedentes delictivos
7. Características psicológicas
8. Relación con la víctima
9. Ubicación geográfica
10. Predicciones sobre un nuevo crimen
11. Predicciones de su comportamiento
respecto a la investigación
12. Recomendaciones para el caso
Información
sobre las víctimas
Datos de la (s) víctima (s)
1. Características demográficas
2. Características físicas
3. Nivel de riesgo de la víctima
4. Ubicación geográfica
5. Evidencia de las reacciones que pudo
tener la víctima durante el delito (especialmente útil cuando las víctimas
sobreviven, como es el caso de las víctimas de violadores en serie)
6. Análisis de la información de la
víctima
Datos de lo ocurrido en la escena del
delito
1 Ubicación temporal
2 Ubicación geográfica
3. Descripción del modus operandi
4. Análisis de la escena del delito
Proceso
para la generación del Perfil Criminal
En cuanto al proceso de generación del
perfil criminal consta de 6 etapas, que termina con la detención del sospecho.
1. Los inputs para el perfil
Toda la información obtenida por la
policía en la escena del crimen se recopila y examina. La escena del crimen es examinada
minuciosamente. A continuación la investigación se centra en las victimas a
través de la aplicación de la técnica de Autopsia Psicológica. El informe forense determina la causa y el
tipo de muerte, las heridas que presentaba antes y después de la muerte, y los
actos sexuales cometidos con la victima si tuvieron lugar. Se evalúan los
informes policiales preliminares y los documentos de investigación, con
información de fondo. Entrevistas a
testigos que tengan información sobre el hecho.
2. Los modelos para la toma de decisiones
La siguiente fase es el proceso de toma de
decisiones, en el los inputs son organizados.
En este sentido se pueden establecer siete decisiones que permiten
diferenciar y organizar la información obtenida en la primera etapa y que
forman una base sobre la cual se construye el perfil:
- Tipo y estilo de homicidio: los homicidios se
pueden clasificar por tipo y estilo. Un
homicidio simple tiene una sola victima; uno doble tiene dos víctimas en un
único suceso y en un solo lugar; y uno triple tiene tres víctimas que mueren en
un mismo lugar durante un único suceso.
De tres víctimas en adelante se clasifica como asesinato múltiple, el
cual puede ser en masa, en serie y spree killer.
- La intención primaria del asesinato: en
un asesino puede haber tanto intensiones primarias como secundarias. El motivo primario es la meta fundamental que
se logra a través de otras que se denominan secundarias. En la motivación primaria pueden incluirse
razones emocionales, egoístas o específicas.
- Riesgo
para la víctima: para calcular el riesgo que corre la víctima se usan factores
tales como la edad, profesión, estilo de vida, y este se clasifica en alto,
moderado o bajo. Esta información sobre
la victima ayuda a formar una imagen del tipo de asesino que se busca.
- Riesgo para el agresor: este hace referencia
al riesgo que corrió el agresor para poder cometer el crimen.
- La escalada del
crimen: los investigadores que hacen perfiles saben deducir la secuencia de los
actos, y así, determinan el potencial del asesino, no solo para aumentar la
violencia de sus crímenes, sino también para repetirlos en serie. El estudio del desarrollo de la conducta
criminal de los agresores sistemáticos indica que cuando codifican a la víctima,
es decir mantienen un trato impersonal y se comunican poco y solo con fines
instrumentales, irán mostrando una mayor violencia a medida que van acumulando
asaltos (Garrido, 2000).
- El
tiempo: se tiene en cuenta el tiempo necesario para: matar a la víctima,
cometer actos adicionales con el cuerpo, deshacerse del cadáver. El momento en que se comete el delito si es
de día o de noche también es importante para conocer estilos de vida y la
ocupación del sospechoso.
-
El lugar: el lugar donde la víctima fue abordada, el lugar donde ocurrió
el crimen y el lugar de la muerte, no siempre es uno solo, sino varios lugares
que sirvieron de contexto para el hecho.
El hecho de que se utilicen varios lugares para cometer el hecho implica
planeación del delito, mayor edad cronológica y mayor tiempo trascurrido en la
carrera delictiva.
3. La Evaluación del Crimen
En esta fase se reconstruyen la secuencia
de los sucesos y el comportamiento tanto del agresor como de la víctima. Esta reconstrucción se basa en las decisiones
tomadas en la etapa anterior y nos proporciona datos que ayudan en la
elaboración del perfil criminal.
4.
El perfil criminal
En esta fase se procede a la elaboración
del perfil criminal, trata el tema del
tipo de persona que ha cometido el crimen y su manera de comportarse en relación
al mismo. Se incluyen las características físicas, costumbres, creencias,
comportamiento antes, durante y después del crimen. Igualmente e incluyen recomendaciones para la
investigación, específicamente en entrevistas, interrogatorios, estrategias para
la captura del criminal.
5. La Investigación
Una vez el perfil criminal tiene
congruencia, se remite un informe escrito al departamento que lo solicito y se
incorpora a la investigación se efectúan las actuaciones recomendadas y los
sospechosos que encajan en el perfil son evaluados. Si este proceso termina con la
identificación, detención y confesión del asesino, el perfil ha cumplido su
objetivo
6.
La detención
Una vez detenido un sospechoso, se compara
el resultado con lo que indican las distintas etapas de la elaboración del
perfil. Cuando el sospechoso confiesa,
es importante hacerle una entrevista detallada para controlar que todo el
proceso del perfil ha sido valido.
BIBLIOGRAFÍA
Garrido, V. (2012). Perfiles criminales. 2012.
Ovejero, A. (2009). Fundamentos de psicología jurídica e
investigación criminal. 2009.
Genovés, V., López, P. (2006). El rastro del asesino: el
perfil psicológico de los criminales en la investigación policial. Ariel




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