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viernes, 19 de octubre de 2018

Hiperinflación vista por una experto



1. Detener la hiperinflación es la tarea urgente en este momento, no solo porque pulveriza el salario real, también contrae la producción nacional (la pérdida del poder adquisitivo disminuye la cantidad de bienes demandados y los oferentes reducen las cantidades producidas); estimula el acaparamiento por las expectativas de aumentos de precios; alimenta el contrabando de extracción; hace insuficiente el presupuesto público.


2. La causa de la escalada de precios desde el 2013 (no la única, pero sin duda la determinante) es la manipulación del tipo de cambio en los mercados ilegales. Es imprescindible y estratégico evitar que, terceros, marquen un supuesto valor del bolívar. La tarea es destruir la principal y más poderosa arma de la guerra económica: el ataque a la moneda.

3. Para impedir que arbitrariamente las manos de papel del imperialismo marquen el supuesto valor del bolívar y generen desconfianza hacia la moneda, se sugiere anclarlo a la cantidad de oro que está en las bóvedas, cuyo precio solo se fija en el mercado internacional. Los chinos, los rusos y hasta los norteamericanos están haciendo lo propio. Con la diferencia que mientras ellos deben comprar el oro, nosotros lo tenemos en las minas.

4. Hoy, 1 onza troy de oro equivale a 87.662 bolívares soberanos (tenemos 162,2 TN en la bóveda). Haciendo la conversión en divisas: 1 dólar equivale a 65 BsS (1 onza de oro vale $1.343); 1 yuan son 10 BsS; 1 euro son 78 BsS. Cada vez que 1 TN de oro viaja de las minas hasta el BCV, el bolívar se aprecia 1%.

5. Dolartoday podrá intentar marcar el precio que desee, pero el valor del bolívar-oro soberano, dependerá del precio internacional y de la cantidad que tengamos en las bóvedas.

6. Son condiciones necesarias:

a. No vender nuestro oro, ni en dólares ni en bolívares. Es nuestro respaldo. Debemos guardarlo debajo del colchón, es decir, en nuestras bóvedas y en las minas, las cuales deben ser cuidadas como lo que son: minas de oro.

b. Aumentar las reservas internacionales: este año, con un precio del petróleo en 50 $/barril, incluso con un paro silencioso de 1.500.000 de barriles diarios de producción, deberían ingresar por lo menos $30.000 millones. Los compromisos de deuda no llegan a $10.000. Debemos ajustar las importaciones a $15.000 (más que suficiente). Mantener el control cambiario. Evitar la fuga de divisas. Cerrar, de una vez por todas, las venas que aún siguen abiertas.

c. Recuperar la producción de petróleo: cada 100.000 barriles diarios adicionales equivalen a $1.000 millones anuales.

d. Vender el petróleo en petroyuanes para sortear el bloqueo financiero.

e. Recomponer nuestras relaciones comerciales con países aliados.

f. No endeudarnos. No es necesario.

miércoles, 17 de octubre de 2018

Hiperinflación vista por una estudiante

Diariamente y en todo lugar leemos, escuchamos o vemos, bien sea en voz del pueblo, columnas de opinión, noticias o reuniones familiares, incidentes u opiniones sobre la situación económica actual del país, donde se manifiesta la gran preocupación por el incremento abrupto de precios donde el salario no alcanza. Emocionalmente devastados por no poder controlar la inflación ha llevado a los ciudadanos a tomar medidas extremas sin lograr soluciones inmediatas al problema que los aqueja. 

De igual forma, se ha creado mucha controversia debido a los cambios monetarios, dando pie a los comerciantes a jugar con el incremento de precios a gusto lo cual perjudica a los que se sirven de ello, se escuchan sugerencias sin concretar alguna de ellas para mejorar la inflación que se presenta actualmente en el país; se continua a la espera de posibles soluciones al problema que estamos enfrentando. 

 ¿Qué es la Hiperinflación? Es una inflación muy elevada donde los precios aumentan rápidamente al mismo tiempo que la moneda pierde su valor real, la definición usada por los economistas “es un ciclo inflacionario sin tendencia al equilibrio”. En otras palabras es un aumento imparable del dinero o degradación de la moneda. Fuertes escándalos se han cifrado a nivel nacional por el alto porcentaje de una inflación comparada con el año pasado, donde especialistas se encuentran  alarmados  y alertan  al país sobre una bomba hiperinflacionaria. 

Pudiese parecer un fenómeno moderno mas no es ciertamente así. Viene remontado desde la historia, desde muchos años atrás han padecido los males de este problema, tanto ayer como hoy la creación de monedas sin control ha causado graves problemas a la economía. Hoy en día el Estado tiene diferentes vías para obtener ingresos, bien sea por explotación, producción o comercialización de productos estratégicos, pero el Estado ha venido endeudándose descomunalmente sin poder cumplir con los pagos correspondientes, debilitándose económicamente a tal magnitud que ha afectado a todos los ciudadanos residentes del país.

Según Milton Friedman “no existe tal cosa como inflación de la demanda, inflación de los costos, inflación estructural, etc. La inflación tiene su origen en el financiamiento fiscal del gobierno que se soporta en la creación de dinero sin respaldo o sustento alguno, dinero que se crea de la nada sin que responda a un incremento de los ingresos o los activos que es la base de este dinero. La escasez absolutamente generalizada y ante la insuficiencia de recursos”. 

Entre las causas de la Hiperinflación tenemos las siguientes:
Ausencia del papel moneda.
Descontrol de precios.
Las personas prefieren invertir en bienes no monetarios a conservar la moneda local.
Pérdida del valor de la moneda en un lapso de tiempo muy corto.
La decisión del gobierno de imprimir billetes en grandes cantidades para financiar un déficit fiscal. 


Entre las consecuencias de la Hiperinflación están: 

Aumento de los precios de los bienes más rápido de lo habitual por un determinado periodo de tiempo lo que puede provocar un grave problema en la economía del país. 
La inversión y el ahorro pueden ser un motivo de temor para los ciudadanos ya que la alza de precios provoca que el dinero tenga cada vez tenga menos valor. 
Escasez de productos siendo que los consumidores compran sin control alguno preocupados porque los precios sigan aumentando. · Se crea confusión en la población debido al cambio monetario, donde se le suman o restan ceros a la moneda. 
El descontrol de la moneda hace que circule de una forma desproporcionada la cual es utilizada para comercio. 
Los cambios de moneda en tan cortos plazos de tiempo crean un descontento a nivel nacional. 
El crecimiento o cambio en precios de productos fomenta la especulación del comercio afectando directamente al consumidor. 

Algunas personas consideran que se podría combatir la inflación fijando precios en moneda extranjera, se podría contemplar la posibilidad de un congelamiento de precios de productos, hablando de compra y ventas a crédito se debería apelar al buen juicio de los comerciantes a no cobrar altos porcentajes por la compra, se procura que el estado analice la situación financiera a modo de encontrar una solución, que beneficie a todos por igual, se sugiere aumentar los niveles de producción a nivel general y así mas hogares puedan recibir más ingresos, tratar de detener la escalada de dólartoday,  ajuste de salarios adecuados a la situación, evitar los acaparamientos de bienes, especialmente si estos no son perecederos, eliminar o prohibir portales web donde se publiquen valores ficticios de la moneda o productos, reapertura de empresas privadas que generen fuentes de empleo, asignación de divisas en calidad de préstamo o venta a empresas nacionales o transnacionales, supervisión estricta y penalizada a cualquier intento de sobrefacturación, hacer seguimiento y control público al uso de divisas administradas por el estado, evitar las importaciones creando producción nacional. 

Indagando sobre el tema, en la actualidad hemos notado que no hay solución inminente a corto plazo, ni sugerencias o ideas que prometan posibles soluciones a dicho asunto. A nivel nacional se refleja el deterioro, descontento y degradación de todo cuanto nos rodea. Presentando dificultad para conseguir todo aquello que es necesario y primordial para el bienestar del ser humano, como son los alimentos y productos de primera necesidad. La inflación nos ha consumido a gran escala, donde muchos se han visto obligados a emigrar en busca de una estabilidad que el país actualmente no está en condiciones de ofrecer. Se habla de un país rico por su contenido de yacimientos, minas, etc.; sin embargo, empobrecido por la irracionalidad del ser humano que no ha sabido administrar los bienes de una forma adecuada.


domingo, 14 de octubre de 2018

Hiperinflación (VII)

Según Garcia Larralde, las cinco causas de la hiperinflacion en Venezuela son: primero al crecimiento desorbitado de dinero sin respaldo para financiar sector público, segundo los abultados y sostenidos déficit del sector público, tercero la perdida de confianza en el bolívar como depositario de valor, cuarto al colapso del sector externo y alza desmedida del dólar negro, y quinto la indexación creciente de precios y remuneraciones. 

Venezuela está oficialmente en la lista histórica de países que han sufrido la temida hiperinflación, con una tasa superior al 50% mensual y en su caso con los precios duplicándose cada 17 días. Así lo revela un estudio de una de las más importantes autoridades en la materia en el mundo. La nación entra al libro de récords como el número 57 en la tabla mundial de hiperinflacion Hanke-Krus, es el título de un trabajo especializado de los economistas Steve H. Hanke y Charles Bushell, divulgado recientemente entre círculos académicos. 

Ante la falta de datos oficiales sobre el índice de precios al consumidor, los expertos usaron como referencia el mercado paralelo del dólar y su impacto en el Poder Relativo de Paridad de Compra (PPP), una comparación de cuánto puede adquirir la moneda de un país comparado con otra de un país con el cual mantiene las mayores relaciones comerciales. Durante la hiperinflación la moneda del país afectado pierde su valor rápidamente y los precios se disparan en fila. En esas circunstancias, la moneda extranjera pasa a ser referencia como unidad de cuenta.

La inflación es consecuencia directa del exceso de liquidez,esto ocurre cuando el Banco Central de Venezuela (BCV) emite más dinero de lo que la economía está en capacidad de absorber, es decir, la emisión de dinero inorgánico que no ayuda a que el país produzca más bienes y servicios. Si la oferta de estos bienes o servicios es escasa y la población tiene más dinero,entonces estará dispuesta a pagar más dinero por los pocos productos disponibles. 

Aunque la inflación puede parecer un fenómeno moderno no lo es; ya en el antiguo imperio Romano se padecían los males de la inflación, tan cruel como en algunos países de hoy en día, tanto ayer como hoy la naturaleza es la misma: emisión de dinero sin respaldo, en la antigua Roma lo hacían quitando cantidad de metal a la moneda y mezclándola con otro metal, así lograban acuñar monedas con menor contenido de oro o plata, lo que hacían realmente era reducir el valor en oro o plata de esa moneda y así su poder adquisitivo. 

Hoy, el Estado tiene diferentes vías de obtener ingresos y financiamientos, lo normal es que se financie mediante impuestos a sus ciudadanos, tales impuestos tienen el fin de mantener en pie el rol del Estado, su cuerpo y andamiaje burocrático. Otros Estados se hacen dueños de actividades principales en la economía, se hacen únicos poseedores de empresas y derechos de explotación, producción y comercialización de recursos estratégicos. 

Existe otro método para el financiamiento de los Estados: La Emisión de Deuda, si se quiere acceder a un financiamiento a largo plazo y con menores costos políticos, basados en su percepción de la economía y en trasladar un costo de endeudamiento a otros gobernantes y otras generaciones, el Estado puede incrementar sus ingresos con la emisión de deuda pero esto dependerá del prestigio del gobernante y la seriedad de sus políticas y garantías de pagos es así como denotamos todos sus causas.

Por otro lado, tenemos como las consecuencias de la hiperinflación, el crecimiento súbito de la pobreza, como no se puede anticipar el ritmo al que suben los precios, los ingresos en términos reales se rezagan y los ciudadanos pierden capacidad de compra. Las cantidades demandadas de bienes y servicios disminuyen mientras que los gastos crecen, lo que compromete la sostenibilidad económica y financiera de las empresas. 

El impacto es desigual, tanto para los empresarios como para la humanidad, debido a las diferencias en el acceso al crédito y a los activos en divisas. Aumenta el incumplimiento de contratos porque no pueden estabilizarse los precios y los costos de transacción; así mismo se puede destacar empobrecimiento generalizado, el mercado nacional desaparece y la producción se detiene. Los salarios reales se desploman los precios crecen más rápido que las retribuciones salariales provocando importantes pérdidas de poder adquisitivo a los trabajadores. Este efecto es especialmente dramático para los empleados públicos, a quienes el ajuste salarial siempre les llega más tarde (si les llega). 

Otras de las consecuencias destacadas son: la destrucción paulatina de la tendencia al ahorro la inflación disminuye los ahorros en términos reales, perjudica a la clase trabajadora, ya que el salario percibido significa el único patrimonio de la clase obrera, empobrece masivamente a la población, en particular a quienes reciben un ingreso fijo que no crece o varía al mismo ritmo que los precios.

Por otra parte, debilita a la clase media e incrementa las brechas entre los sectores sociales, esta desigualdad genera en algunos casos resentimientos sociales, distorsiona el cálculo económico: impide calcular los costos reales y planificar proyectos a largo plazo, y provoca la devaluación de la moneda nacional, o el signo monetario de un país, con relación a países con monedas fuertes y economías con baja inflación. 

De igual forma para que la economía venezolana se recupere es necesario desarrollar una nueva política económica que respete la inversión privada y estimule la producción, especialmente en sectores básicos como la agricultura, la agroindustria, la industria en sus conjuntos y en inactividades generadoras de divisas como el turismos sin una rectificación de la política económica la recuperación no sera posible. Se debería diseñar una política económica integral, que tome en cuenta los aspectos políticos y sociales, las prioridades son: elevar la producción, combatir la inflación y la escasez, aumentar el empleo formal y garantizar una entrada mayor de divisas. 


Hiperinflación (VI)

Inflación, desabastecimiento, altos precios, devaluación, sanciones, controversias políticas, sociales, migraciones, entre otras; caracterizan a Venezuela en los actuales momentos, pues desde 1999 hasta la presente ha ocurrido de todo un poco, luego se estrenó una nueva constitución, se ensayaron múltiples iniciativas populares, se arrecio el discurso, se produjeron huelgas, marchas, golpes de estado, revocatorios, reconversión monetaria, para luego transitar una de las bonanzas petroleras más importantes que ha tenido el país; sin embargo, el país cada vez más sumerge en una grave crisis económica donde los dígitos de la inflación van en aumento de manera exponencial. 

Dentro de este contexto, se realizara un análisis de la hiperinflación venezolana, sus causas, consecuencias y posibles soluciones, tomando como base referencias bibliográficas, así como también la opinión de economistas como expertos en la materia. Económicamente, la inflación es el aumento continuo y sostenido de los precios de los bienes y servicios que se compran y se venden en un país. (Blonder, 1998: 26), esto se refiere a que el “fantasma” llamado inflación, es un aumento generalizado de los precios de las cosas que se compran con dinero, pues al haber inflación este pierde valor, es decir, poder de compra. 

La inflación es provocada por un exceso de dinero en circulación y esto trae consecuencias nefastas para las familias, como está ocurriendo actualmente en el país; donde las familias tienen poco poder adquisitivo y por ende los hogares venezolanos se ven desmembrados porque sus integrantes se ven obligados a migrar hacia otras latitudes en busca de mejoras económicas. Por otro lado, al aumentar los dígitos de la inflación, económicamente se produce hiperinflación definida como “una inflación muy elevada, prácticamente incontrolada, en donde los precios aumentan rápidamente al mismo tiempo que la moneda pierde su valor real y la población tiene una evidente reducción en su patrimonio monetario”. (Ludwig: 1992). 

Esto refiere que al desbordarse el incremento de los precios, las personas tienen que empezar a cambiar su comportamiento cotidiano para protegerse de la hiperinflación donde esta tiene efectos muy negativos sobre el bienestar, por ejemplo el caso venezolano; la crisis económica se ha radicalizado cada vez, más en los años 2016, 2017 y 2018 los precios de los diferentes bienes y servicios cambian día a día, lo cual hace que la población gaste rápidamente sin planificación alguna todo su sueldo en bienes de consumo como electrodomésticos, autos, piezas mecánicas, entre otros a fin de mantener su poder adquisitivo, así como también comprar los pocos alimentos que logra obtener. 

El economista Steve Hanke argumenta que desde el periodo 2007 donde la reconversión monetaria con el bolívar fuerte, hasta el 2017 los diferentes productos o bienes han tenido un incremento de hasta 8600%. Expresando que el país enfrenta el impacto de la caída de los precios del petróleo con una recesión desde el 2014, una caída dramática de sus importaciones, aguda escasez de alimentos y medicinas y una fuerte agitación política y social. 

Es necesario mencionar a. Ludwig Von Mises (1999) , quien refiere que algunos indicativos de hiperinflación seria cuando la población en general prefiere mantener su riqueza en bienes no monetarios o incluso en una moneda extranjera relativamente estable, como por ejemplo el dólar, el euro, entre otros, a fin de preservar el poder adquisitivo y así no desvalorizarse. Como todo problema, la hiperinflación presenta causas (lo que dio lugar a….) y consecuencias (lo que está ocurriendo….); una de las razones de la hiperinflación venezolana es el aumento rápido y masivo de la cantidad de dinero que no se encuentra apoyado por crecimiento en la producción de bienes y servicios, lo cual resulta en un desequilibrio entre la oferta y la demanda de dinero. 

De igual manera, García Humberto, Presidente de la Academia Nacional de Economía, explica cinco causas de la hiperinflación venezolana, y su origen está en el crecimiento desorbitado de dinero sin respaldo para financiar el sector público (Creación de Misiones, Bonificaciones, Populismo, entre otros.), los abultados y sostenidos déficit del sector público, la pérdida de confianza en el bolívar como depositario del valor( valor de compra y cambio); el colapso del sector externo y alza desmedida del dólar negro, así como la indexación creciente de precios y remuneraciones. 

Como consecuencia de toda esta problemática socioeconómica, el venezolano al ver desbordado el incremento de los precios de los bienes, comienza a cambiar su comportamiento de vida a fin de encontrar un refugio e ir sobreviviendo a este problema fantasmal, por tanto, comienza a cuantificar el valor de los productos en una moneda extranjera estable debido a la devaluación del bolívar como moneda local, ocurriendo así una “dolarización espontanea”. 

Otro aspecto relevante producto de la problemática hiperinflacionaria es la acentuación de los desequilibrios macroeconómicos reflejados en crecientes déficit del sector público, fuga de capitales, desabastecimiento, fuga de talento joven hacia otros países en busca de mejoras económicas, a fin de fortalecer su poder adquisitivo. Soluciones para enfrentar este fenómeno de la economía, en primer lugar se plantea terminar con la impresión de dinero sin respaldo por parte del Banco Central de Venezuela (BCV), lo que implica sanear y equilibrar las cuentas fiscales y aumentar la eficiencia de la gestión pública; en segundo lugar, la medida anterior debe estar acompañada con la unificación del tipo de cambio, auxiliado por un generoso financiamiento externo que permita su rápida estabilización a niveles muy por debajo de la cotización del dólar paralelo, lo que tumbara los precios de una gran cantidad de bienes e insumos importados. 

Además esto permitirá la libre concurrencia al mercado de divisas para traer (importar) materia prima, equipos e insumos en los cuales aumentara la oferta del mercado productivo. Por su parte Fernández M. (2018), expresa que 97 economistas en carta enviada al Presidente actual de Venezuela, entre otras cosas manifestaron que es muy importante que se tomen medidas que permitan rescatar PDVSA, y que se ofrezcan garantías jurídicas a la propiedad. Afirmaron que es imperativo conseguir financiamiento externo con organismos internacionales. Estos recursos acompañados del levantamiento de los controles y de las leyes punitivas propiciaran la recuperación rápida del aparato productivo, que hoy trabaja a solo una tercera parte de su capacidad, esto redundara en bajar los números inflacionarios y devolverá credibilidad en la economía del país. 


Hiperinflación (V)


El desbalance entre el nivel de producción y la cantidad de dinero en la economía puede alcanzar tal proporción que desencadena procesos hiperinflacionarios. Las personas ajustan sus expectativas y comportamientos ante el incremento de los precios. Gastan su dinero lo antes posible para adelantarse a los aumentos. Cuando es una conducta generaliza, el dinero circula más rápido y agrava el proceso inflacionario. Se genera un círculo vicioso: los precios altos alimentan expectativas de precios más altos, y en consecuencia, se elevan los precios.
El ciclo se retroalimenta en un proceso que destruye el valor de la moneda. Es decir que las mismas personas alimentan la hiperinflación llevándola al aumento descontrolado de productos y también hace que las personas gasten todo su dinero lo antes posible en bienes que tengan valor o que necesiten para llevar una vida normal. Los ahorros ya no existen y si lo llevamos a cabo nuestro dinero simplemente perderá valor y con el pasar de incluso las semanas no podremos comprar el producto para el cual estábamos ahorrando. 
El Banco Central de Venezuela crea dinero para financiar a las empresas públicas. Estas compañías transfieren los recursos al Gobierno para que cubra sus gastos. Personas y empresas disponen de más bolívares gracias a esa inyección, pero los bienes ofertados disminuyen por la caída de las importaciones y los controles de precios que impiden cubrir los costos de producción. Esta dinámica aviva la inflación. Desde septiembre de 2016 hasta septiembre de 2017, la emisión de dinero del Banco Central subió 736%, principalmente por los préstamos a Petróleos de Venezuela. La liquidez subió 483% el último año. 
La recaudación de impuestos baja porque las empresas venden y ganan menos debido a la recesión que comenzó en 2014. Para cubrir el impacto de la inflación en la recaudación tributaria, las autoridades recurren al dinero creado por el Banco Central de Venezuela. Esa inyección de bolívares impulsa el aumento de los precios. La situación fiscal se ha deteriorado por el descenso de los precios del petróleo desde su pico en 2013 y la disminución de la producción petrolera, que ha caído 600.000 barriles diarios desde 2015, según información de la Organización de Países Exportadores de Petróleo. 
El recorte drástico de las importaciones tras la caída en 2014 de los precios del petróleo, principal fuente de ingreso de Venezuela, trae como consecuencia que hayan menos bienes provenientes del exterior y las empresas trabajan a media máquina por la falta de materia prima e insumos. El descenso en la oferta coincide con la inyección de dinero del Banco Central y estimula la inflación. A diferencia del resto de los países petroleros, Venezuela no ahorró durante los tiempos de los altos precios del barril, se endeudó e invirtió en proyectos que no generaban ingresos en divisas. Sus recursos para afrontar la crisis son limitados. 
El gobierno mantenía un tipo de cambio protegido de 10 bolívares por dólar para subsidiar la importación de alimentos y medicinas. La falta de acceso a monedas extranjeras a tasas preferenciales fomenta la existencia de un mercado paralelo. Cuando una parte de los bolívares que ingresa a la economía se destina a la compra de divisas, sube el tipo de cambio en el mercado paralelo que se utiliza como referencia para fijar los precios de productos y servicios. Las divisas de este mercado financian hoy la mitad de las importaciones privadas. 
Los procesos hiperinflacionarios se alimentan también de la desconfianza en las instituciones económicas. Si los actores creen que el Banco Central seguirá financiando el gasto público, o si el gasto público aumenta sin que los actores económicos tengan claridad en cuánto o de dónde saldrá el dinero para financiar este gasto, las expectativas afectarán negativamente el proceso de formación de precios. Lo que más es preocupante de la hiperinflación es que los ciudadanos pierden cada vez más y más su calidad de vida es decir la pobreza aumenta, como no se puede saber a qué precio van a subir los bienes el dinero de ingreso de las personas quedan por debajo de lo que es debido esto hace que no puedan comprar productos necesarios para llevar su vida cotidiana, las cantidades demandadas de bienes y servicios disminuyen mientras que los costos crecen. 
El impacto es desigual, tanto para las empresas como para las personas, debido a las diferencias en el acceso al crédito y a los activos en divisas. Aumenta el incumplimiento de contratos porque no pueden mantenerse los precios y los costos de transacción. Los precios transmiten información sobre la escasez relativa de los bienes y guían la asignación de recursos productivos en una economía. La hiperinflación destruye la calidad de información que ofrecen los precios y genera ineficiencias en la asignación de recursos, lo cual compromete la viabilidad de las empresas y afecta la creación de empleo. 
Las empresas empiezan a sufrir problemas con el flujo de caja porque la contracción en la demanda afecta el ritmo de aumento de los precios, mientras los costos se incrementan. Reaparecen viejos métodos de intercambio, como el trueque, y se tiende a exigir el pago de ciertos servicios en divisas, en lugar de la moneda afectada por la hiperinflación. Solamente 2 países en el siglo XXl han sufrido la hiperinflación y un claro ejemplo de las medidas que se deben tomar son las siguientes. En Zimbabue la inflación llegó a 54% en 2000. Cinco años después los precios crecieron a una tasa de 585,4% anual. En 2006 la inflación escaló a 1.281%. Dos años más tarde, la cifra oficial era de 231.000.000.000% (doscientos treinta y un mil millones por ciento anual). 
El Banco Central dejó de publicar el índice el año siguiente. El expresidente Robert Mugabe acusó a los comerciantes del incremento de los precios, ordenó perseguirlos y llevó a prisión a varios. Como la medida no frenaba la crisis, prohibió la inflación. Decretó que los precios debían bajar 50%. Los consumidores compraron todos los alimentos y electrodomésticos en pocos días. Forzado por la situación, Mugabe aceptó la ayuda del Fondo Monetario Internacional. Entró en vigencia el uso de moneda extranjera, se liberaron los precios y cesó la persecución contra comerciantes y hacendados. La hiperinflación se detuvo. 
Según la doctrina es necesario que se haga lo siguiente: 
1. Aumento de tasas de interés con la intención de crear tasas de intereses reales positivas y recuperar la función de reserva de valor de la moneda.
2. Restauración de la convertibilidad monetaria y la estabilidad del tipo de cambio en el marco de un proceso de generación de confianza en la moneda.
3. Austeridad fiscal en función del balance presupuestario que disminuya o elimine la necesidad de financiamiento del déficit fiscal por parte de los bancos centrales.
4. Recuperación de la autonomía del Banco Central.
5. Asistencia internacional que implica recuperación de acceso a los mercados financieros internacionales. 

sábado, 13 de octubre de 2018

Hiperinflación (IV)


La hiperinflación es el aumento continuo y rápido de los precios y el dinero pierde su valor real, provoca que las personas no retengan el dinero por su pérdida de valor. Asimismo se origina un círculo vicioso en el que se va generando más inflación, se asocia con trastornos políticos y sociales. De esta manera, la hiperinflación va generando terribles costos para la sociedad, en las personas se va evaporando su capacidad de compra, también aumentan los índices de pobreza por el cambio que existe al hacer una compra; por su parte, las empresas, debido al impacto de la demanda de bienes y servicios, tendrán que dedicar mucho más tiempo al manejo de inventarios, tesorería, planes de producción e inversión.

En hiperinflación quien no actúe rápido y con inteligencia no solo pierde, la principal meta de las empresas y personas es sobrevivir  y es algo que no todos lograrán. El Estado no escapa de esta situación, la recaudación de impuestos disminuye. Según Steve Hanke académico de la Universidad Johns Hopkins y una autoridad mundial en la materia, expresa que ‘’La hiperinflación se produce cuando la tasa de inflación supera el 50% mensual’’. Cuando existe hiperinflación se observan varios fenómenos, tales como: Las tiendas aumentan el precio de sus productos varias veces por día, la población empieza a gastar su sueldo lo más rápido posible en bienes de consumo, incluso si no los necesitan para que no pierdan su valor adquisitivo.

Es importante tener en cuenta que después de la Primera Guerra Mundial, el Tratado de Versalles, obliga a los vencidos a indemndizar a los vencedores, la incapacidad de pagar estas reparaciones fue una de las causas de la  hiperinflación en Alemania, alcanzando la cifra de 1.000.000.000.000%. Los Países del desmembrado Imperio Austro-Húngaro padecieron una elevada inflación y varias crisis monetarias a medida que el gobierno de Viena aceleraba la impresión de coronas para suplantar sus ingresos fiscales. De esta manera, períodos de hiperinflación ocurrieron en Latinoamérica en el período 1975-1995 a causa de la crisis de deuda que afecto a la mayoría de los Países de la Región, asimismo, eventos aislados como la crisis financiera de México de 1994-1995 y la crisis de Argentina de 2001-2003, trajeron períodos de alta inflación.

Por otro lado, entre las consecuencias de la hiperinflación se encuentra el aumento continuo de los precios, de lo cual resulta un desequilibrio entre la oferta y la demanda de dinero, también una pérdida de confianza en el dinero, la aprobación de leyes de moneda de curso legal y controles de precios para evitar la pérdida del valor del papel moneda, eliminación del poder adquisitivo de ahorros públicos y privados, distorsiona la economía en favor de un consumo extremo y la acumulación de bienes reales, y causa la fuga del país de la base monetaria.

Además, la hiperinflación causa enormes consecuencias en la economía de un país, como desalentar la inversión y el ahorro por miedo a un aumento de los precios, lo que provocaría que el dinero cada vez adquiera menos valor, perjudica a la clase trabajadora, empobrece masivamente a la población, debilita a la clase media, distorsiona el cálculo económico, impide calcular costos reales y proyectos a largo plazo, provoca la devaluación de la moneda nacional o el signo monetario de un país con relación a países con monedas fuertes y económicas con baja inflación, impide que las clases menos favorecidas salgan de la pobreza, destruye a la clase media y hace a los gobiernos más ricos, también el escasez de productos si los consumidores empiezan a comprar sin control por la preocupación de que los precios sigan aumentando. 

Los economistas están de acuerdo en que la hiperinflación está causada por un aumento continuo de precios, un aumento excesivo de la oferta monetaria, es decir, cuando hay un enorme aumento en la cantidad de dinero que no es compatible con el crecimiento de la producción de bienes y servicios. La hiperinflación también afecta el valor real de la recaudación tributaria cuando hay rezagos significativos en la recolección de impuestos, la obligación debe ejecutarse en una fecha establecida, haciéndose el pago después. La hiperinflación debe ser tratada drásticamente, es decir, tanto imponiendo una terapia de choque de reducción del gasto público, como alterando la base de la moneda. 

Hiperinflación (III)


En economía cuando se habla de hiperinflación, se habla de abuso, algo que esta sencillamente fuera de control, o de un fenómeno anormal.  Los precios aumentan haciendo que las personas adquieran de manera exagerada un producto. Se comienza a negociar o comercializar el valor de los productos en moneda extranjera. La causa se encuentra en la prolongada distorsión de la economía.

En Venezuela, la producción ha bajado por el control de precios y el recorte en la entrega de dólares que ha limitado la adquisición en el exterior de materia prima y otros insumos. Y ese descenso se debe a que la disponibilidad de dolares es insuficiente por los menores precios del crudo y la caída de la producción petrolera.  En paralelo, el Banco Central de Venezuela (BCV) inyecta más bolívares a la economía para afrontar el gasto del Gobierno, debido a que los ingresos ordinarios no alcanzan para atender los compromisos adquiridos. 

Debido al aumento de la oferta de dinero, la moneda empieza a perder su valor real, lo cual trae consigo una pérdida de la confianza en el dinero por parte de la población. Los ciudadanos, entonces, no quieren retener el dinero, elevando extraordinariamente su nivel de consumo y adquiriendo activos no monetarios para conservar sus riquezas, o convirtiéndolo en divisas extranjeras más estables. 


Los efectos de la hiperinflación son devastadores para la población ya que elimina el poder adquisitivo de ahorros públicos y privados, distorsiona la economía en favor de un consumo extremo y la acumulación de bienes reales, creando acaparamiento; al mismo tiempo, causa la fuga del país de la base monetaria, y ahuyenta cualquier tipo inversión en el país afectado, provocando en caso de Venezuela espantar grandes empresas y no tener una base de producción.

Alternativas:

1.    Reformas monetarias que implique cambio de denominación de la moneda.
2.    Aumento de las tasas de interés con la intensión de crear tasas de intereses positivas y así recuperando reserva de valor de la moneda.
3.    Recuperación de la autonomía del Banco Central.
4.    Asistencia  internacional que implica recuperación de acceso a los mercados financieros internacionales.

Desde un punto de vista subjetivo, la hiperinflación causa un aumento en la tasa de crimen en el país, además empeora la calidad de las prestaciones de servicios, hay una falta de preparación en la gran mayoría del sector público y privado además de fomentar el comercio informal, que si bien  no es malo en este tipo de circunstancias solo ayuda al crecimiento de la especulación y acaparamiento de todos aquellos artículos que son  difíciles de conseguir, volviendo así mucho mas difícil el trabajo de poder regular el sector productivo.

Venezuela podría invertir y convertirse en el embajador de la innovación pero por unas vías diferentes a las que se plantean actualmente. Es así, como se considera de vital importancia la participación de jóvenes emprendedores que encuentre maneras más efectivas para lograr progresar en este sentido de manera que la mayoría del los habitantes no se vean afectados.

Dicho cambio o mejoramiento puede venir dado por un cambio de generación con ideas frescas que se adapten mejor al mercado que se exige en estos días,  de manera que al corto plazo se pueda alcanzar metas que coloquen a Venezuela en la vanguardia económica y modernizar el país en una economía confiable,estable,rentable en variados sectores productivos pero sobre todo que sea segura, con producción abundante  y un libre cambio que fomente la integración de otros países que ayudara al restablecimiento del comercio y frenará la hiperinflación. 



   


Hiperinflación (II)

La inflación tiene sus orígenes en los períodos de preparación de las grandes guerras, cuando existe una mayor demanda de bienes y de inversión en relación con la producción, por lo que los precios tienden a elevarse. Es un fenómeno general y un problema tan grande que domina totalmente la vida económica diaria. 

Después de la experiencia que vivieron países europeos, se aplicaron políticas económicas que resultaron ser muy efectivas; con el pasar del tiempo, países del tercer mundo se vieron en una situación similar, pero ni la teoría, ni las políticas eran las mismas, debido a que se desarrollaron en un contexto diferente. 

La hiperinflación es una inflación elevada, en la cual los precios suben rápida y continuadamente y el dinero pierde su valor real. Es decir; la moneda tiende a perder la capacidad para desempeñar sus tres funciones: Ser unidad de cuenta, medio de intercambio y reserva de valor. El dinero se vuelve disfuncional cuando no puede cumplir algunos de ellos. 

La hiperinflación tiene inicio el mes en que el aumento de precios supera el 50%, y termina el mes anterior en que dicho aumento cae por debajo de esa tasa y luego permanece así durante al menos un año. Venezuela fue un país con precios estables desde 1950 hasta 1983, pero a partir del viernes negro cuando el bolívar se devaluó abruptamente, los precios empezaron a crecer a una tasa de 2 dígitos por año, el valor de la moneda se fue perdiendo. 

Para el año 2008 con un billete de 100 bolívares fuerte se podían comprar 12 cartones de huevos, en el 2010 se compraban 5 cartones, en el 2013, 3 cartones, en el 2016 solamente se compraba 1 huevo, ya para el año actual 2018 con 100 bolívares fuerte no se compra ningún huevo. La hiperinflación está trastocando las costuras económicas, sociales y también las políticas. El FMI anunció que la tasa de inflación en Venezuela para el año 2018 podría alcanzar el 13.000% y una caída de la actividad económica de 15%. De cumplirse el pronóstico, Venezuela tendría en 2018 el penoso record de la mayor tasa de todas las hiperinflaciones de América Latina, con la excepción de Nicaragua en 1987. 

La hiperinflación ocurre cuando hay un rápido aumento en la cantidad de dinero circulante que no es correspondido con el aumento en la cantidad de bienes y servicios, lo que genera un desequilibrio entre la oferta y la demanda de dinero y una total desconfianza en la moneda. 

Causas:

1. Excesivo gasto público: Creación de misiones, constante aumento en sueldos y salarios, ayudas sociales del gobierno, como por ejemplo: Madres del Barrio, las tarjetas Hogares de la Patria, entre otras. 
2. Disminución en la exportación de productos: La caída del petróleo no ha sido un factor determinante en la hiperinflación, pero las malas políticas económicas que ha tomado el gobierno si, ejemplo: La fuga de divisas en casos de corrupción en Cadivi, Cencoex, Pdvsa.

3. Falta de credibilidad en los entes políticos y económicos: Los Venezolanos no confían en los entes económicos del país, ya que las últimas cifras de inflación que púbico el Banco Central de Venezuela fue en el año 2015, también se le suma que no publican cifras de escasez ni de pobreza y debido a esto se conlleva a un abrumador desconocimiento de la situación. 

4. Emisión de dinero sin control para financiar el déficit: A principios de año el billete de mayor denominación era el de 100 bolívares y en tan solo 11 meses el billete de mayor denominación pasó a ser uno de 100 mil. 

5. Control de precios: el gobierno nacional no puede fijar controles de precios cuando la moneda “se devalúa cada vez que se respira”. Esto quiere decir que los nuevos precios que establezca el gobierno en el arroz, pasta, entre otros, se quedan muy grandes ante el salario mínimo mensual que gana un trabajador.  

Consecuencias

1. Las personas comienzan comprar (sin medidas y así no lo necesiten) cosas que consideren económicas. Por ejemplo si en el supermercado consiguen jabón en polvo compran la mayor cantidad posible porque saben que el mismo producto en una semana no tendrá el mismo valor. 

2. Los precios cambian casi que a diario. Se puede ver cómo el precio de una empanada o un refresco varía constantemente con una diferencia de días. 

3. Se comienza a comercializar el valor de los productos en moneda extranjera. Debido a esto es que en Venezuela se están vendiendo los bienes muebles e inmuebles en Dólares. 

4. Los ingresos pierden su valor al instante. El valor del dinero no es el mismo hoy que pasado mañana, lo que se puede comprar hoy no se podrá mañana. 

5. La pobreza crece súbitamente, ya que no se puede anticipar el ritmo en que suben los precios, los ingresos se rezagan y debido a esto los ciudadanos pierden capacidad de compra. 

6. Las cantidades demandadas de bienes y servicios disminuyen mientras que los costos crecen, tanto las empresas como las personas tienen poco acceso al crédito y a las divisas, los contratos se incumplen ya que los precios no se mantienen, esto es causado por la rápida desactualización del cono monetario y la escasez de los productos. 

7. Se afecta la creación de empleo, reaparecen viejos métodos de intercambio, como el trueque, y se tiende a exigir el pago de ciertos servicios en divisas, en lugar de la moneda afectada por la hiperinflación.  

Alternativas:

1. Se debe hacer una revisión del gasto público. 
2. Dejar de financiar el déficit fiscal mediante el financiamiento monetario.
3. Recuperar la capacidad productiva y la inversión extranjera.  
4. Restituir el funcionamiento del sistema de precios.  
5. Reducir rápidamente la inflación y desmontar los controles de cambio y de precios son algunas de las cosas que podrían ayudar a mejorar la situación. 


Hiperinflación (I)

La hiperinflación es un fenómeno económico con gran impacto negativo en la sociedad, siendo considerada el grado superior inmediato de la inflación; es decir, es una inflación sumamente elevada, que surge como consecuencia de una especie de secuencia repetitiva en la cual, cada nuevo ciclo crea más inflación con respecto al anterior y donde los precios se incrementan continuamente a la vez que el dinero pierde su valor real.
Steve Hanke asegura que "la profesión económica acepta que existe hiperinflación cuando la tasa de inflación supera el 50% mensual, cifra establecida por Cagan (1956) en un artículo publicado por la Universidad de Columbia. Hanke aclara que "una inflación de 50% mensual, si se calcula de forma anualizada, llegará cerca de 13.000% al año".
Con la presencia de este fenómeno, el patrimonio monetario sufre una evidente y considerable disminución y el incremento desmedido de los precios, obliga a alterar o modificar el comportamiento habitual y deshacerse rápidamente del dinero para adquirir bienes de consumo a fin de proteger sus ahorros. La hiperinflación se pone de manifiesto cuando hay un aumento imparable del suministro de dinero o una degradación del valor de la moneda, de hecho se considera que la causa fundamental de la hiperinflación es un aumento masivo de la cantidad de dinero que no está respaldado por ningún crecimiento de la producción de bienes o servicios. 
Cuando los ingresos fiscales son menores a los egresos, los gobiernos obligan a los Bancos Centrales a emitir dinero para pagar los gastos que el Estado no puede cubrir con sus ingresos, así, la Norma Internacional de Contabilidad 29, describe cuatro signos que indican que una economía podría encontrarse en hiperinflación:

1. La población general prefiere mantener su riqueza en bienes no monetarios o en una moneda extranjera relativamente estable. Cualquier cantidad en moneda local es inmediatamente invertida para mantener poder adquisitivo.
2. La población general considera cantidades monetarias no en términos de moneda local, sino en términos de una moneda extranjera relativamente estable. Es posible que los precios se fijen en moneda extranjera.
3.  Las ventas y compras a crédito se realizan a precios que compensan por la pérdida anticipada de poder adquisitivo durante el periodo crediticio, incluso si este periodo es corto.
4.  Los tipos de interés, salarios y precios se vinculan a un índice de precios y la inflación acumulativa durante tres años se acerca, o excede, el 100%

La hiperinflación se encuentra generalmente asociada con el papel moneda, ya que la aprobación de Leyes relacionadas con la moneda de curso legal y controles de precios para evitar la pérdida de valor del papel moneda relativo al oro, plata, moneda o mercancías, fracasan al querer  forzar la aceptación de un papel moneda que no tiene valor propio; es decir, no puede físicamente imprimir papel moneda más rápido que la velocidad a la que se está devaluando, así quedan neutralizados sus intentos de estimular la economía y la hiperinflación normalmente continúa. La hiperinflación se centra en el desequilibrio entre la oferta y la demanda de dinero. La gente prefiere gastar a conservar billetes que pueden perder todo su valor. Los vendedores, dándose cuenta de que existe un riesgo mayor sobre la moneda, demandan una prima cada vez mayor sobre el valor original.
 Los analistas sugieren que las personas tienen que buscar otras vías de ingresos para sortear la inestabilidad de los precios y apuntan que quienes tengan la capacidad para hacerlo, podrían refugiarse en activos. La principal consecuencia de la hiperinflación es el crecimiento drástico de la pobreza, como no se puede anticipar el ritmo en el que los precios suben, los ingresos se quedan atrás y los ciudadanos tienden a dejar de comprar. Los bienes y servicios disminuyen mientras que los precios aumentan, poniendo en riesgo la estabilidad económica de las empresas.
 El impacto de la hiperinflación no es igual para las empresas como para las personas, ya que hay diferencias con respecto al acceso a créditos y los activos en divisas y al no poder mantenerse ni los precios ni los costos de transacción, incurren en incumplimiento de contrato. La duración promedio de una hiperinflación puede ser aproximado a los doce meses; sin embargo, luego de culminado ese período no hay garantías de que la inflación deje de ser un problema. Los casos recientes de países de América Latina así lo demuestran. Lo que sí es seguro es que la situación del país será mucho peor que al inicio, con colapsos pronunciados en su actividad económica y financiera.
Los procesos hiperinflacionarios se alimentan también de la desconfianza en las instituciones económicas. Si los actores económicos creen que el Banco Central seguirá financiando el gasto público, o si el gasto público aumenta sin que los actores económicos tengan claridad en cuánto o de dónde saldrá el dinero para financiar este gasto, las expectativas afectarán negativamente el proceso de formación de precios. Los economistas con experiencia están deacuerdo en que el éxito de un programa de ajustes macroeconómicos depende de la credibilidad  de las autoridades que lo apliquen. Es fundamental recuperar la autonomía del Banco Central y crear un clima político favorable al crecimiento económico del sector privado
Entre las posibles alternativas para tratar de dar solución a la situación que afecta nuestra Nación, con relación a la inflación y a la debacle económica en general, se pueden plantear las siguientes:

1) Equilibrar el Déficit Fiscal y optimizar la eficiencia de la gestión pública. Se fice fácil pero en un país donde el Estado es el gran empleador, no resulta popular aplicar este tipo de ajustes.
2)  Implementar un sistema de cambio único, que erradique las posibilidades de utilizar prácticas viciosas con la marcada diferencia que representa el dólar obtenido mediante el Sistema de Divisas de tipo de cambio complementario flotante del mercado, con respecto al dólar preferencial. 
3)  Invertir un porcentaje considerable de los ingresos en divisas obtenidos por concepto de actividades petroleras, en infraestructura y tecnología para el sector productivo del país, a objeto de incrementar el Producto Interno Bruto (PIB) y hacernos menos dependientes de las importaciones y del sistema rentista que tradicionalmente nos ha caracterizado. De esta forma, se reactiva la economía, se dinamiza el empleo y se mejora el poder adquisitivo.
  

La Práctica de las 7 Leyes espirituales para alcanzar el éxito


1. Ley de la Potencialidad Pura: nuestro espíritu, nuestra alma, es inmune a la crítica, no le teme a ningún desafío y no se siente inferior a nadie, es consciente de que todos los demás son el mismo yo, el mismo espíritu con distintos disfraces. Una manera de tener acceso al campo de la potencialidad pura es por medio de la práctica diaria del silencio, la meditación y del hábito de no juzgar.

2. Ley del dar: Se sugiere que adonde vayas les des algo a las personas con las que tengas contacto. Puede ser algo material o un pensamiento positivo, siempre que sea benecioso para el otro. Esto pondrá en circulación esta energía y así como das, vas a recibir.

3. Ley del Karma: Cuando tengas que tomar una decisión importante, puedes preguntarte: ¿Cuáles son las consecuencias de esta decisión que estoy tomando? ¿Esta decisión traerá felicidad para mí y para aquellos alrededor mío? Si la respuesta es sí, tienen la libertad para seguir adelante. Si la respuesta es no, sería mejor que no lo hicieras.

4. Ley del menor esfuerzo: La aceptación de las cosas como son, no como desearías que fueran en este momento, porque cuando te enojas o frustras por algo no estás reaccionando a la persona o situación, sino a tus sentimientos sobre esa persona o situación. La responsabilidad para aprender de cada situación que sucede y buscar la lección que hay detrás de ella, usándola para el beneficio propio, porque todos los problemas llegan para ayudarnos a crecer y suceden precisamente porque necesitamos pasar por ello. Renunciar a la necesidad de convencer a otros de nuestro punto de vista disfrutando más el presente, así tus deseos fluirán con el deseo de la naturaleza.

5. Ley de la intención y el deseo:  Se debe tener claro cuáles son nuestros deseos, identificarlos, y hasta anotarlos, para darle a conocer al Universo lo que queremos. Esta ley se basa en la atención y la intención. La atención da energía; mientras que, la intención transforma. Cualquier cosa a la que prestemos atención crecerá con más fuerza en nuestra vida.

6. Ley del desapego: Se debe renunciar al apego al desenlace, es decir vivir el presente y disfrutarlo, sin tener un apego fuerte al resultado esperado. Es mejor declarar nuestras intenciones, enfocarnos en nuestras acciones diarias y dejar que el Universo arregle los demás detalles.

7. Ley del Dharma: Si todavía no sabemos cuál es nuestro propósito o Dharma, podemos hacernos esta simple pregunta: “Si tuviera todo el dinero del mundo y todo el tiempo del mundo, ¿qué haría?” Si harías exactamente lo que estás haciendo en este momento, excelente, posiblemente has descubierto tu Dharma.







domingo, 7 de octubre de 2018

Prejuicios



Los psicólogos sociales han reconocido desde siempre la importancia del prejuicio en el comportamiento social y en las sociedades humanas. En consecuencia, han estudiado este tema desde hace varias décadas, y han aprendido mucho sobre sus orígenes, naturaleza y efectos. El prejuicio es una actitud (usualmente negativa) hacia los miembros de algún grupo, que se basa exclusivamente en la pertenencia a dicho grupo. Una persona con prejuicios hacia un determinado grupo social evaluará a sus miembros de manera particular (normalmente negativa), simplemente en razón de la pertenencia a este grupo.
Rasgos o comportamientos individuales   no desempeñan un papel importante; los miembros de dicho grupo social desagradan (o agradan, en muy pocas ocasiones) por pertenecer a un grupo específico. Por su parte, la discriminación se refiere a acciones negativas hacia grupos que son víctimas del prejuicio. En consecuencia, los individuos con prejuicios hacia grupos específicos tienden a procesar la información sobre estos grupos de manera diferente a la manera en que procesan la información de otros grupos
En segundo lugar, en tanto actitud, el prejuicio incluye sentimientos o emociones negativas que se activan en las personas prejuiciadas cuando éstas se ven expuestas a, o simplemente piensan en, miembros de los grupos que les desagradan. El prejuicio también puede ser implícito: puede desencadenarse de forma prácticamente automática, ante la exposición a miembros de grupos hacia los que se dirige, e influir en el comportamiento aun cuando las personas con dicho prejuicio no sean conscientes de éste, e incluso nieguen su existencia.
Como el resto de actitudes, el prejuicio incluye creencias y expectativas relacionadas con los miembros de algunos grupos; por ejemplo, pensar que todos los miembros de estos grupos muestran ciertos rasgos comunes, creencias conocidas como estereotipos. El prejuicio puede incluir la tendencia a actuar en forma negativa con quienes son objeto del mismo. Cuando estas tendencias constituyen comportamientos manifiestos, devienen en diversas formas de discriminación. En primer lugar, los individuos tienen prejuicios debido a que éstos permiten reforzar su autoimagen. Cuando el individuo prejuiciado carga contra un grupo hacia el que tiene una visión negativa, esta situación le permite afirmar su autoconfianza y sentirse superior en varios aspectos.
En otras palabras, para ciertas personas el prejuicio puede jugar un importante papel en la protección o enaltecimiento de su autoconcepto. En segundo lugar, mantener prejuicios nos ahorra un considerable esfuerzo cognitivo. Y más específicamente, los estereotipos parecieran cumplir esta función. Una vez que se forman los estereotipos, no hace falta detenerse en un procesamiento de la información cuidadoso y sistemático; después de todo, al «saber» cómo son los miembros de un grupo, podemos confiar en el tipo de procesamiento heurístico de
creencias preconcebidas.
El prejuicio es una actitud (usualmente negativa) hacia miembros de algún grupo social, basada exclusivamente en la pertenencia a dicho grupo. Puede activarse de manera prácticamente automática, y puede ser de naturaleza tanto implícita como explícita. Como el resto de actitudes, el prejuicio influye en nuestro procesamiento de la información social, y en nuestras creencias y sentimientos con respecto a personas que pertenecen a varios grupos. El prejuicio persiste dado que puede enaltecer nuestra autoestima, y debido a que los estereotipos permiten una economía de esfuerzo mental.
Las actitudes no siempre se reflejan abiertamente en el comportamiento, y el prejuicio no es la excepción a esta regla. En muchos casos, quienes mantienen actitudes negativas hacia miembros de algunos grupos no manifiestan su prejuicio de forma directa. Leyes, presión social y miedo a represalias sirven para disuadir a las personas a que lleven sus visiones prejuiciadas a la práctica de manera explícita. Por esta razón, últimamente en muchos países se han reducido las formas más evidentes de discriminación, que consiste en acciones negativas hacia blancos de prejuicios raciales, étnicos o religiosos.
Como la mayoría de las personas suelen ocultar el racismo moderno (y otras formas de prejuicio), los psicólogos sociales han desarrollado maneras no entrometidas para estudiar dichas actitudes. Éstas han revelado mucho acerca de la naturaleza y las causas de los prejuicios. La manera más directa de medir el prejuicio es simplemente estimular a las personas para que manifiesten su visión sobre grupos de distinta raza, etnia o género (afroamericanos, judíos, mujeres). Pero en el siglo XXI pocas personas están dispuestas a admitir abiertamente sus prejuicios, y mucho menos ante extraños (como por ejemplo, psicólogos sociales investigando acerca de las actitudes).
En años recientes, los psicólogos sociales han reconocido que varias de las actitudes que tienen las personas son implícitas, esto es, existen e influyen en varias formas de comportamiento, pero quienes las poseen pueden no estar conscientes de su existencia. De hecho, en ocasiones negarían enfáticamente el tener determinadas actitudes, especialmente si éstas se refieren a temas de importancia como el prejuicio racial. A este respecto, la utilización de un dispositivo especial (conocido como bona fide pipeline, por contraposición a la bogus pipeline) hace uso del priming para estudiar actitudes racistas implícitas o que puedan activarse automáticamente.
Este procedimiento tiene varias etapas. En primer lugar, se presentan varios adjetivos a los participantes, frente a los cuales se pide señalar su significado «bueno» o «malo» mediante uno o dos botones (una fila de asteriscos precede la aparición inminente de los adjetivos). En segundo lugar, los participantes miran fotografías de personas que pertenecen a varios grupos étnicos o raciales. En una tercera fase, se muestran de nuevo las fotografías, frente a las cuales se ha de señalar si han sido vistas anteriormente (en realidad, sólo ha sido mostrada la mitad de las fotografías). La cuarta y última fase —que considera el priming— resulta crucial: los participantes deben volver a valorar lo «bueno» o «malo» del significado de los adjetivos, tras ser expuestos brevemente a rostros de personas pertenecientes a varios grupos raciales (negros, blancos, asiáticos, hispanos). Se supone que las actitudes racistas implícitas se pondrán de manifiesto a partir de cuán rápidas sean las respuestas ante las palabras.
Los hallazgos de investigación señalan que en efecto, las personas poseen actitudes racistas implícitas que son activadas automáticamente por miembros de grupos étnicos o raciales, y estas actitudes automáticamente activadas, a la vez, pueden influir en aspectos importantes del comportamiento, tales como la toma de decisiones que afecten a otros o lo amigables que seamos con ellos.
Otra modalidad de la discriminación en el mundo moderno es el emblematismo. Emplear personas por ser miembros emblemáticos de sus grupos es una forma de emblematismo, lo que puede ocurrir en diversos contextos. En su acepción general, el emblematismo implica llevar a cabo acciones positivas triviales dirigidas hacia personas blanco de prejuicios, lo que a la postre sirve de excusa o justificación frente a modalidades de discriminación posteriores.
En primer lugar, deja libre de sospechas a las personas prejuiciadas, ya que las acciones relacionadas con el emblematismo sirven como prueba en contra del racismo. En segundo lugar, pueden producirse daños en la autoestima y la confianza de las víctimas del prejuicio, lo que incluye a las pocas personas seleccionadas por emblemáticas o que reciben una pequeña ayuda por ello. En definitiva, el emblematismo es una forma sutil de discriminación que ha de evitarse.
La discriminación consiste en acciones negativas dirigidas hacia miembros de distintos grupos sociales. Si bien ha sido evidente la disminución de manifestaciones evidentes de discriminación, aún persisten formas sutiles de racismo como el emblematismo. La discriminación también puede provenir de la activación automática de actitudes implícitas y estereotipos (actitudes de las cuales los individuos pueden no ser conscientes).

Origen del prejuicio
La teoría del conflicto realista, de acuerdo con esta perspectiva, el prejuicio se deriva de la competencia entre grupos raciales por los beneficios y las oportunidades mejor valorados. En concreto, el prejuicio de desarrolla a partir de la lucha por empleo, vivienda, escuela y demás elementos deseados. Esta teoría sugiere, además, que dado que la competitividad sigue su curso, las visiones negativas de un grupo hacia el otro van en aumento. Cada cual etiqueta al contrario como «enemigo», ve al propio grupo como superior y traza límites cada vez más rígidos entre unos y otros. Como resultado de esto, lo que comenzó como una simple competición relativamente libre de odios se transforma en un prejuicio con fuerte carga emocional en toda su expresión.
La segunda explicación sobre los orígenes del prejuicio tiene una exposición sencilla: sugiere que el prejuicio es aprendido y que se desarrolla de la misma manera, y a través de los mismos mecanismos básicos que el resto de las actitudes. De acuerdo con esta perspectiva del aprendizaje social, los niños adquieren actitudes negativas hacia varios grupos sociales debido a que perciben estas visiones en padres, amigos, maestros y otros, las cuales son recompensadas al ser adquiridas (con amor, elogios y aprobación).
Además de la observación de los otros, también son importantes las normas sociales (reglas que en un grupo dado sugieren qué acciones o actitudes son las apropiadas). La experiencia directa con personas que pertenecen a otros grupos también moldea nuestras actitudes raciales, así como otros dos aspectos del prejuicio: la preocupación por actuar de forma prejuiciada y las restricciones o limitaciones al interactuar con personas de fuera de nuestro grupo
Una tercera perspectiva sobre los orígenes del prejuicio parte de un hecho básico: las personas por lo general dividen el mundo social en dos categorías distintas, nosotros y ellos, lo que refiere una categorización social. Es decir, las personas ven a los demás como pertenecientes al propio grupo (usualmente conocido como endogrupo) o a otro grupo (el exogrupo). Esta discriminación se basa en muchas dimensiones, tales como raza, religión, sexo, edad, procedencia étnica, ocupación e ingresos, por mencionar unas cuantas a los miembros del propio endogrupo y a miembros de varios exogrupos.
Los miembros de la primera categoría (nosotros) suelen verse en términos favorables, mientras que quienes entran en la segunda categoría (ellos) son percibidos de forma más negativa. Se asume que los miembros del exogrupo poseen rasgos indeseables, son muy similares entre sí (es decir, más homogéneos) a diferencia de los miembros de endogrupo, y desagradan en la mayoría de los casos.
La teoría de la identidad social sugiere que los individuos buscan enaltecer su autoestima mediante la identificación con grupos sociales específicos. Sin embargo, esta táctica resulta exitosa sólo si las personas implicadas perciben dichos grupos como superiores a otros grupos o competidores. Debido a que todos los individuos son proclives a esta tendencia, el resultado final es inevitable: cada grupo se ve a sí mismo como diferente de —y mejor que— sus rivales, lo que constituye un choque de percepciones sociales del que emerge el prejuicio.
El prejuicio proviene de diversas fuentes. Una es el conflicto intergrupal directo, situaciones en las que los grupos sociales compiten por unos mismos recursos que escasean. Una segunda base del prejuicio es la experiencia temprana y el aprendizaje social que implica esta experiencia. Los resultados de investigación indican que el grado de prejuicio de los padres y la experiencia directa de las personas durante su infancia con grupos minoritarios juegan un importante papel en la formación del prejuicio racial. Además,el prejuicio es consecuencia de nuestra tendencia a dividir el mundo en «nosotros» y «ellos», y ver a nuestro grupo social de manera más favorable que a diversos exogrupos.
La posibilidad de que el prejuicio derive, al menos en parte, de aspectos básicos de la cognición social, esto es, la forma en que pensamos acerca de otras personas, almacenamos e integramos información sobre ellas, y hacemos uso de la información para practicar inferencias o elaborar juicios sociales. En otras palabras, los estereotipos sugieren que quienes pertenecen a un grupo poseen una serie de rasgos, al menos en cierto grado. Al activarse los estereotipos, estos rasgos vienen rápidamente a tu mente, lo que explica la facilidad con la que probablemente puedes construir listas.
Tal como sucede con otros marcos cognitivos, los estereotipos tienen una fuerte influencia en la manera en que procesamos información social. La información relevante para un estereotipo activado se procesa más rápido y es recordada mejor que la información no relevante. De manera semejante, los estereotipos hacen que las personas que los poseen presten atención a un cierto tipo de información; por lo general, aquélla que es consistente con los estereotipos.
 Y cuando la información inconsistente con los estereotipos logra llegar a la conciencia, puede rechazarse o modificarse de forma sutil, con tal de hacerla consistente con los estereotipos. Lo más importante de los estereotipos es lo siguiente: podemos no ser conscientes del hecho de que estén operando, pero ello no impide su poderosa influencia en nuestros juicios o decisiones acerca de otras personas, e incluso nuestra manera de actuar frente a ellas. En particular, un conjunto de resultados cada vez mayor sugiere que los estereotipos implícitos predicen mejor las expresiones sutiles o espontáneas del prejuicio, a diferencia de las medidas explícitas obtenidas mediante cuestionarios u otros tipos de auto reporte. En definitiva, no debemos pasar por alto los estereotipos en nuestros esfuerzos por comprender la naturaleza básica de prejuicio y discriminación.
Las personas con fuertes prejuicios hacia un determinado grupo social realizan con frecuencia afirmaciones del tipo: «ya sabes cómo son ellos; ¿acaso no son todos iguales?». Este tipo de comentarios implican que los miembros del exogrupo son considerados más semejantes entre sí que los miembros del propio grupo. Esta tendencia a percibir como semejantes a quienes pertenecen a grupos distintos al nuestro se conoce como la ilusión de la homogeneidad del exogrupo.
La imagen en espejo de este proceso es la diferenciación del endogrupo, tendencia a percibir a miembros del propio grupo como personas muy diferentes entre sí, esto es, como más heterogéneos que los integrantes del resto de los grupos un fenómeno general conocido como el prejuicio de la apariencia, o prejuicio hacia personas que no son consideradas atractivas en sus respectivas sociedades.
En ocasiones el prejuicio deriva de aspectos básicos de la cognición social, esto es, la forma en que procesamos la información social. Los estereotipos son marcos cognitivos que sugieren que quienes pertenecen a un grupo social muestran características similares. Los estereotipos tienen una fuerte influencia en el pensamiento social. Por ejemplo, nos conducen a realizar inferencias tácitas acerca de los demás de manera tal que la información inconsistente con los estereotipos parezca consistente con éstos. Los estereotipos implícitos se activan automáticamente a partir de varios estímulos.
Aun cuando no seamos conscientes de su activación, ésta puede afectar poderosamente nuestro pensamiento sobre, y conducta hacia las personas que pertenecen a los grupos a que se refieren los estereotipos. Hallazgos de investigación señalan que los estereotipos están estrechamente vinculados al prejuicio; por ejemplo, las personas con elevado grado de prejuicio responden más rápidamente a palabras asociadas con ciertos estereotipos, a diferencia de quienes tienen un prejuicio menor.  
Otras fuentes cognitivas del prejuicio son las correlaciones ilusorias (tendencia a sobrestimar la fuerza de las relaciones entre categorías sociales y comportamientos negativos) y la ilusión de la homogeneidad del exogrupo (tendencia a percibir a miembros de exogrupos como más homogéneos entre sí, a diferencia de lo que ocurre con quienes integran el propio endogrupo). El prejuicio adquiere diversas formas; entre las más recientes se encuentra aquél que se dirige a las personas con sobrepeso. En respuesta a esto, quienes pertenecen a este grupo han emprendido acciones enérgicas para proteger sus derechos y promover legislación que les proteja y demás actuaciones en este sentido.
Los psicólogos sociales comparten esta visión: creen que los niños adquieren el prejuicio de sus padres, otros adultos, en las experiencias de la infancia, y de los media. A esta creencia sigue lógicamente una técnica útil para reducir el prejuicio: de alguna forma, debemos disuadir a padres y otros adultos de inculcar la discriminación en los niños.
Una posibilidad a este respecto es llamar la atención de los padres sobre su propio prejuicio. Pocas personas son propensas a autodescribirse como prejuiciadas; por el contrario, consideran completamente justificadas sus actitudes negativas hacia determinados grupos. En consecuencia, una primera etapa clave consiste en convencer a los padres de que existe un problema. Cuando éstos se enfrentan cara a cara con su propio prejuicio, muchos tienden a modificar sus palabras y comportamientos, con lo cual inculcan niveles de prejuicio más bajo a sus hijos.
Otro argumento que puede usarse para orientar a los padres a enseñar tolerancia antes que prejuicio se apoya en la evidencia acerca de los daños que el prejuicio ocasiona a quienes lo poseen, además de las consecuencias para las víctimas. En apariencia, las personas prejuiciadas viven en un mundo innecesariamente colmado de miedo, ansiedad e ira. Temen ser atacados por grupos sociales que suponen peligrosos, se preocupan por los problemas de salud que puedan provenir de estos grupos, y experimentan rabia y desórdenes emocionales ante lo que consideran incursiones injustificadas de los demás en sus vecindarios, escuelas u oficinas. En otras palabras, el prejuicio reduce a quien lo posee sus posibilidades de disfrutar de las actividades cotidianas y de la vida en general.
Sin embargo, por encima de estos costes se encuentra el aumento de autoestima que se produce tras despreciar o usar de chivo expiatorio a miembros del exogrupo. No obstante, resulta evidente que quienes poseen prejuicios étnicos y raciales sufren las consecuencias de la intolerancia. Debido a que la mayoría de los padres está dispuesta a hacer lo que sea por garantizar el bienestar de sus hijos, llamar la atención sobre estas consecuencias puede resultar efectivo para disuadir sobre la transmisión de prejuicios a los niños.
Se puede reducir el prejuicio si aumenta de alguna manera el grado de contacto entre los diferentes grupos con lo que se conoce como la hipótesis del contacto, estrategia de la que existen varias razones para predecir su efectividad. En primer lugar, un contacto mayor entre personas de uno y otro grupo conduce al reconocimiento cada vez mayor de semejanzas entre ambos. En segundo lugar, y a pesar de la resistencia al cambio de los estereotipos, éstos pueden alterarse cuando se encuentra suficiente información inconsistente, o bien cuando los individuos se topan con un gran número de excepciones a sus estereotipos.
En tercer lugar, un contacto mayor contrarresta la ilusión de la homogeneidad del exogrupo descrita anteriormente. La hipótesis del contacto ampliada sugiere que el contacto directo entre personas de diferentes grupos no es esencial para reducir el prejuicio. De hecho, estos efectos benéficos pueden producirse si las personas implicadas simplemente saben que personas de su propio grupo han establecido relaciones estrechas con individuos de otro grupo.
Los psicólogos sociales creen que el prejuicio no es inevitable; éste puede reducirse mediante diversas técnicas. Una de estas técnicas implica cambiar experiencias tempranas en los niños para evitar que padres y demás adultos inculquen prejuicios. Otra técnica refiere el contacto directo entre personas de diferentes grupos. Cuando esto ocurre bajo ciertas condiciones, se puede reducir el prejuicio. Resultados de investigación indican que saber tan sólo que miembros del propio endogrupo han establecido amistad con miembros de un exogrupo puede ser suficiente para reducir el prejuicio; esto se conoce como la hipótesis del contacto ampliada.
El modelo de la identidad endogrupal común, sugiere que cuando individuos que pertenecen a diferentes grupos sociales se ven a sí mismos como miembros de una entidad social única, las actitudes hacia cada uno de los grupos son más positivas. Como consecuencia de esto, las actitudes favorables promueven un aumento de contactos positivos entre miembros de grupos previamente separados, lo que en consecuencia reduce el prejuicio intergrupal existente hasta ese momento. En síntesis, debilitar o eliminar los límites «nosotros-ellos» existentes en un principio da paso a un proceso que permite reducir el prejuicio y la hostilidad en las personas implicadas.
En primer lugar, puede reducirse el impacto de los estereotipos al motivar a los otros a no ser prejuiciados De manera semejante, la dependencia de los estereotipos puede reducirse al alentar a los individuos a que piensen detenidamente en los demás; en concreto, al atender a las características únicas de los otros antes que a la pertenencia a varios grupos. Esto puede lograrse mediante la asignación de metas individuales que contemplen la adquisición de información única de cada miembro del grupo, en contraposición a información sobre una persona que se basa en generalizaciones a partir de características generales de su grupo. En pocas palabras, cuando se motiva a los individuos a ser precisos y tener recursos cognitivos suficientes para lograr esta meta, puede reducirse la dependencia de los estereotipos.
Otra forma de reducir la tendencia a pensar en forma estereotipada, que incluso puede resultar sorprendente, implica un entrenamiento diseñado para disminuir la activación automática de los estereotipos. Al adquirir estereotipos, los individuos aprenden a asociar ciertas características (por ejemplo, rasgos negativos como «pobre», «hostil» o «peligroso») con varios grupos étnicos o raciales; cuando esto ocurre, las personas de dichos grupos se convierten en estímulos que producen un efecto de priming, que refiere estereotipos étnicos y raciales que se activan automáticamente.
En psicología social está emergiendo una nueva perspectiva que reconoce al prejuicio como una calle de doble dirección. No sólo es importante entender la mente y el comportamiento de quienes mantienen prejuicios raciales, étnicos o de género; es igualmente importante considerar cómo reaccionan las víctimas ante estas actitudes y estereotipos, y el trato negativo que se deriva de ellos.
En ocasiones, el prejuicio puede reducirse mediante la recategorización, que consiste en cambiar el límite entre «nosotros» y «ellos», para incluir a personas en principio pertenecientes al exogrupo dentro de la categoría «nosotros». Las técnicas cognitivas también resultan efectivas para reducir el prejuicio. Con frecuencia, éstas se basan en motivar a los otros a no ser prejuiciados; por ejemplo, al hacer conscientes normas igualitarias y estándares requeridos para que todos disfruten de los mismos derechos.
El prejuicio puede disminuir asimismo cuando se entrena a los individuos a decir «no» ante las asociaciones entre estereotipos y grupos sociales específicos. La influencia social también hace posible la reducción del prejuicio, al suministrar a los individuos evidencias de que otras personas tienen menos prejuicios que ellos.  Recientemente ha aparecido en psicología social una nueva perspectiva, según la cual se considera a las víctimas del prejuicio como agentes activos que eligen las situaciones en las que se involucran, piensan de manera activa sobre lo que ocurre en estas situaciones, y responden ante ellas de maneras diferentes.
El término prejuicio parece implicar hostilidad y aversión; cuando en el habla cotidiana decimos que alguien está prejuiciado hacia personas que pertenecen a un grupo específico, inferimos que se trata de visiones francamente negativas del grupo en cuestión. Sin embargo, el prejuicio puede manifestarse de manera radicalmente opuesta. El sexismo o prejuicio basado en el género afecta a más de la mitad de la raza humana. En la actualidad, el sexismo se manifiesta de dos maneras opuestas: el sexismo hostil, que implica creencias negativas de las mujeres, y el sexismo benevolente, que refiere creencias positivas sobre ellas.
Los estereotipos de género desempeñan un importante papel en el sexismo. Son marcos cognitivos que sugieren que hombres y mujeres poseen características radicalmente diferentes en lo que a rasgos y patrones de comportamiento respecta. Aunque hombres y mujeres sean distintos en algunos aspectos, los estereotipos de género suelen exagerar estas diferencias.
Tanto hombres como mujeres expresan mayor respeto hacia los hombres, factor éste que juega un rol fundamental en el sexismo. Las propias expectativas constituyen un factor que impide el progreso de las mujeres. En líneas generales, las mujeres parecen tener expectativas más bajas que los hombres en relación con sus carreras profesionales; tienen expectativas de recibir un salario más bajo al empezar y menores aumentos de sueldo en perspectiva. En primer lugar, las mujeres esperan poder disfrutar de más tiempo fuera del trabajo (por ejemplo, para poder estar con sus hijos), lo que tiende a disminuir las expectativas de salarios elevados.
En segundo lugar, suelen asumir que las mujeres ganan menos dinero que los hombres. En tercer lugar,  suelen considerar normal ganar menos dinero que ellos. Finalmente, puede que lo más importante sea la tendencia de las mujeres a compararse con otras: ver que las mujeres en general ganan menos que los hombres puede llevarlas a la conclusión de que, después de todo, no lo están haciendo tan mal. Sea cual fuere el factor específico que provoca expectativas de salario más bajas en las mujeres, es indiscutible que las personas suelen obtener lo que aspiran o por lo que luchan. En consecuencia, puede que unas expectativas más bajas constituyan un elemento que juegue en contra en diversos contextos.
Como suele decirse, la confianza de por sí es lo que permite predecir mejor el éxito. Quienes aspiran a ser exitosos con frecuencia lo logran; en consecuencia, quienes piensan en toparse con el fracaso encuentran que esta predicción se cumple. Lamentablemente, las mujeres tienden a expresar una autoconfianza menor que los hombres en situaciones relacionadas con la obtención de logros; es posible que ello se deba a que las mujeres han sido víctimas del sexismo en dichas situaciones. Esto, a su vez, puede que haya incidido en que las mujeres no hayan conseguido igualarse a los hombres en muchos contextos laborales.
Otra razón que puede influir en una autoconfianza menor en las mujeres es haber aprendido, a través de amargas experiencias, que a ellas no les da buenos resultados utilizar las tácticas que usan los hombres para tener éxito. Sobre este particular, resultados de investigación indican que el uso de estrategias de autopromoción (manejo de impresiones) que han resultado muy exitosas para los hombres, suele traer consecuencias negativas a las mujeres (por ejemplo, reduce la posibilidad de ser elegidas; Por contraste, la modestia (mostrar humildad ante las propias habilidades y logros) puede reducir la valoración sobre la competencia de las mujeres pero aumentar su atractivo.



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