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miércoles, 28 de noviembre de 2018

Una Historia Triste llamada Hiperinflación

Venezuela fue un país de precios estables durante buena parte del siglo veinte. Entre 1951 y 1978, los precios subieron en promedio 2,9% al año. Teníamos una de las inflaciones más bajas del mundo. Sin embargo, a partir de la devaluación del 18 de febrero de 1983, el llamado Viernes Negro, los precios comenzaron a subir a velocidades inusuales para la economía venezolana. La inflación promedio durante el periodo presidencial de Luis Herrera fue de 13%. 

En las elecciones de 1983 Jaime Lusinchi derrotó a Rafael Caldera. Lusinchi expandió el gasto público y mantuvo un control de cambio con un bolívar sobrevaluado, que estimuló las importaciones y consumió las reservas internacionales. Carlos Andrés Pérez llegó al poder por segunda vez en 1989. El país no tenía prácticamente reservas internacionales. 

Pérez implementó un conjunto de medidas fiscales, cambiarias, comerciales y financieras, con el fin de disminuir el déficit fiscal y eliminar los controles de cambio y de precios. En menos de dos semanas, el gobierno de Pérez tuvo que enfrentar el estallido social que luego fue conocido con el nombre de El Caracazo. Las medidas de Pérez se implementaron a lo largo de 1989. Durante ese año, la inflación llegó a 81%. En 1990, la tasa bajó a 37%, mientras que en 1991 fue de 31%. 

El gobierno de Carlos Andrés Pérez enfrentó dos intentonas de derrocamiento en 1992. Una de ellas liderada por el entonces teniente coronel Hugo Chávez Frías. Ese año, la tasa de inflación fue de 32% y, de acuerdo con cifras oficiales del Banco Central de Venezuela, la economía estaba creciendo. Aunque sobrevivió políticamente a un estallido social y dos levantamientos militares, Pérez fue destituido en 1993 por el Congreso Nacional, tras una solicitud de antejuicio de mérito hecha por el Fiscal General, Ramón Escovar Salom. 

Para ese entonces, lo peor de la crisis económica ya había pasado. Y muchos consideraban que el programa de ajustes estaba dando resultados. Sin embargo, el país se enfrentaba a una crisis política. En 1993, la inflación fue de 46%. Las medidas económicas pasaron a un segundo plano. El asunto es que la economía no sabe esperar. Rafael Caldera ganó las elecciones presidenciales el 5 de diciembre de 1993 con el 30,46% de los votos. Y de nuevo las cifras. 

Durante el gobierno de Carlos Andrés Pérez, el promedio de la inflación anual en el país fue de 48%. Sin embargo, fue durante el gobierno de Rafael Caldera cuando la inflación alcanzó su máximo histórico 103% en 1996. Nunca antes en Venezuela se había registrado una inflación anual de tres dígitos. Aún se estaba muy lejos de hablar de hiperinflación. Sin embargo, estos niveles de inflación crónica prepararon el terreno político para que en 1998 llegara al poder el candidato Hugo Chávez Frías, tras una campaña cuyo discurso, entre sus ejes principales, tenía una crítica a los procesos inflacionarios durante las décadas anteriores.

Una vez en el gobierno, Hugo Chávez empezó a implementar una serie de políticas que sentaron las bases del fenómeno hiperinflacionario: el control de cambio en 2003, los controles de precios, el aumento del gasto público, la estatización de empresas y el inicio de las expropiaciones son apenas algunas de las medidas que generaron el caldo de cultivo hiperinflacionario. La clave para entender la hiperinflación en Venezuela es la pérdida de autonomía del Banco Central. 

Muchos países tienen regulaciones muy duras para impedir que el Banco Central emita dinero para financiar el déficit fiscal. Un país se encuentra en déficit fiscal cuando sus gastos superan a sus ingresos. Los países aprendieron que deben poner obstáculos institucionales que eviten que los gobiernos sucumban a la tentación de financiar el gasto público a través de la banca central. Por eso se habla de la necesidad de que los Bancos Centrales sean autónomos. 

En 2003, durante una transmisión de Aló Presidente, Hugo Chávez pidió al Banco Central de Venezuela “un millardito”. En la alocución aseguró que si el Banco Central se negaba, Chávez recurriría a una acción judicial con el Tribunal Supremo de Justicia. El Banco Central creó un concepto que le permitió satisfacer la demanda de Chávez: las reservas excedentarias. Y así procedió a entregarle al ejecutivo parte de las reservas internacionales. Cuando los gobiernos gastan más dinero del que ingresa, se encuentran en déficit fiscal. Y un déficit fiscal debe ser financiado. 

Cuando un país se encuentra en esa situación, lo más común es que intenten resolverla aumentando los impuestos, cobrando impuestos nuevos o contrayendo deuda. Pero los gobiernos tienen otra forma de financiarse que no está disponible para las familias. Crean dinero como por arte de magia. Es lo que algunos llaman “encender la maquinita de imprimir dinero”. Una manera de decir que el gobierno, utilizando el Banco Central, empieza a inyectar dinero en la economía para pagar sus gastos. 

Los economistas consideran que un déficit fiscal muy grande, que no puede ser financiado convencionalmente, es peligroso para una economía. En 2007, Venezuela tenía un déficit fiscal cercano al 3% de su Producto Interno Bruto. En 2014, ese déficit había crecido a 23% del Producto Interno Bruto, casi un cuarto del tamaño de la economía. El más alto de la región. En el mismo periodo Venezuela triplicó su deuda financiera y, efectivamente, agotó las vías convencionales para cubrir su déficit fiscal. 

Desde entonces, el Banco Central de Venezuela ha aumentado de forma considerable el financiamiento del gasto público, principalmente a través de préstamos a PDVSA. Ésa ha sido la principal forma de inyectarle dinero a la economía. El principal inconveniente que le genera a una economía la inyección de dinero creado para financiar el déficit es que se pone una mayor cantidad de dinero en la calle a perseguir la misma cantidad de bienes. 

El resultado de esto es inevitable: al crearse una disposición a pagar artificial mayor por los bienes, los precios suben. Es decir: se produce más inflación. En el año 2010, la economía venezolana conducida por Hugo Chávez Frías registraba la mayor inflación del mundo: 28%. Desde entonces, cada año, Venezuela ha estado entre las 10 economías con mayor inflación del mundo. En 2012, la expansión del gasto público y el aumento de las importaciones aminoraron artificialmente la escasez que habían generado las políticas públicas. Eran síntomas de lo que venía. 

Los controles siempre generan menos producción y más desabastecimiento. Si a eso se le suma la inyección de dinero creado por un Banco Central dispuesto a seguir financiando el déficit fiscal, sólo se obtiene un resultado: más y más inflación. Aparte de la cantidad de dinero que circula en una economía, los precios también se ven afectados por la velocidad con la cual circula ese dinero y por la cantidad de bienes y servicios que se produzcan y estén disponibles para la compra. 

La velocidad de circulación del dinero está relacionada directamente con la confianza. Si la gente espera que los precios sigan aumentando, querrán gastar el dinero lo más rápido posible para poder comprar la mayor cantidad de bienes antes de que el dinero pierda valor. El aumento de la velocidad de circulación del dinero se traduce en que cada bolívar es utilizado más veces en un determinado período de tiempo. 

Luego de la muerte de Chávez en 2013, Nicolás Maduro llegó al poder. Cuatro años después, el financiamiento del déficit con dinero creado por el Banco Central no ha hecho otra cosa sino crecer. Desde 2013 hasta agosto de 2018, el financiamiento del Banco Central a las empresas estatales ha aumentado más de ochenta millones por ciento. En noviembre de 2017, Venezuela alcanzó oficialmente al fenómeno hiperinflacionario.

sábado, 24 de noviembre de 2018

Tecnología y Organizaciones


La estructura y procesos de una organización deben ser apropiados a su contexto (características de la cultura de la organización, entorno, tecnología, tamaño o tareas), si quiere sobrevivir o ser eficaz. Cada época produce una forma de organización adecuada a su tiempo. como se acoto debido a la necesidad de ser eficaces para realizar tareas específicas, pero también por su capacidad para reforzar el control. 

Por lo tanto, es necesario evaluar las tecnologías en términos de su productividad; en tal sentido ya no se ve el cambio tecnológico como sinónimo de progreso, sino como el factor que ha llevado a que en estos últimos años se perciban olas de desarrollo humano y organizacional que distan de semejarse a las nacidas en el pasado.

Se impone entonces, la necesidad de flexibilizar las formas y los métodos de organizarse, esto es, propiciar la innovación en un entorno que exige una gran velocidad de respuesta, así como una mayor capacidad de renovar rápidamente productos, procesos, habilidades y competencias, lo que implica aprender de manera expedita. A pesar de que la estabilidad y la formalización se necesitan para la eficiencia en el corto plazo, la flexibilidad y la espontaneidad son necesarias para hacer frente al ambiente turbulento que se vive actualmente.

Se trata de organizaciones que colaboran entre ellas a fin de comprender y gestionar el mundo y el entorno que los envuelve. Así, la nueva empresa debe ser una comunidad que persiga el desarrollo integral de las personas, una comunidad que favorezca la innovación y la creatividad, una organización que entienda conceptos como el análisis, la autoridad, la obediencia o el liderazgo de forma más flexible. Se basarán no solo en el conocimiento y la flexibilidad, sino también en la denominada cultura de la innovación, en el binomio tecnología-trabajo, transparencia y participación, rapidez, permeabilidad, espontaneidad, calidad y la presencia de nuevas estructuras organizacionales.

De esta forma, se dedicarán en primera instancia a definir la causa última de sus problemas de negocios desde la perspectiva de los procesos, para luego seleccionar la combinación apropiada de estructuras organizacionales disponibles a nivel estratégico, organizacional y táctico, sin buscar crear una estructura de talla única. Si resulta cierta la premisa de que “cada época produce una forma de organización adecuada a su tiempo”, no resulta extraña la preocupación manifestada por la Unesco en “Hacia las sociedades del conocimiento” (2005), cuando establece que es innegable la brecha no solo tecnológica, sino también cognitiva que separa a los países desarrollados de los países emergentes.  

Por otra parte, quizás por tratarse de casos puntuales, solo se considera la relación mercado-gerencia, pero en economías sujetas a control gubernamental, se debe agregar un tercer actor a ese binomio, de cuya actuación depende en buena medida las decisiones gerenciales. Por último, queda aún más clara la separación entre la administración privada y la pública. 

Aun cuando la gerencia privada se acerca cada vez más a valores que tradicionalmente deben pertenecer a la gerencia pública como el carácter humanista, la colaboración, trasparecía y participación, así como el interés por el bienestar del ser humano; al mismo tiempo se aleja cada vez más puesto que la Administración pública es por definición normativa y de estructura rígida, más que nada por la asignación de funciones y las responsabilidades que se deben asumir en el cumplimiento de las mismas.

El entorno es por tanto, el factor crítico que determina qué organizaciones tienen éxito y cuáles fracasan, que deben combinar la mano invisible del mercado (Adam Smith), con la mano visible de la gerencia (Chandler) lo cual le permite a las empresas de esta era aprender a vivir, manejar la complejidad y transformar cualquier paradoja en una verdadera ventaja competitiva.

Referencia Bibliográfica



Unesco (2005). Hacia las sociedades del conocimiento. Disponible: http://unesdoc.unesco.org/images/0014/001419/141908s.pdf



El Mercader de Venecia


Análisis sobre “El Mercader de Venecia”

En la obra teatral El Mercader de Venecia, escrita por Shakespeare entre 1594 y 1598, existe una extraordinaria relación jurídico literaria; en primera instancia, por los personajes principales y secundarios, (Shylock, Antonio, Basanio, Porcia); en segunda instancia, por el medio ambiente en que se desarrolla esta obra jurídico teatral (Venecia ciudad portuaria de mercaderes y en el Tribunal de Venecia); y en tercera instancia, por el nivel socioeconómico de los personajes, es decir, porque varios de estos personajes gozan de reconocimiento social y prestigio económico.
     Frente a los personajes principales, sobre los cuales gira este drama teatral, es de resaltar las características de todos para hacer una correlación jurídica. Antonio es un mercader rico, generoso, exitoso y cuyos negocios mercantiles los realiza en otras tierras, utilizando sus navíos, lo que le produce grandes ganancias económicas; pero la fortuna y la riqueza no son suficientes para él, y se encuentra sumergido en una inmensa tristeza, lo cual lo lleva a encontrar simpatía y cariño por su amigo Basanio.
     Basanio es un hombre joven, impetuoso, de buena vida e impulsivo; pero que ha malgastado su fortuna, es decir, es todo un caballero pero carente de bienes y está enamorado de una bella y rica heredera llamada Porcia, quien vivía en un lugar algo distante de Venecia llamado Belmonte. Para conquistarla, Basanio debía rivalizar con los otros pretendientes para merecer su amor y participar en el juego de las tres cajas de oro, plata y plomo, y de esta manera dar con el secreto para obtener su mano, y de paso, su fortuna. Por esta razón, es que en este cortejo Basanio debe demostrar que es un hombre pudiente, que tiene hacienda y riqueza.
     Para salir victorioso en este plan, es que acude a su amigo Antonio para que le preste dinero, pero como Antonio tiene toda su riqueza en el mar autoriza a Basanio para que empeñe su crédito, hasta donde alcance, aventurando toda su fortuna en pro de su amistad y acuden a solicitar un préstamo al viejo judío usurero llamado Shylock, quien le presta a Basanio 3.000 ducados, y el fiador iba a ser Antonio. Ahora bien, Shylock aparte de ser viejo, judío y usurero odiaba a Antonio.
     Para sellar ese préstamo, Shylock le dice a Antonio que firmen un contrato donde se comprometa a que si para el día acordado no había pagado, debía entregar una “libra justa de vuestra carne”, cortada por Shylock, del sitio del cuerpo de Antonio que mejor le pareciere. Este contrato celebrado entre el cristiano Antonio y el judío Shylock saca a relucir un proceso, una venganza privada, una vindicta pública y la aplicación de un derecho canónico.
     Otro de los personajes principales e igualmente importante es Porcia, la rica y bella heredera de una fortuna que estaba sujeta a la voluntad de su difunto padre quien había establecido el juego de los tres cofres de oro, plata y plomo, al que se debían someter los pretendientes que quisieran merecer el amor de su adorada hija. Ahora bien, Porcia no es solo una bella y rica heredera sino también es el personaje que encarna al joven abogado, Doctor de Padua, llamado Baltasar, recomendado por el Doctor Belario
     Otra de las aristas que hay que tener en cuenta es el medio ambiente en que se desarrolla esta obra jurídica teatral, es decir, la ciudad y el Tribunal de Venecia. Venecia es una ciudad portuaria, fundada hacia mediados del Siglo V, d.C., levantada sobre pequeñas islas de la mar Adriático, rodeada de lagunas. A partir del siglo xv, Venecia se convierte en una potencia que surgía de su pasado Bizantino, es una ciudad pujante, comercial, políticamente importante que reunía una fusión original que la llevó, en los siglos XV y XVI, al apogeo de su poder.
    Otro aspecto que hay que tener en cuenta es el nivel socio-económico de los personajes, es decir, el reconocimiento social o el prestigio económico de sus personajes. Cuando se analiza ese reconocimiento social que tenían Antonio y Shylock se observa que dicho reconocimiento es antagónico, es decir, mientras Antonio goza de buena reputación, fama y fortuna, por el hecho de ser cristiano y por el hecho de ser un exitoso mercader; Shylock, a pesar de ser un hombre adinerado, goza de repudio, de desprecio, de desdén social por el hecho de ser judío y por haber logrado su capital o dinero a costa de usura o préstamo a interés.
     Ahora bien, ante los hechos únicamente caben dos soluciones: o permitir que cada uno persiga su defensa y busque aplicar lo que entienda ser su justicia, personal y directamente; o atribuir al Estado la facultad de dirimir tales controversias. El judío pide justicia porque se ha presentado un “hecho”, y el hecho es que su deudor ha incumplido el negocio jurídico que celebraron, y por lo tanto, él en su calidad de acreedor tiene derecho a que se haga justicia. Es de resaltar que cuando se pide justicia es porque se está actuando bajo el precepto de lo que se pide o de lo que se solicita, es lo que se considera justo.
     Todo esto lo manifiesta Shylock cuando van por una calle de Venecia, camino al Tribunal, con Salanio, Antonio y un carcelero; y ante estas afirmaciones del judío, Salanio dice que no cree que el Dux consienta que se cumpla ese contrato; a lo que Antonio le manifiesta que el Dux tiene que cumplir la Ley, porque el crédito de la República perdería mucho si no se respetasen los derechos del extranjero.
     Toda la riqueza, prosperidad y esplendor de esta ciudad depende de su comercio con los extranjeros. Es decir, el judío acreedor sabía que aunque lo que pedía era “injusto”, su pedimento estaba ajustado a la ley; y al estar ajustado a la ley, su pedimento se volvía “justo”. Por otra parte, la venganza e igualmente la venganza privada esta comúnmente ligada a las pasiones, ímpetus, exaltaciones, impulsos, arrebatos o furias, es decir, actitudes o comportamientos que son la respuesta al daño o al dolor causado e infringido, y que tiene aplicación desde tiempos inmemorables.
     Venganza, pero venganza privada es lo que quiere Shylock, y así lo deja entrever cuando el Dux lo cuestiona para que responda sobre lo que si realmente quiere es hacer alarde de piedad luego de que la sentencia se pronuncie. Aquí se introduce la vindicta y la manumisión que era el modo y el nombre que se le daba en Roma al proceso de pasar de esclavo a libre, y para pasar de esclavo a libre había dos formas manumisión: modos solemnes y modos no solemnes.
     Dentro de los modos solemnes se encuentra la vindicta, el censo y el testamento; y dentro de los modos no solemnes se encuentra, principalmente, la manumisión por cartas, entre amigos y por un mensajero. Teniendo en cuenta lo anterior, lo valido es afirmar que venganza no es sinónimo de vindicta y, que vindicta es conceptualmente muy diferente a venganza.
     Esta conclusión no solo es idiomática o lingüística, sino es conceptual, ya que Shylock inicialmente cuando ve que puede hacer efectiva la cláusula del contrato por el no pago de su acreencia, pidiendo y exigiendo justicia al Dux para satisfacer su venganza privada, convierte esta venganza privada en una vindicta pública, toda vez que día y noche pide justicia al Dux, amenazando, sino se le hace justicia, con invocar las libertades del Estado.
     Esta vindicta pública es la que se desarrolla y lleva a cabo en el Tribunal de Venecia, en primera instancia, cuando Shylock pide que se cumplan las condiciones del contrato. Cuando Porcia, disfrazada del Joven Dr. Baltasar, y después de que se ha anunciado la sentencia en contra del Cristiano Mercader Antonio, le dice al judío Shylock que el contrato le otorga una libra de su carne, pero ni una gota de su sangre y que tome la carne, que es lo que te pertenece, pero si derrama una gota de su sangre, sus bienes serán confiscados conforme a la ley de Venecia, se cumple el precepto de que justicia pides, justicia tendrás.
     Ante esta dicotomía a la que se ve enfrentado Shylock si le da cabal cumplimiento a la sentencia, es decir, de tomar una libra de carne sin derramar una gota de sangre, decide que acepta la oferta de que le paguen el triple de los ducados debidos y de que se ponga en “libertad al cristiano”. En ese instante, Porcia, disfrazada del Joven Dr. Baltasar, manifiesta que tendrá el hebreo completa justicia y se cumplirá el contrato, ante lo cual Shylock manifiesta que ya no quiere nada, “que se quede con todo” y que por lo tanto se va.
     En ese momento Porcia manifiesta que aun así se deben cumplir las leyes. Si algún extraño atenta por medios directos o indirectos contra la vida de un veneciano, éste tiene derecho a la mitad de los bienes del reo, y el Estado a la otra mitad. Así el Dux debe decidir sobre su vida porque Shylock, directa o indirectamente, ha atentado contra la existencia de Antonio. Shylock pide perdón al Dux y este le perdona la vida al judío aun antes de que este se lo pida; y Antonio manifiesta que si el Dux y el Tribunal le dispensan del pago de la mitad de su fortuna al erario, él le perdona la otra media, con dos condiciones: la primera, que abjure de sus errores y se haga cristiano; y la segunda, que por escritura firmada en esta misma audiencia, destituya herederos de todo a su hija y a su yerno Lorenzo.
     En esta vindicta pública, Shylock no solamente perdió su dinero sino que también estuvo a punto de perder la vida, pero esta pena le fue indultada y perdonada no solo por las condiciones impuestas por el mismo Dux, sino también por las condiciones impuestas por el mercader Antonio, como la de abjurar de sus errores y la de volverse cristiano, es decir, en esta decisión, el Dux prácticamente aplica las reglas y las máximas del derecho canónico, la verdad, la búsqueda de la verdad, la concepción del proceso como un intento de aprehenderla y de reproducirla para, sobre tal refacción artificial, elaborar una decisión final resolutoria.
     El Mercader de Venecia plantea uno de los grandes interrogantes frente a la definición de justicia, porque si se aplicamos la máxima de “Dar a cada cual lo que se merece”; se podría estar cometiendo una injusticia, o como lo dijo Voltaire “Una justicia llevada demasiado lejos puede convertirse en injusticia”. La justicia quizá debería respaldar al prestamista, y si no lo hace es porque está desprovisto de compasión, con justicia pero sin moral. Las personas deben ser benéficas, la ley no, la ley debe ser justa, y en la escena del juicio se observa que no lo es: independientemente del contenido legal, que no es real, en un tribunal real a Antonio no lo habrían matado, y su muerte es tan contraria a la razón y a la naturaleza, que hay que hacer algo aunque sea un truco para salvarlo.
     A Shylock lo ciega la venganza, se centra cada vez más en ella, y esto lo pierde, no el apego al cumplimiento de contratos y compromisos. Es un prestamista que no busca recuperar el dinero sino la garantía. Esto hace que en realidad deje de ser un banquero que procura cobrar su dinero con un interés, y se convierta en un usurero, porque busca apropiarse de un beneficio exagerado (la vida de otro) y además económico, porque suprime a un competidor.
     La idea de Shakespeare al escribir El Marcader de Venecia es poner en evidencia la antigua máxima jurídica según la cual, un derecho innegable se transforma en exasperante injusticia cuando llevado a sus límites extremos invade la esfera de otros derechos. El tribunal procedió correctamente no amparando al prestamista, pero se extralimitó y faltó a toda justicia, condenándolo a renegar de su religión y convertirse al cristianismo. En el derecho moderno, en materia de contratos, existen leyes que protegen contra la implantación de intereses desproporcionados y del abuso de usureros que se quieran hacer de la propiedad ajena mediante prácticas fraudulentas.

Referencias Bibliográficas
Castañeda, C. (2013). El Mercader de Venecia. Análisis jurídico-literario.
Reyes, Y. (1994). Acerca de la justicia en El Mercader de Venecia
Shakespeare, W. (1598). El Mercader de Venecia.



viernes, 9 de noviembre de 2018

Sesgos cognitivos en la hiperinflación (I)

Vamos a revisar la hiperinflación desde otra perspectiva: la neuroeconomía. Para ello debemos comprender los efectos de los sesgos cognitivos en el consumo y la toma de decisiones. Son 80 sesgos reconocidos por las teorías cognitivas-conductuales. Entre ellos se encuentran los siguientes:

Efecto Bandwagon / Efecto de arrastre: Lo que la gran mayoría de la gente hace o piensa influye en nuestra toma de decisiones. Por economizar pensamientos y deseo de pertenencia de grupo, tendemos a actuar impulsados por el colectivo y no por nuestra decisión reflexionada. Perfectamente aplicado a la situación venezolana. Literalmente el término Bandwagon hace referencia a un carro que lleva a una banda en un desfile, circo u otro espectáculo. La frase "salta en el bandwagon" fue usada por primera vez en la política Americana, 1848,  donde se usó un bandwagon en la campaña política de Zachary Tailor para llamar la atención al usar la música como recurso. 

La campaña fue un éxito y otros políticos se esforzaron en subir en el brandwagon, para asociarse con el éxito. De ahí también lo de "subirse al carro". Este comportamiento tiene una vida limitada, normalmente alcanza hasta que las personas se percatan de la disonancia  con su propio estilo de vida o porque  no se cumplen sus expectativas. Mi ejemplo personal de este sesgo ocurrió en la estampida de compra de Corn Flakes, nunca en mi vida me gustaron hasta cuando vi la cola de gente queriendo comprar una caja.

Efecto de Encuadre / Framing effect:  Al tomar una decisión, esta dependerá de como nos hayan presentado la información. En concreto, deduciremos conclusiones diferentes si se nos presenta la opción como una pérdida o como una ganancia. Nuestra mente no percibe simplemente las cosas, sino que las construye de manera activa. Así, el significado de hechos u objetos no es algo fijo y objetivo, sino que depende del contexto. No importa cuanto han beneficiado a la población la asignación de bonos, si la noticia es que no hay gas, no hay agua, no hay comida. La noticia no es la inversión social, sino la falta de inversión en producción y servicios.

Sesgo de confirmación / Sesgo de congruencia: Si la información que recibimos es acorde con nuestros supuestos o creencias, la tomaremos por válida sin importar si es información verdadera o no. Si el mismo gobierno asegura que la inflación es el resultado de la información que proviene de páginas web, es lógico que revisemos diariamente esa misma página para ver que sucederá con el referente cambiario. De acuerdo a Cuevas (2018), cuando las sociedades pasan por un proceso de hiperinflación suelen documentarse acerca de otros países que hayan pasado por tal situación, indagando los detalles sobre la duración e intensidad del proceso hiperinflacionario y de esta manera confirmar su propia percepción de lo que acontece.

Efecto anclaje / Efecto Foco:  Es la tendencia a darle excesiva importancia o “anclarnos” en una parte o rasgo de la información recibida cuando tomamos una decisión. Suele ser el primer dato que recibimos de esa nueva información, y lo tenemos en cuenta a la hora de tomar una decisión sobre ese tema. El efecto encuadre, junto con el efecto anclaje son  ejemplos de que las opiniones de las personas pueden ser manipuladas y de que éstas, es decir, las personas, no son tan racionales ni tan libres como se creen cuando tienen que tomar decisiones. Inclusivese ha comprobado que las personas, en ocasiones, son capaces de recordar cosas que ni siquiera existían si la pregunta presupone su existencia, un fenómeno conocido como falsas memorias.

Efecto señuelo / Decoy effect Ante tres opciones que son superiores o inferiores entre sí de forma asimétrica, tendemos a elegir siempre la opción dominante. Esta técnica se utiliza para conseguir que un producto parezca más ventajoso que otro, y la variable con la que se suele jugar son los precios. Cuando los consumidores están en duda entre dos artículos, el proponer un tercer producto con características inferiores la primera opción, pero superior en algún aspecto a la segunda, hará que el primer artículo se convierta en la elección. 


jueves, 8 de noviembre de 2018

Enfermedad del alma

¿Cómo sobrevivir a la crisis? ¿cómo sobrellevar el sentimiento de tristeza y de soledad que da la ausencia de la familia, de los amigos, de los afectos, de los sueños? Nos estamos quedando empobrecidos no por falta de riqueza, sino por falta de esfuerzo para hacer algo provechoso con lo que tenemos. Me preguntas ¿qué pasa en Venezuela? Aquí lo que hay es desesperanza

En las calles, en las aulas, en nuestros sitios de trabajo, nos sembraron desesperanza en el alma y ahora no sabemos como emocionarnos, como soñar, como avanzar. No es la diáspora solamente; los que nos quedamos, nos quedamos mas tristes aun; ¿qué podemos hacer para continuar? pues se debe encontrar la salida aunque se nos vaya toda nuestra energía en ello.

La desesperanza, una "enfermedad del alma"  que surge de la decepción, de nosotros mismos y del colectivo, nos lleva a pensar que no pudimos, que no hay futuro en nuestro país, es una estrategia de guerra; este desaliento fue sembrado en Venezuela, pero es posible combatirlo con las mismas armas. Para todo sentimiento negativo, debemos encontrar uno positivo que lo sustituya; para toda palabra cruel, una bondadosa que le haga frente; para todo despota, el recuerdo de que no duran para siempre; para todo corrupto, debemos mostrar la luz de la honestidad; para toda desesperanza, la siembra de nuevos sueños.

La esperanza es la vida misma defendiéndose, no te vuelvas a rodear de lo que te hace daño, de los que te hacen sentir mal, ellos no van a cambiar, tu si puedes cambiar lo que ellos representan en tu vida. Rescata tu poder de donde lo mantienen cautivo, tu puedes decir no, que se escuche tu voz, no imperativa solo decidida a vencer a la indiferencia y la apatía que han sustituido nuestra sempiterna alegría.

viernes, 19 de octubre de 2018

Hiperinflación vista por una experto



1. Detener la hiperinflación es la tarea urgente en este momento, no solo porque pulveriza el salario real, también contrae la producción nacional (la pérdida del poder adquisitivo disminuye la cantidad de bienes demandados y los oferentes reducen las cantidades producidas); estimula el acaparamiento por las expectativas de aumentos de precios; alimenta el contrabando de extracción; hace insuficiente el presupuesto público.


2. La causa de la escalada de precios desde el 2013 (no la única, pero sin duda la determinante) es la manipulación del tipo de cambio en los mercados ilegales. Es imprescindible y estratégico evitar que, terceros, marquen un supuesto valor del bolívar. La tarea es destruir la principal y más poderosa arma de la guerra económica: el ataque a la moneda.

3. Para impedir que arbitrariamente las manos de papel del imperialismo marquen el supuesto valor del bolívar y generen desconfianza hacia la moneda, se sugiere anclarlo a la cantidad de oro que está en las bóvedas, cuyo precio solo se fija en el mercado internacional. Los chinos, los rusos y hasta los norteamericanos están haciendo lo propio. Con la diferencia que mientras ellos deben comprar el oro, nosotros lo tenemos en las minas.

4. Hoy, 1 onza troy de oro equivale a 87.662 bolívares soberanos (tenemos 162,2 TN en la bóveda). Haciendo la conversión en divisas: 1 dólar equivale a 65 BsS (1 onza de oro vale $1.343); 1 yuan son 10 BsS; 1 euro son 78 BsS. Cada vez que 1 TN de oro viaja de las minas hasta el BCV, el bolívar se aprecia 1%.

5. Dolartoday podrá intentar marcar el precio que desee, pero el valor del bolívar-oro soberano, dependerá del precio internacional y de la cantidad que tengamos en las bóvedas.

6. Son condiciones necesarias:

a. No vender nuestro oro, ni en dólares ni en bolívares. Es nuestro respaldo. Debemos guardarlo debajo del colchón, es decir, en nuestras bóvedas y en las minas, las cuales deben ser cuidadas como lo que son: minas de oro.

b. Aumentar las reservas internacionales: este año, con un precio del petróleo en 50 $/barril, incluso con un paro silencioso de 1.500.000 de barriles diarios de producción, deberían ingresar por lo menos $30.000 millones. Los compromisos de deuda no llegan a $10.000. Debemos ajustar las importaciones a $15.000 (más que suficiente). Mantener el control cambiario. Evitar la fuga de divisas. Cerrar, de una vez por todas, las venas que aún siguen abiertas.

c. Recuperar la producción de petróleo: cada 100.000 barriles diarios adicionales equivalen a $1.000 millones anuales.

d. Vender el petróleo en petroyuanes para sortear el bloqueo financiero.

e. Recomponer nuestras relaciones comerciales con países aliados.

f. No endeudarnos. No es necesario.

miércoles, 17 de octubre de 2018

Hiperinflación vista por una estudiante

Diariamente y en todo lugar leemos, escuchamos o vemos, bien sea en voz del pueblo, columnas de opinión, noticias o reuniones familiares, incidentes u opiniones sobre la situación económica actual del país, donde se manifiesta la gran preocupación por el incremento abrupto de precios donde el salario no alcanza. Emocionalmente devastados por no poder controlar la inflación ha llevado a los ciudadanos a tomar medidas extremas sin lograr soluciones inmediatas al problema que los aqueja. 

De igual forma, se ha creado mucha controversia debido a los cambios monetarios, dando pie a los comerciantes a jugar con el incremento de precios a gusto lo cual perjudica a los que se sirven de ello, se escuchan sugerencias sin concretar alguna de ellas para mejorar la inflación que se presenta actualmente en el país; se continua a la espera de posibles soluciones al problema que estamos enfrentando. 

 ¿Qué es la Hiperinflación? Es una inflación muy elevada donde los precios aumentan rápidamente al mismo tiempo que la moneda pierde su valor real, la definición usada por los economistas “es un ciclo inflacionario sin tendencia al equilibrio”. En otras palabras es un aumento imparable del dinero o degradación de la moneda. Fuertes escándalos se han cifrado a nivel nacional por el alto porcentaje de una inflación comparada con el año pasado, donde especialistas se encuentran  alarmados  y alertan  al país sobre una bomba hiperinflacionaria. 

Pudiese parecer un fenómeno moderno mas no es ciertamente así. Viene remontado desde la historia, desde muchos años atrás han padecido los males de este problema, tanto ayer como hoy la creación de monedas sin control ha causado graves problemas a la economía. Hoy en día el Estado tiene diferentes vías para obtener ingresos, bien sea por explotación, producción o comercialización de productos estratégicos, pero el Estado ha venido endeudándose descomunalmente sin poder cumplir con los pagos correspondientes, debilitándose económicamente a tal magnitud que ha afectado a todos los ciudadanos residentes del país.

Según Milton Friedman “no existe tal cosa como inflación de la demanda, inflación de los costos, inflación estructural, etc. La inflación tiene su origen en el financiamiento fiscal del gobierno que se soporta en la creación de dinero sin respaldo o sustento alguno, dinero que se crea de la nada sin que responda a un incremento de los ingresos o los activos que es la base de este dinero. La escasez absolutamente generalizada y ante la insuficiencia de recursos”. 

Entre las causas de la Hiperinflación tenemos las siguientes:
Ausencia del papel moneda.
Descontrol de precios.
Las personas prefieren invertir en bienes no monetarios a conservar la moneda local.
Pérdida del valor de la moneda en un lapso de tiempo muy corto.
La decisión del gobierno de imprimir billetes en grandes cantidades para financiar un déficit fiscal. 


Entre las consecuencias de la Hiperinflación están: 

Aumento de los precios de los bienes más rápido de lo habitual por un determinado periodo de tiempo lo que puede provocar un grave problema en la economía del país. 
La inversión y el ahorro pueden ser un motivo de temor para los ciudadanos ya que la alza de precios provoca que el dinero tenga cada vez tenga menos valor. 
Escasez de productos siendo que los consumidores compran sin control alguno preocupados porque los precios sigan aumentando. · Se crea confusión en la población debido al cambio monetario, donde se le suman o restan ceros a la moneda. 
El descontrol de la moneda hace que circule de una forma desproporcionada la cual es utilizada para comercio. 
Los cambios de moneda en tan cortos plazos de tiempo crean un descontento a nivel nacional. 
El crecimiento o cambio en precios de productos fomenta la especulación del comercio afectando directamente al consumidor. 

Algunas personas consideran que se podría combatir la inflación fijando precios en moneda extranjera, se podría contemplar la posibilidad de un congelamiento de precios de productos, hablando de compra y ventas a crédito se debería apelar al buen juicio de los comerciantes a no cobrar altos porcentajes por la compra, se procura que el estado analice la situación financiera a modo de encontrar una solución, que beneficie a todos por igual, se sugiere aumentar los niveles de producción a nivel general y así mas hogares puedan recibir más ingresos, tratar de detener la escalada de dólartoday,  ajuste de salarios adecuados a la situación, evitar los acaparamientos de bienes, especialmente si estos no son perecederos, eliminar o prohibir portales web donde se publiquen valores ficticios de la moneda o productos, reapertura de empresas privadas que generen fuentes de empleo, asignación de divisas en calidad de préstamo o venta a empresas nacionales o transnacionales, supervisión estricta y penalizada a cualquier intento de sobrefacturación, hacer seguimiento y control público al uso de divisas administradas por el estado, evitar las importaciones creando producción nacional. 

Indagando sobre el tema, en la actualidad hemos notado que no hay solución inminente a corto plazo, ni sugerencias o ideas que prometan posibles soluciones a dicho asunto. A nivel nacional se refleja el deterioro, descontento y degradación de todo cuanto nos rodea. Presentando dificultad para conseguir todo aquello que es necesario y primordial para el bienestar del ser humano, como son los alimentos y productos de primera necesidad. La inflación nos ha consumido a gran escala, donde muchos se han visto obligados a emigrar en busca de una estabilidad que el país actualmente no está en condiciones de ofrecer. Se habla de un país rico por su contenido de yacimientos, minas, etc.; sin embargo, empobrecido por la irracionalidad del ser humano que no ha sabido administrar los bienes de una forma adecuada.


domingo, 14 de octubre de 2018

Hiperinflación (VII)

Según Garcia Larralde, las cinco causas de la hiperinflacion en Venezuela son: primero al crecimiento desorbitado de dinero sin respaldo para financiar sector público, segundo los abultados y sostenidos déficit del sector público, tercero la perdida de confianza en el bolívar como depositario de valor, cuarto al colapso del sector externo y alza desmedida del dólar negro, y quinto la indexación creciente de precios y remuneraciones. 

Venezuela está oficialmente en la lista histórica de países que han sufrido la temida hiperinflación, con una tasa superior al 50% mensual y en su caso con los precios duplicándose cada 17 días. Así lo revela un estudio de una de las más importantes autoridades en la materia en el mundo. La nación entra al libro de récords como el número 57 en la tabla mundial de hiperinflacion Hanke-Krus, es el título de un trabajo especializado de los economistas Steve H. Hanke y Charles Bushell, divulgado recientemente entre círculos académicos. 

Ante la falta de datos oficiales sobre el índice de precios al consumidor, los expertos usaron como referencia el mercado paralelo del dólar y su impacto en el Poder Relativo de Paridad de Compra (PPP), una comparación de cuánto puede adquirir la moneda de un país comparado con otra de un país con el cual mantiene las mayores relaciones comerciales. Durante la hiperinflación la moneda del país afectado pierde su valor rápidamente y los precios se disparan en fila. En esas circunstancias, la moneda extranjera pasa a ser referencia como unidad de cuenta.

La inflación es consecuencia directa del exceso de liquidez,esto ocurre cuando el Banco Central de Venezuela (BCV) emite más dinero de lo que la economía está en capacidad de absorber, es decir, la emisión de dinero inorgánico que no ayuda a que el país produzca más bienes y servicios. Si la oferta de estos bienes o servicios es escasa y la población tiene más dinero,entonces estará dispuesta a pagar más dinero por los pocos productos disponibles. 

Aunque la inflación puede parecer un fenómeno moderno no lo es; ya en el antiguo imperio Romano se padecían los males de la inflación, tan cruel como en algunos países de hoy en día, tanto ayer como hoy la naturaleza es la misma: emisión de dinero sin respaldo, en la antigua Roma lo hacían quitando cantidad de metal a la moneda y mezclándola con otro metal, así lograban acuñar monedas con menor contenido de oro o plata, lo que hacían realmente era reducir el valor en oro o plata de esa moneda y así su poder adquisitivo. 

Hoy, el Estado tiene diferentes vías de obtener ingresos y financiamientos, lo normal es que se financie mediante impuestos a sus ciudadanos, tales impuestos tienen el fin de mantener en pie el rol del Estado, su cuerpo y andamiaje burocrático. Otros Estados se hacen dueños de actividades principales en la economía, se hacen únicos poseedores de empresas y derechos de explotación, producción y comercialización de recursos estratégicos. 

Existe otro método para el financiamiento de los Estados: La Emisión de Deuda, si se quiere acceder a un financiamiento a largo plazo y con menores costos políticos, basados en su percepción de la economía y en trasladar un costo de endeudamiento a otros gobernantes y otras generaciones, el Estado puede incrementar sus ingresos con la emisión de deuda pero esto dependerá del prestigio del gobernante y la seriedad de sus políticas y garantías de pagos es así como denotamos todos sus causas.

Por otro lado, tenemos como las consecuencias de la hiperinflación, el crecimiento súbito de la pobreza, como no se puede anticipar el ritmo al que suben los precios, los ingresos en términos reales se rezagan y los ciudadanos pierden capacidad de compra. Las cantidades demandadas de bienes y servicios disminuyen mientras que los gastos crecen, lo que compromete la sostenibilidad económica y financiera de las empresas. 

El impacto es desigual, tanto para los empresarios como para la humanidad, debido a las diferencias en el acceso al crédito y a los activos en divisas. Aumenta el incumplimiento de contratos porque no pueden estabilizarse los precios y los costos de transacción; así mismo se puede destacar empobrecimiento generalizado, el mercado nacional desaparece y la producción se detiene. Los salarios reales se desploman los precios crecen más rápido que las retribuciones salariales provocando importantes pérdidas de poder adquisitivo a los trabajadores. Este efecto es especialmente dramático para los empleados públicos, a quienes el ajuste salarial siempre les llega más tarde (si les llega). 

Otras de las consecuencias destacadas son: la destrucción paulatina de la tendencia al ahorro la inflación disminuye los ahorros en términos reales, perjudica a la clase trabajadora, ya que el salario percibido significa el único patrimonio de la clase obrera, empobrece masivamente a la población, en particular a quienes reciben un ingreso fijo que no crece o varía al mismo ritmo que los precios.

Por otra parte, debilita a la clase media e incrementa las brechas entre los sectores sociales, esta desigualdad genera en algunos casos resentimientos sociales, distorsiona el cálculo económico: impide calcular los costos reales y planificar proyectos a largo plazo, y provoca la devaluación de la moneda nacional, o el signo monetario de un país, con relación a países con monedas fuertes y economías con baja inflación. 

De igual forma para que la economía venezolana se recupere es necesario desarrollar una nueva política económica que respete la inversión privada y estimule la producción, especialmente en sectores básicos como la agricultura, la agroindustria, la industria en sus conjuntos y en inactividades generadoras de divisas como el turismos sin una rectificación de la política económica la recuperación no sera posible. Se debería diseñar una política económica integral, que tome en cuenta los aspectos políticos y sociales, las prioridades son: elevar la producción, combatir la inflación y la escasez, aumentar el empleo formal y garantizar una entrada mayor de divisas. 


Hiperinflación (VI)

Inflación, desabastecimiento, altos precios, devaluación, sanciones, controversias políticas, sociales, migraciones, entre otras; caracterizan a Venezuela en los actuales momentos, pues desde 1999 hasta la presente ha ocurrido de todo un poco, luego se estrenó una nueva constitución, se ensayaron múltiples iniciativas populares, se arrecio el discurso, se produjeron huelgas, marchas, golpes de estado, revocatorios, reconversión monetaria, para luego transitar una de las bonanzas petroleras más importantes que ha tenido el país; sin embargo, el país cada vez más sumerge en una grave crisis económica donde los dígitos de la inflación van en aumento de manera exponencial. 

Dentro de este contexto, se realizara un análisis de la hiperinflación venezolana, sus causas, consecuencias y posibles soluciones, tomando como base referencias bibliográficas, así como también la opinión de economistas como expertos en la materia. Económicamente, la inflación es el aumento continuo y sostenido de los precios de los bienes y servicios que se compran y se venden en un país. (Blonder, 1998: 26), esto se refiere a que el “fantasma” llamado inflación, es un aumento generalizado de los precios de las cosas que se compran con dinero, pues al haber inflación este pierde valor, es decir, poder de compra. 

La inflación es provocada por un exceso de dinero en circulación y esto trae consecuencias nefastas para las familias, como está ocurriendo actualmente en el país; donde las familias tienen poco poder adquisitivo y por ende los hogares venezolanos se ven desmembrados porque sus integrantes se ven obligados a migrar hacia otras latitudes en busca de mejoras económicas. Por otro lado, al aumentar los dígitos de la inflación, económicamente se produce hiperinflación definida como “una inflación muy elevada, prácticamente incontrolada, en donde los precios aumentan rápidamente al mismo tiempo que la moneda pierde su valor real y la población tiene una evidente reducción en su patrimonio monetario”. (Ludwig: 1992). 

Esto refiere que al desbordarse el incremento de los precios, las personas tienen que empezar a cambiar su comportamiento cotidiano para protegerse de la hiperinflación donde esta tiene efectos muy negativos sobre el bienestar, por ejemplo el caso venezolano; la crisis económica se ha radicalizado cada vez, más en los años 2016, 2017 y 2018 los precios de los diferentes bienes y servicios cambian día a día, lo cual hace que la población gaste rápidamente sin planificación alguna todo su sueldo en bienes de consumo como electrodomésticos, autos, piezas mecánicas, entre otros a fin de mantener su poder adquisitivo, así como también comprar los pocos alimentos que logra obtener. 

El economista Steve Hanke argumenta que desde el periodo 2007 donde la reconversión monetaria con el bolívar fuerte, hasta el 2017 los diferentes productos o bienes han tenido un incremento de hasta 8600%. Expresando que el país enfrenta el impacto de la caída de los precios del petróleo con una recesión desde el 2014, una caída dramática de sus importaciones, aguda escasez de alimentos y medicinas y una fuerte agitación política y social. 

Es necesario mencionar a. Ludwig Von Mises (1999) , quien refiere que algunos indicativos de hiperinflación seria cuando la población en general prefiere mantener su riqueza en bienes no monetarios o incluso en una moneda extranjera relativamente estable, como por ejemplo el dólar, el euro, entre otros, a fin de preservar el poder adquisitivo y así no desvalorizarse. Como todo problema, la hiperinflación presenta causas (lo que dio lugar a….) y consecuencias (lo que está ocurriendo….); una de las razones de la hiperinflación venezolana es el aumento rápido y masivo de la cantidad de dinero que no se encuentra apoyado por crecimiento en la producción de bienes y servicios, lo cual resulta en un desequilibrio entre la oferta y la demanda de dinero. 

De igual manera, García Humberto, Presidente de la Academia Nacional de Economía, explica cinco causas de la hiperinflación venezolana, y su origen está en el crecimiento desorbitado de dinero sin respaldo para financiar el sector público (Creación de Misiones, Bonificaciones, Populismo, entre otros.), los abultados y sostenidos déficit del sector público, la pérdida de confianza en el bolívar como depositario del valor( valor de compra y cambio); el colapso del sector externo y alza desmedida del dólar negro, así como la indexación creciente de precios y remuneraciones. 

Como consecuencia de toda esta problemática socioeconómica, el venezolano al ver desbordado el incremento de los precios de los bienes, comienza a cambiar su comportamiento de vida a fin de encontrar un refugio e ir sobreviviendo a este problema fantasmal, por tanto, comienza a cuantificar el valor de los productos en una moneda extranjera estable debido a la devaluación del bolívar como moneda local, ocurriendo así una “dolarización espontanea”. 

Otro aspecto relevante producto de la problemática hiperinflacionaria es la acentuación de los desequilibrios macroeconómicos reflejados en crecientes déficit del sector público, fuga de capitales, desabastecimiento, fuga de talento joven hacia otros países en busca de mejoras económicas, a fin de fortalecer su poder adquisitivo. Soluciones para enfrentar este fenómeno de la economía, en primer lugar se plantea terminar con la impresión de dinero sin respaldo por parte del Banco Central de Venezuela (BCV), lo que implica sanear y equilibrar las cuentas fiscales y aumentar la eficiencia de la gestión pública; en segundo lugar, la medida anterior debe estar acompañada con la unificación del tipo de cambio, auxiliado por un generoso financiamiento externo que permita su rápida estabilización a niveles muy por debajo de la cotización del dólar paralelo, lo que tumbara los precios de una gran cantidad de bienes e insumos importados. 

Además esto permitirá la libre concurrencia al mercado de divisas para traer (importar) materia prima, equipos e insumos en los cuales aumentara la oferta del mercado productivo. Por su parte Fernández M. (2018), expresa que 97 economistas en carta enviada al Presidente actual de Venezuela, entre otras cosas manifestaron que es muy importante que se tomen medidas que permitan rescatar PDVSA, y que se ofrezcan garantías jurídicas a la propiedad. Afirmaron que es imperativo conseguir financiamiento externo con organismos internacionales. Estos recursos acompañados del levantamiento de los controles y de las leyes punitivas propiciaran la recuperación rápida del aparato productivo, que hoy trabaja a solo una tercera parte de su capacidad, esto redundara en bajar los números inflacionarios y devolverá credibilidad en la economía del país. 


Hiperinflación (V)


El desbalance entre el nivel de producción y la cantidad de dinero en la economía puede alcanzar tal proporción que desencadena procesos hiperinflacionarios. Las personas ajustan sus expectativas y comportamientos ante el incremento de los precios. Gastan su dinero lo antes posible para adelantarse a los aumentos. Cuando es una conducta generaliza, el dinero circula más rápido y agrava el proceso inflacionario. Se genera un círculo vicioso: los precios altos alimentan expectativas de precios más altos, y en consecuencia, se elevan los precios.
El ciclo se retroalimenta en un proceso que destruye el valor de la moneda. Es decir que las mismas personas alimentan la hiperinflación llevándola al aumento descontrolado de productos y también hace que las personas gasten todo su dinero lo antes posible en bienes que tengan valor o que necesiten para llevar una vida normal. Los ahorros ya no existen y si lo llevamos a cabo nuestro dinero simplemente perderá valor y con el pasar de incluso las semanas no podremos comprar el producto para el cual estábamos ahorrando. 
El Banco Central de Venezuela crea dinero para financiar a las empresas públicas. Estas compañías transfieren los recursos al Gobierno para que cubra sus gastos. Personas y empresas disponen de más bolívares gracias a esa inyección, pero los bienes ofertados disminuyen por la caída de las importaciones y los controles de precios que impiden cubrir los costos de producción. Esta dinámica aviva la inflación. Desde septiembre de 2016 hasta septiembre de 2017, la emisión de dinero del Banco Central subió 736%, principalmente por los préstamos a Petróleos de Venezuela. La liquidez subió 483% el último año. 
La recaudación de impuestos baja porque las empresas venden y ganan menos debido a la recesión que comenzó en 2014. Para cubrir el impacto de la inflación en la recaudación tributaria, las autoridades recurren al dinero creado por el Banco Central de Venezuela. Esa inyección de bolívares impulsa el aumento de los precios. La situación fiscal se ha deteriorado por el descenso de los precios del petróleo desde su pico en 2013 y la disminución de la producción petrolera, que ha caído 600.000 barriles diarios desde 2015, según información de la Organización de Países Exportadores de Petróleo. 
El recorte drástico de las importaciones tras la caída en 2014 de los precios del petróleo, principal fuente de ingreso de Venezuela, trae como consecuencia que hayan menos bienes provenientes del exterior y las empresas trabajan a media máquina por la falta de materia prima e insumos. El descenso en la oferta coincide con la inyección de dinero del Banco Central y estimula la inflación. A diferencia del resto de los países petroleros, Venezuela no ahorró durante los tiempos de los altos precios del barril, se endeudó e invirtió en proyectos que no generaban ingresos en divisas. Sus recursos para afrontar la crisis son limitados. 
El gobierno mantenía un tipo de cambio protegido de 10 bolívares por dólar para subsidiar la importación de alimentos y medicinas. La falta de acceso a monedas extranjeras a tasas preferenciales fomenta la existencia de un mercado paralelo. Cuando una parte de los bolívares que ingresa a la economía se destina a la compra de divisas, sube el tipo de cambio en el mercado paralelo que se utiliza como referencia para fijar los precios de productos y servicios. Las divisas de este mercado financian hoy la mitad de las importaciones privadas. 
Los procesos hiperinflacionarios se alimentan también de la desconfianza en las instituciones económicas. Si los actores creen que el Banco Central seguirá financiando el gasto público, o si el gasto público aumenta sin que los actores económicos tengan claridad en cuánto o de dónde saldrá el dinero para financiar este gasto, las expectativas afectarán negativamente el proceso de formación de precios. Lo que más es preocupante de la hiperinflación es que los ciudadanos pierden cada vez más y más su calidad de vida es decir la pobreza aumenta, como no se puede saber a qué precio van a subir los bienes el dinero de ingreso de las personas quedan por debajo de lo que es debido esto hace que no puedan comprar productos necesarios para llevar su vida cotidiana, las cantidades demandadas de bienes y servicios disminuyen mientras que los costos crecen. 
El impacto es desigual, tanto para las empresas como para las personas, debido a las diferencias en el acceso al crédito y a los activos en divisas. Aumenta el incumplimiento de contratos porque no pueden mantenerse los precios y los costos de transacción. Los precios transmiten información sobre la escasez relativa de los bienes y guían la asignación de recursos productivos en una economía. La hiperinflación destruye la calidad de información que ofrecen los precios y genera ineficiencias en la asignación de recursos, lo cual compromete la viabilidad de las empresas y afecta la creación de empleo. 
Las empresas empiezan a sufrir problemas con el flujo de caja porque la contracción en la demanda afecta el ritmo de aumento de los precios, mientras los costos se incrementan. Reaparecen viejos métodos de intercambio, como el trueque, y se tiende a exigir el pago de ciertos servicios en divisas, en lugar de la moneda afectada por la hiperinflación. Solamente 2 países en el siglo XXl han sufrido la hiperinflación y un claro ejemplo de las medidas que se deben tomar son las siguientes. En Zimbabue la inflación llegó a 54% en 2000. Cinco años después los precios crecieron a una tasa de 585,4% anual. En 2006 la inflación escaló a 1.281%. Dos años más tarde, la cifra oficial era de 231.000.000.000% (doscientos treinta y un mil millones por ciento anual). 
El Banco Central dejó de publicar el índice el año siguiente. El expresidente Robert Mugabe acusó a los comerciantes del incremento de los precios, ordenó perseguirlos y llevó a prisión a varios. Como la medida no frenaba la crisis, prohibió la inflación. Decretó que los precios debían bajar 50%. Los consumidores compraron todos los alimentos y electrodomésticos en pocos días. Forzado por la situación, Mugabe aceptó la ayuda del Fondo Monetario Internacional. Entró en vigencia el uso de moneda extranjera, se liberaron los precios y cesó la persecución contra comerciantes y hacendados. La hiperinflación se detuvo. 
Según la doctrina es necesario que se haga lo siguiente: 
1. Aumento de tasas de interés con la intención de crear tasas de intereses reales positivas y recuperar la función de reserva de valor de la moneda.
2. Restauración de la convertibilidad monetaria y la estabilidad del tipo de cambio en el marco de un proceso de generación de confianza en la moneda.
3. Austeridad fiscal en función del balance presupuestario que disminuya o elimine la necesidad de financiamiento del déficit fiscal por parte de los bancos centrales.
4. Recuperación de la autonomía del Banco Central.
5. Asistencia internacional que implica recuperación de acceso a los mercados financieros internacionales. 

sábado, 13 de octubre de 2018

Hiperinflación (IV)


La hiperinflación es el aumento continuo y rápido de los precios y el dinero pierde su valor real, provoca que las personas no retengan el dinero por su pérdida de valor. Asimismo se origina un círculo vicioso en el que se va generando más inflación, se asocia con trastornos políticos y sociales. De esta manera, la hiperinflación va generando terribles costos para la sociedad, en las personas se va evaporando su capacidad de compra, también aumentan los índices de pobreza por el cambio que existe al hacer una compra; por su parte, las empresas, debido al impacto de la demanda de bienes y servicios, tendrán que dedicar mucho más tiempo al manejo de inventarios, tesorería, planes de producción e inversión.

En hiperinflación quien no actúe rápido y con inteligencia no solo pierde, la principal meta de las empresas y personas es sobrevivir  y es algo que no todos lograrán. El Estado no escapa de esta situación, la recaudación de impuestos disminuye. Según Steve Hanke académico de la Universidad Johns Hopkins y una autoridad mundial en la materia, expresa que ‘’La hiperinflación se produce cuando la tasa de inflación supera el 50% mensual’’. Cuando existe hiperinflación se observan varios fenómenos, tales como: Las tiendas aumentan el precio de sus productos varias veces por día, la población empieza a gastar su sueldo lo más rápido posible en bienes de consumo, incluso si no los necesitan para que no pierdan su valor adquisitivo.

Es importante tener en cuenta que después de la Primera Guerra Mundial, el Tratado de Versalles, obliga a los vencidos a indemndizar a los vencedores, la incapacidad de pagar estas reparaciones fue una de las causas de la  hiperinflación en Alemania, alcanzando la cifra de 1.000.000.000.000%. Los Países del desmembrado Imperio Austro-Húngaro padecieron una elevada inflación y varias crisis monetarias a medida que el gobierno de Viena aceleraba la impresión de coronas para suplantar sus ingresos fiscales. De esta manera, períodos de hiperinflación ocurrieron en Latinoamérica en el período 1975-1995 a causa de la crisis de deuda que afecto a la mayoría de los Países de la Región, asimismo, eventos aislados como la crisis financiera de México de 1994-1995 y la crisis de Argentina de 2001-2003, trajeron períodos de alta inflación.

Por otro lado, entre las consecuencias de la hiperinflación se encuentra el aumento continuo de los precios, de lo cual resulta un desequilibrio entre la oferta y la demanda de dinero, también una pérdida de confianza en el dinero, la aprobación de leyes de moneda de curso legal y controles de precios para evitar la pérdida del valor del papel moneda, eliminación del poder adquisitivo de ahorros públicos y privados, distorsiona la economía en favor de un consumo extremo y la acumulación de bienes reales, y causa la fuga del país de la base monetaria.

Además, la hiperinflación causa enormes consecuencias en la economía de un país, como desalentar la inversión y el ahorro por miedo a un aumento de los precios, lo que provocaría que el dinero cada vez adquiera menos valor, perjudica a la clase trabajadora, empobrece masivamente a la población, debilita a la clase media, distorsiona el cálculo económico, impide calcular costos reales y proyectos a largo plazo, provoca la devaluación de la moneda nacional o el signo monetario de un país con relación a países con monedas fuertes y económicas con baja inflación, impide que las clases menos favorecidas salgan de la pobreza, destruye a la clase media y hace a los gobiernos más ricos, también el escasez de productos si los consumidores empiezan a comprar sin control por la preocupación de que los precios sigan aumentando. 

Los economistas están de acuerdo en que la hiperinflación está causada por un aumento continuo de precios, un aumento excesivo de la oferta monetaria, es decir, cuando hay un enorme aumento en la cantidad de dinero que no es compatible con el crecimiento de la producción de bienes y servicios. La hiperinflación también afecta el valor real de la recaudación tributaria cuando hay rezagos significativos en la recolección de impuestos, la obligación debe ejecutarse en una fecha establecida, haciéndose el pago después. La hiperinflación debe ser tratada drásticamente, es decir, tanto imponiendo una terapia de choque de reducción del gasto público, como alterando la base de la moneda. 

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