¿Cómo sobrevivir a la crisis? ¿cómo sobrellevar el sentimiento de tristeza y de soledad que da la ausencia de la familia, de los amigos, de los afectos, de los sueños? Nos estamos quedando empobrecidos no por falta de riqueza, sino por falta de esfuerzo para hacer algo provechoso con lo que tenemos. Me preguntas ¿qué pasa en Venezuela? Aquí lo que hay es desesperanza.
En las calles, en las aulas, en nuestros sitios de trabajo, nos sembraron desesperanza en el alma y ahora no sabemos como emocionarnos, como soñar, como avanzar. No es la diáspora solamente; los que nos quedamos, nos quedamos mas tristes aun; ¿qué podemos hacer para continuar? pues se debe encontrar la salida aunque se nos vaya toda nuestra energía en ello.
La desesperanza, una "enfermedad del alma" que surge de la decepción, de nosotros mismos y del colectivo, nos lleva a pensar que no pudimos, que no hay futuro en nuestro país, es una estrategia de guerra; este desaliento fue sembrado en Venezuela, pero es posible combatirlo con las mismas armas. Para todo sentimiento negativo, debemos encontrar uno positivo que lo sustituya; para toda palabra cruel, una bondadosa que le haga frente; para todo despota, el recuerdo de que no duran para siempre; para todo corrupto, debemos mostrar la luz de la honestidad; para toda desesperanza, la siembra de nuevos sueños.
La desesperanza, una "enfermedad del alma" que surge de la decepción, de nosotros mismos y del colectivo, nos lleva a pensar que no pudimos, que no hay futuro en nuestro país, es una estrategia de guerra; este desaliento fue sembrado en Venezuela, pero es posible combatirlo con las mismas armas. Para todo sentimiento negativo, debemos encontrar uno positivo que lo sustituya; para toda palabra cruel, una bondadosa que le haga frente; para todo despota, el recuerdo de que no duran para siempre; para todo corrupto, debemos mostrar la luz de la honestidad; para toda desesperanza, la siembra de nuevos sueños.
La esperanza es la vida misma defendiéndose, no te vuelvas a rodear de lo que te hace daño, de los que te hacen sentir mal, ellos no van a cambiar, tu si puedes cambiar lo que ellos representan en tu vida. Rescata tu poder de donde lo mantienen cautivo, tu puedes decir no, que se escuche tu voz, no imperativa solo decidida a vencer a la indiferencia y la apatía que han sustituido nuestra sempiterna alegría.



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