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domingo, 20 de noviembre de 2016

Ética y Desarrollo Sustentable en el contexto de la Responsabilidad Social Empresarial


En esencia, la responsabilidad social empresarial o corporativa, más que un nuevo estilo de gestión empresarial, es una nueva concepción de empresa y una nueva forma de entender y conducir el proceso de producir. El ejercicio de una auténtica RSE se caracteriza por la incorporación efectiva, al proyecto de empresa, de los intereses de todos sus interlocutores, lo que necesariamente llevaría a un desarrollo armónico de las distintas dimensiones de la RSE.

Lo cierto es que la RSE supone una adscripción absolutamente voluntaria, nadie obliga a los empresarios a asumir estos principios y menos a ponerlos en práctica. Sin duda, que esta acción voluntaria responde a la intención, al interés de hacer mejor las cosas, independiente de que la motivación real que impulsa a esta adhesión sea el mercado, la competitividad, o el convencimiento de que los denominados interlocutores, vale decir, los trabajadores, los clientes, la comunidad, están primero y de que sus intereses deben ser respetados, como lo exige una verdadera RSE.


El primer paso de una empresa que intenta ser responsable y no solo utilitaria, que enfrenta una realidad que no ha creado y no tiene en claro cómo enfocar, es “salir de la gerencia o dirección por resultados”, y avanzar en el sentido de la Gerencia Sustentable, fundamentada en la ética y la responsabilidad social. Para Amartya Sen (2000): “la racionalidad económica se abre a la racionalidad ética como fundamento de la nueva economía”.

Con esto se plantea un cambio de enfoque en la gestión, en la visión sobre el sentido de la empresa, que es vista como una organización social (una fuente de empleo y servicios) en lugar de una mera forma de producción en beneficio de un grupo propietario.  La ética empresarial o de los negocios, es definida por A. Cortina (1998), como “la concepción de la empresa como organización económica y como institución social, es decir, como un tipo de organización que desarrolla una peculiar actividad y en la que resulta fundamental la función directiva y el proceso de toma de decisiones”. 

Las características más resaltantes de ética empresarial presentadas por I. Pérez (2007), tienen que ver con: una ética de responsabilidad por las consecuencias de las decisiones que se toman; los miembros de la empresa son interlocutores validos; los consumidores son interlocutores validos; los miembros de la empresa han de cumplir con sus obligaciones y corresponsabilizarse por los resultados, basados en la cooperación; la empresa ha de atenerse a un marco de justicia no solo legal, sino ante todo moral; cambio del modelo empresarial taylorista a un modelo postaylorista; fomento de una cultura empresarial que configura formas de vida, cada vez más “obligadas” para quienes tengan afán de supervivencia.

En el marco de la sustentabilidad, la RSE sin lugar a dudas puede constituirse como una de las claves para el desarrollo sustentable, pero debe ser parte de la estrategia empresarial, fundamentalmente, por dos motivos: primero, para que no se quede en simples acciones altruistas, y segundo, para que no se convierta en una moda pasajera, a la que se apunten algunas empresas exclusivamente por cuestiones de imagen. Aunque la responsabilidad principal de las empresas consiste en generar beneficios, éstas pueden al mismo tiempo contribuir al logro de objetivos sociales y medioambientales e ir más allá de la generación de utilidades, concibiendo la responsabilidad social como inversión estratégica en el núcleo de la gestión organizacional.

Referencias Bibliográficas

Gobierno de Chile: Responsabilidad social empresarial alcances y potencialidades en materia laboral. Disponible:  http://www.dt.gob.cl/1601/articles-88984_recurso_1.pdf


Impacto de la globalización y el Desarrollo Sustentable


Los cambios del entorno en ámbitos como el político y económico a consecuencia de la globalización, las nuevas formas de organización, las nuevas tecnologías, los nuevos hábitos y formas de vida, caracterizan la sociedad contemporánea. Fenómenos sociales como la apertura sin precedentes en el comercio, las finanzas, la comunicación y la consiguiente pérdida de fronteras físicas, conforman una realidad globalizada.
     De acuerdo a Faramiñan (2000), el mundo globalizado, donde se han multiplicado las interrelaciones, y se han producido cambios profundos a nivel geopolítico, geoeconómico, y tecnológico, con mucha rapidez, evidencia que existe la necesidad de que el Estado y la Sociedad, lleven a cabo funciones que no formaban parte de ninguno de sus roles previos en la historia.
     La organización social ha debido adaptarse a las condiciones del entorno, lo cual ha traído como consecuencia que se adopten como propias características que corresponden a distintas latitudes, incluyendo costumbres, creencias y hábitos culturales. En la misma medida en la que la sociedad cambia, deben cambiar las normas que les son inherentes para su organización y funcionamiento.  
     Es de resaltar que estos cambios afectan en primera instancia los intereses económicos y políticos de los países al variar las formas de producción y las políticas implementadas para compararse y enfrentar el comercio internacional. Por estas razones el campo jurídico debe estar en constante revisión de la normativa interna e internacional sobre todo a nivel de la firma de tratados que deban ser adoptados por el país de manera obligatoria.
     Inclusive, en este escenario que en ocasiones parece caótico y anárquico, se ha renovado el interés por el conflicto social toda vez que pone de manifiesto nuevas formas del antagonismo. Ante ello, las organizaciones se están transformando de manera constante, lo cual implica adaptaciones legales a las cuales deben someterse.
    El proceso de globalización del mundo contemporáneo ha dado lugar a una creciente interdependencia, interconexión e interrelación de los Estados y los pueblos; sin embargo, algunos autores dan cuenta de la aparente contradicción, en la uniformidad y homogenización de un proceso altamente complejo y multidimensional. (Castells, 2000).
     El clima terrestre está cambiando de muchas maneras que afectan las condiciones del tiempo, los océanos, la nieve, el hielo, los ecosistemas y la sociedad. Las causas naturales exclusivamente no pueden explicar muchos de estos cambios. Las actividades humanas contribuyen al cambio climático, primordialmente al descargar a la atmósfera cada año miles de millones de toneladas de dióxido de carbono (CO2) y otros gases que atrapan el calor, conocidos como los gases de efecto invernadero.
     Los gases de efecto invernadero provienen de una variedad de actividades humanas que incluyen la quema de combustibles fósiles para la calefacción y la energía, la tala de los bosques, la fertilización de los cultivos, el almacenamiento de desechos en vertederos, la ganadería, y la elaboración de algunos tipos de productos industriales. Las actividades como la agricultura o la construcción de carreteras, las emisiones al aire de pequeñas partículas conocidas como los aerosoles, también pueden conducir a la reflexión o absorción de la energía del sol.
     El clima continuará cambiando, pero el alcance dependerá de la manera en que se reduzcan estas emisiones, y por ende los impactos en la salud del ser humano, el medio ambiente y la economía. En este sentido, las organizaciones ambientales tienen como finalidad proteger el medio ambiente de la acción humana a través de la implementación de proyectos económicos sustentables.
     En Venezuela se encuentra creado a través del Decreto Nº 1.701 de fecha 07 de abril de 2016, el Ministerio del Poder Popular para el Ecosocialismo y Aguas con el fin principal de introducir la conciencia ambiental en el modelo alternativo de desarrollo. Uno de los órganos adscritos a este Ministerio es la Fundación de Educación Ambiental cuya misión es construir una cultura de respeto, valoración y defensa de nuestro Patrimonio Natural Común, y la visión de fomentar la acción y el pensamiento ecosocialista, mediante tres estrategias: (1) la formación mediante cursos, talleres y herramientas educativas innovadoras; (2) la edición y publicación de libros y documentos impresos, y (3) la creación de espacios para la praxis del ecosocialismo y el ejercicio de la corresponsabilidad ambiental”.
     Además de las organizaciones gubernamentales, existen en Venezuela una cantidad importante de Organizaciones No Gubernamentales (ONG) ambientales en áreas temáticas tan diversas como gestión de residuos sólidos, biodiversidad, áreas protegidas, agua, agroecología, educación ambiental, organización y participación comunitaria, desarrollo sustentable, activismo, ecoeficiencia, y salud. Algunas de ellas forman parte de la Red de Organizaciones Ambientales No Gubernamentales de Venezuela (Red ARA), una asociación creada en 1991, y cuya reactivación empezó en 2009 luego de 7 años de poca actividad.
     La Misión de la Red ARA, según su página WEB, es Integrar y fortalecer las organizaciones ambientales para el logro de un ambiente sano, seguro y ecológicamente equilibrado, la conservación de la biodiversidad y el bienestar humano a través del trabajo en equipo, la comunicación, la creación de capacidades y fomentar la generación de conocimientos.
     En Venezuela para el desarrollo sustentable se encuentran vigentes las siguientes leyes: (1) Ley Orgánica del Ambiente que tiene por objeto establecer las disposiciones y desarrollar los principios rectores para la gestión del ambiente en el marco del desarrollo sustentable como derecho y deber fundamental del Estado y de la sociedad, y (2) Ley Penal del Ambiente que tiene por objeto tipificar como delitos los hechos atentatorios contra los recursos naturales y el ambiente e imponer las sanciones penales.
     A nivel internacional se debe destacar el sistema de normas ISO 14000, normas referentes a la gestión ambiental de las organizaciones con el objetivo básico de promover la estandarización de formas de producir y prestar servicios que protejan al medio ambiente, minimizando los efectos dañinos que pueden causar las actividades organizacionales. Por otra parte la ISO 26000 ofrece una guía en Responsabilidad Social, diseñada para ser utilizada por organizaciones de todo tipo, tanto en los sectores público como privado, en los países desarrollados y en desarrollo, así como en las economías en transición.          
     Para las organizaciones la sostenibilidad de los negocios significa no sólo el suministro de productos y servicios que satisfagan al cliente, haciéndolo sin poner en peligro el medio ambiente, sino también operar de una manera socialmente responsable.       La presión para hacerlo proviene de los clientes, consumidores, gobiernos, asociaciones y el público en general. Al mismo tiempo, las organizaciones con visión de futuro reconocen que el éxito duradero debe basarse en prácticas de negocio creíbles y en la prevención de actividades, tales como la contabilidad fraudulenta y la explotación laboral.
     En esencia, la Responsabilidad Social Empresarial (RSE), más que un nuevo estilo de gestión empresarial, es una nueva concepción de empresa y una nueva forma de entender y conducir el proceso de producir. Hablar de responsabilidad social empresarial sin hablar de desarrollo sustentable no tiene ningún sentido. El concepto de sustentabilidad combina la preocupación principal por el cuidado del medio ambiente, en cuanto a las condiciones de producción, con un manejo efectivo de la empresa en relación al logro de sus objetivos económicos.
     La sustentabilidad como una de las características deseables y relevantes del desarrollo, que se propuso y ganó aceptación fundamentalmente en la segunda mitad de los años 80 y principios de los años 90 del siglo XX, introdujo varios elementos cualitativos importantes en la teoría y la política económicas. Los dos más importantes probablemente sean el reconocimiento de que los sistemas económicos tienen que mantener en el tiempo la capacidad de satisfacer las necesidades humanas y que los objetivos económicos no pueden alcanzarse desvinculados de los sociales y los ambientales.

Referencias Bibliográficas

Castells, M (2000). Globalización, Estado y sociedad civil: El nuevo contexto histórico de los derechos humanos. Disponible: http://isegoria.revistas.csic.es/index.php/isegoria/article/viewArticle/518
Faramiñan, J. (2008) Luces y sombras de la globalización.  Disponible: file:///C:/Users/Ana/Downloads/Dialnet-LucesYSombrasDeLaGlobalizacion-3079690.pdf
Fundación Tierra Viva (2010). Directorio de Organizaciones No Gubernamentales Ambientales de Venezuela.
Gobierno de Chile. (2015) Responsabilidad social empresarial alcances y potencialidades en materia laboral. Disponible:  http://www.dt.gob.cl/1601/articles-88984_recurso_1.pdf
Planigestión (2016). Listado de Legislación ambiental venezolana





lunes, 14 de noviembre de 2016

Variables Microeconómicas y Macroeconómicas

Una de las definiciones más difundida de economía es la de Paul Samuelson, quién establece que “La economía es el estudio de la manera en que las sociedades utilizan los recursos escasos para producir mercancías valiosas y distribuirlas entre los diferentes individuos ". (Samuelson citado por Otalora, 2009). 

En este sentido la economía estudia las leyes económicas que rigen la producción, la distribución, el cambio y el consumo de los bienes materiales en la sociedad humana, en los diversos estadios de su desarrollo. Cuando se refiere al análisis económico, las teorías económicas pueden tener dos enfoques o puntos de vista: la microeconomía y la macroeconomía. 

La economía tiene muchos significados diferentes, pero cuando se refiere a la ciencia-técnica de la economía, se hace mención al total de ciencias y técnicas de administración y generación de recursos, bienes y bienestar, al conjunto de doctrinas, premisas, modelos y técnicas formuladas para registrar, en forma adecuada y precisa, las diversas manifestaciones del fenómeno económico. 

De acuerdo a Parkin (2007), la economía es la ciencia social que estudia tanto las elecciones que toman los individuos, las empresas, los gobiernos para encarar la escasez, como los incentivos que influyen y justifican esas elecciones. El campo de estudio de esta materia se divide en dos: microeconomía y macroeconomía. 

Variables Microeconómicas 

La microeconomía, a diferencia de la macroeconomía, es una rama de la ciencia económica de menor edad. Conocida también como teoría Neoclásica, la microeconomía se desarrolla recién en las últimas décadas del siglo XIX teniendo como objetivo el análisis de las preferencias y decisiones de los consumidores, del comportamiento de las empresas en el proceso de asignación de factores productivos dados y de la determinación de los precios y la distribución. (Jiménez, 1999) 

La Microeconomía es aquella parte de la ciencia económica que se orienta al estudio de la unidad económica denominada empresa y del comportamiento del consumidor individual. Es el estudio de pequeñas unidades económicas que comprende al consumidor, al productor y al mercado. (Ávila y Lugo, 2004). Según este autor el campo de la microeconomía se divide en cuatro teorías: empresa, producción, consumidor y distribución. 

El objetivo de la teoría microeconómica es predecir con la mayor exactitud posible el comportamiento de los agentes económicos; asimismo, explicar que cualquier resultado posible es la consecuencia lógica de unos supuestos basados en observaciones previas. Los agentes económicos presentan diversas necesidades, su satisfacción se halla limitada por la disponibilidad de factores de producción (capital, trabajo y materias primas). 

La microeconomía pretende determinar cómo se asignan estos recursos para satisfacer las diferentes necesidades. En un modelo simplificado de flujo circular de la actividad económica ilustra el funcionamiento de una economía de mercado, donde existen solo dos agentes económicos: los consumidores y los productores. Se supone una economía cerrada y que los consumidores gastan todos sus ingresos, o sea que no ahorran. Existiendo dos mercados principales el mercado de bienes y servicios y el mercado de factores de producción. 

Tanto los consumidores como los productores necesitan tomar decisiones que van a hacer que estos agentes interactúen en el mercado de bienes y servicios, en donde los consumidores son productores y los productores vendedores; y en el mercado de factores de producción, donde los consumidores son vendedores y los productores compradores de servicios. Es importante resaltar en este esquema que lo que es gasto para un agente va a resultar un ingreso para otro. De acuerdo a este esquema aparecen variables básicas como son las mercancías o bienes, los agentes económicos (consumidores y empresas), los mercados y los precios. 

Bienes o Mercancías

Todas las necesidades humanas se satisfacen con bienes; aunque todo lo proporciona la naturaleza, no todas las cosas para satisfacer necesidades se pueden consumir en estado natural, ni en el lugar donde existen en la naturaleza. Para que muchas de estas cosas sean útiles hay que adecuarlas, y ponerlas en el lugar donde se necesitan para que así tengan la capacidad de servir a la satisfacción de una o varias necesidades. 

De allí que, los bienes o mercancías, puede definirse como objetos materiales que por sus características tienen la capacidad para satisfacer necesidades humanas, ya sea en forma directa o indirecta. Una de las clasificaciones más importantes sobre los bienes es aquella que los identifica como bienes de consumo o bienes industriales. 

Los bienes de consumo pueden ser utilizados por los consumidores finales sin procesar, mientras que los bienes industriales son adquiridos por las empresas para su comercialización o para incorporarlos en sus procesos productivos. 

Agentes Económicos 

De acuerdo a Palma (2010), los agentes económicos, son cada una de las unidades de decisión que intervienen en los procesos de producción y distribución derivados de la actividad económica. Usualmente se clasifican en familias, empresas y estado. Las familias tienen un doble papel, ya que son las unidades elementales en la demanda de consumo en los mercados de bienes y servicios, y al mismo tiempo son las propietarias de los recursos productivos que se ofrecen a las empresas en el mercado de factores. 

Las empresas son los agentes económicos cuya actividad se encuentra destinada fundamentalmente a la producción de bienes y servicios para su venta en el mercado. Se pueden distinguir en empresas financieras y no financieras. El Sector Publico es el agente económico cuya intervención en la actividad económica define el marco jurídico legal e institucional en el que se desarrolla la actividad económica. 

Mercado 

Desde el punto de vista económico, Ávila y Lugo (2010), define el mercado como la relación entre productores y consumidores para la fijación de los precios de bienes y servicios. Es decir, supone mucho más allá del espacio físico o de un lugar geográfico, ya que puede tratarse de un espacio, en sentido figurado, en el cual se produce un encuentro entre la oferta y la demanda. 

Los elementos que conforman el mercado son la demanda de bienes y servicios, la oferta de bienes y servicios, y los precios de bienes y servicios. La oferta es la cantidad de mercancía que puede ser vendida a los diferentes precios del mercado por un individuo o un conjunto de individuos y se encuentra determinada por el costo de producción, el nivel tecnológico y el precio del bien. 

Por su parte, la demanda es el conjunto de bienes y servicios que los consumidores están dispuestos a adquirir en el mercado en un tiempo determinado y a un precio dado. La demanda depende de los precios posibles y de los ingresos y gastos del comprador, de los precios de los bienes complementarios y sustitutos, y de las preferencias y gustos del consumidor. 

Precio

Por último, el precio, puede definirse como la cantidad de dinero que el comprador intercambia por productos y/o servicios recibidos del vendedor. De acuerdo a Rosa (2013), el precio representa, desde el punto de vista del comprador, la cantidad de recursos (expresado o no en dinero), que es necesario entregar para adquirir la propiedad, o el derecho de uso y disfrute, de un producto o servicio; mientras que, desde el punto de vista del vendedor, se trata de la cantidad de recursos obtenidos por la venta de un producto o servicio. 

El elemento más importante de la microeconomía es el que se utiliza para describir la determinación de los precios que es la forma en que los mercados relacionan la oferta y la demanda. Su importancia es tal, que influye en el comportamiento y conformación de las tres variables microeconómicas revisadas con anterioridad. 

En Venezuela, para el año 2016, el comportamiento de las variables microeconómicas se determinará por la intervención directa del gobierno en la economía mediante mecanismos de regulación de precios y ganancias máximas; así como en la revisión de las estructuras de costos de las empresas. Todo ello determina el comportamiento empresarial. Por su parte, las expectativas del consumidor y la escasez de bienes juegan un papel importante en los hábitos de consumo, y en las preferencias por uno u otro bien. 

Variables Macroeconómicas

La macroeconomía se ocupa del estudio del funcionamiento de la Economía en su conjunto. Su propósito es obtener una visión simplificada de la Economía, pero que al mismo tiempo permita conocer y actuar sobre el nivel de la actividad económica de un país determinado o de un conjunto de países. Para ello utiliza teorías económicas que representan de manera simplificada las relaciones causales entre las variables macroeconómicas, intentando reproducir el funcionamiento de la Economía.

Existen dos grandes tipos de variables macroeconómicas: las de stock y las de flujo. En la primera las mediciones son acumulativas hasta el momento en que se efectúa la medición; mientras que en la segunda, se recogen las variaciones que se producen en las variables stock en un periodo de tiempo determinado. De acuerdo a Taborda (2005), las principales variables macroeconomicas de un país son el Producto Interno Bruto, Inflación, Desempleo, Déficit Gubernamental, y Déficit Internacional. 

Producto Interno Bruto 

El Producto Interno Bruto (PIB) mide el valor de mercado de todos los bienes y servicios finales que produce un país durante un año. El PIB puede expresarse en términos reales o nominales. El PIB nominal se mide a precios corrientes de mercado y el PIB real se calcula a precios constantes. EL PIB real es un índice de volumen o cantidad de bienes y servicios producidos. Si se divide el PIB nominal por el PIB real obtendremos el deflactor del PIB, que es un indicador del nivel general de precios. 

El PIB es una magnitud de flujo que contabiliza sólo los bienes y servicios producidos durante un periodo, por lo general un año o un trimestre y no contabiliza los bienes o servicios que son fruto del trabajo informal (trabajo doméstico, intercambios de servicios entre conocidos).En economía todo lo que se produce tiene un destino, en este sentido en una situación de equilibrio macroeconómico el PIB es igual a la Demanda o Gasto Agregado de la economía. 

Demanda Agregada

Representa la cantidad de bienes y servicios que los habitantes, las empresas, las entidades públicas y el resto del mundo desean y pueden consumir del país para un nivel determinado de precio. Se encuentra conformada por el consumo, la inversión, el gasto público y las exportaciones netas. El consumo es el gasto total realizado por los individuos en bienes de consumo. Está determinado por la renta disponible (renta personal menos los impuestos). 

Por su parte, la inversión es el gasto privado en bienes de capital (estructura, equipos). Está determinado por el nivel de producción, el costo del capital y las expectativas sobre el futuro. Se relaciona con el Ingreso y la tasa de interés. El gasto público corresponde a las compras de bienes y servicios por parte del Estado. Está determinado directamente por las decisiones de gasto expresadas en el presupuesto nacional. Las exportaciones netas son las exportaciones del país menos el valor de las importaciones. Está determinada por la renta nacional y extranjera, por los precios y por los tipos de cambio. 

Desempleo 

Según Parkin (2007), el desempleo es un serio problema económico, social y personal, debido a la pérdida de producción e ingresos, y más importante aún, debido a la pérdida de capital humano. La tasa de desempleo o de paro es el cociente, entre el número de personas desempleadas y el de activos (ocupados o buscando empleo), expresado como porcentaje. 

Es decir, se trata del número de personas desempleadas expresadas como porcentaje de todas las personas que tienen un empleo o que buscan uno. En función de las causas y la naturaleza los economistas se han planteado diversas clasificaciones como el desempleo friccional, temporal, estructural, y cíclico. 

El desempleo friccional (por rotación y búsqueda) y el desempleo por desajuste laboral (debido a las discrepancias entre las características de los puestos de trabajo y de los trabajadores) aparecen aun cuando el número de puestos de trabajo coincida con el número de personas dispuestas a trabajar. El desempleo temporal se produce cuando las industrias tienen una temporada de paro. 

El desempleo estructural se debe a un desequilibrio entre el tipo de trabajadores que quieren los empresarios y el tipo de trabajadores que buscan trabajo. Estos equilibrios pueden deberse a la falta de correspondencia entre la oferta y la demanda de la mano de obra, la capacitación o calificación, las características personales de los trabajadores o la localización geográfica. 

El desempleo cíclico se representa en la fase recesiva del ciclo de los negocios. Es el resultado de una falta de demanda general de trabajo. Cuando el ciclo económico cae, la demanda de bienes y servicios disminuyen, y por lo tanto disminuye también el empleo. El subempleo ocurre cuando una persona capacitada para una determinada profesión o cargo no puede trabajar por causa del desempleo, por lo que opta por tomar trabajos menores en los que generalmente se gana poco. También ocurre en algunas empresas donde la persona comienza con un cargo menor y después se capacita y se titula. 

Inflación

La inflación es el aumento sostenido y generalizado del nivel de precios de bienes y servicios. El cálculo de la inflación comienza con la construcción del Índice de Precios al Consumidor. Se mide como la tasa de variación entre dos periodos de un índice de precios, típicamente el IPC o del Deflactor del PIB. De acuerdo a Krugman (2007), existe una relación inversa entre desempleo e inflación, ya que un aumento en el nivel de precios está asociado a un aumento del PIB real, lo que a su vez tiende a disminuir la tasa de desempleo. 

Uno de los descubrimientos más importantes de la Macroeconomía contemporánea es que la disminución en la tasa de inflación influye, a corto plazo, de manera inversa en la tasa de desempleo (curva de Phillips). Esto puede ocurrir como consecuencia de políticas económicas restrictivas implementadas para frenar la inflación, limitando la cantidad de dinero en circulación, con su repercusión en el consumo y la demanda y por consiguiente en una aumento en la tasa de interés lo cual afecta el empleo al disminuir la inversión. 

La inflación es un problema porque reduce el valor del dinero y lo hace menos útil como medio de intercambio. El fenómeno inverso a la inflación es la deflación, y esta ocurre cuando una gran cantidad de precios decrecen en forma simultánea, o sea, una disminución del nivel general de precios. Por lo general se distingue entre un aumento ocasional del nivel general de precios y el aumento sostenido de los precios. 

La primera es llamada por algunos economistas como la definición débil de inflación, por no requerir que el aumento de los precios sea permanente, e incluso algunos no la consideran inflación en sí; el segundo concepto, denominado definición fuerte de inflación, si requiere que se dé un incremento de los precios a lo largo del tiempo. 

Conviene aclara que la inflación inducida de la que tanto se habla en estos días, no es más que la inflación auto-construida, estudiada durante años en Teoría Económica por ser un tipo de inflación relacionada con la espiral de ajustes de la relación precios-salarios. Nada que ver con guerras económicas, es simplemente el papel que juegan las expectativas adaptativas en función de los efectos inflacionarios pasados. Es por lo tanto un tipo de inflación que se produce como consecuencia de políticas económicas erradas en este sentido. 

Déficit Gubernamental e Internacional 

El déficit público o déficit fiscal se refiere a la situación en la cual los gastos públicos superan a los ingresos públicos. Al discutir sobre este tema se hace referencia al déficit del conjunto de las entidades del Gobierno Central. Para medir la importancia de dicho déficit en la economía se recurre a la relación Déficit Fiscal / Producto Interno Bruto, que brinda una idea de su importancia y permite compararlo con los resultados de otros países. 

El déficit gubernamental surge cuando un gobierno gasta más de lo que recauda. En regla general si existe un déficit se debe pedir prestado para cubrir la diferencia, y a su vez, estas deudas generan intereses. De igual manera, el déficit internacional surge cuando las importaciones de un país, exceden a sus exportaciones. Cuando un país importa bienes y servicios del resto del mundo hace pagos a los extranjeros; pero cuando un país exporta bienes y servicios al resto del mundo, recibe pagos de los extranjeros.

Uno de los desafíos de las políticas económicas, fiscales y monetarias, es precisamente fomentar el crecimiento del PIB a largo plazo, reducir el desempleo y la inflación, e impedir los grandes déficits macroeconómicos. Sin embargo, las expectativas del año 2016 para Venezuela no son alentadoras. El Fondo Monetario Internacional pronostica una recesión profunda con una contracción del PIB del 8%, con una inflación declarada del 500%; esto en medio de una crisis de producción, y por lo tanto de desabastecimiento, con una política cambiaria que presiona al alza al cambio "no oficial".
No cabe duda que la política económica es el argumento fundamental del Estado para justificar la función reguladora y estabilizadora que este cumple en las naciones que poseen economías modernas; fijando las políticas impositivas, monetarias y cambiarias, así como diseñando las reglas del juego; permitiendo que el mercado actúe libremente pero respetando estas reglas. 

En Venezuela, durante los últimos 8 años, la política fiscal, cambiaria y monetaria ha mostrado cambios significativos, muy marcados. Los resultados de esta variada gama de criterios en el área económica hacen que luzca inevitable, tanto un ajuste fiscal como cambiario. Lo contrario exigiría profundizar el endeudamiento público, financiado con deuda externa o interna y emisión monetaria. En este caso, los desequilibrios de la economía lejos de corregirse se potenciarían. 

Es urgente una revisión de las principales variables macroeconómicas a los fines de ajustar la política económica con un criterio integral y de forma conjunta entre los distintos sectores que hacen vida activa en el país, postergando la variable del entorno político, y propiciando un visión de largo plazo. Para ello se presenta una revisión somera de la evolución de la política macroeconómica durante los últimos ocho años, a los fines de obtener una visión de los resultados obtenidos mediante su aplicación. Los análisis económicos requieren revisiones estructurales y no coyunturales, sin embargo, las decisiones fueron tomadas de acuerdo a las circunstancias propias de cada momento histórico.



En relación con la política fiscal implementada en Venezuela, en los últimos 8 años, se puede señalar que el exclusivo incremento de los recursos financieros no es siempre, ni necesariamente un buen indicio sobre la mejora de la gestión en determinado sector o programa. Esto destaca la importancia de vigilar la calidad del gasto que se está realizando y el alcance de los objetivos inicialmente propuestos a los fines de corregir las desviaciones. A pesar de ser el eje de la estrategia del Estado, la política fiscal ha sido la menos revisada y cuestionada, afianzándose la toma de decisiones en ajustes cambiarios y monetarios. 

Desde el punto de vista de la política cambiaria, se muestra la fijación de la tasa de cambio con el aparente objetivo de disminuir la inflación. Así, el gobierno ancla el tipo de cambio y luego aplica devaluaciones discretas que en promedio ocurren cada dos años y tres años. Cuando las autoridades fiscales y monetarias optan por fijar el tipo de cambio, en realidad lo que hacen es renunciar al control sobre la cantidad de dinero, con el objeto de bajar la inflación. 

De esta manera, la política fiscal pasa a desempeñar un papel fundamental para conferirle estabilidad a la inflación. En ausencia de política monetaria y fiscal que estabilicen los precios, el gobierno recurrió a un estricto sistema de controles de precios que ha propiciado brotes de escasez y desabastecimiento. 

Es importante señalar que una proporción fundamental del déficit fiscal se financia con impresión de dinero por parte del BCV. Al ocurrir la financiación monetaria del déficit fiscal, la cantidad de dinero crece desproporcionadamente y en consecuencia el exceso de liquidez genera presión sobre los precios y las reservas internacionales del BCV, las cuales comienzan a disminuir sostenidamente, al tiempo que se exacerban las expectativas de devaluación. 

Todo esto se ha agravado por dos circunstancias. En primer lugar, porque a partir de la reforma de la Ley del BCV de junio de 2005, se impuso un techo a la posición de activos externos que puede mantener el BCV, mediante el concepto de “nivel adecuado de reservas”. A ello se agrega el hecho de que PDVSA vende al BCV apenas un 50% de los ingresos por exportaciones petroleras. 

La política macroeconómica que aplica el gobierno ha demostrado ser inconsistente. Políticas fiscales y monetarias expansivas, reflejan un déficit fiscal y un aumento de la liquidez, lo cual se traduce en una pérdida de las reservas internacionales y una devaluación de facto del tipo de cambio.


Referencias Bibliográficas

Ávila y Lugo, J. (2004). Introducción a la Economía, Plaza y Valdés Editores, México.
Casani, F. (2008). Economía. Editorial Editex S.A., Madrid.
Krugman, P. (2007). Macroeconomía. Editorial Reverte S.A. España.
Rosa, I. (2013).  Gestión de Precios. Esic Editorial, Madrid.
Palma, L (2010). Diccionario de Teoría Económica, Ecobook, Madrid.
Parkin, M. (2007). Macroeconomía. Versión para Latinoamérica. Pearson Educación, México.
Taborda, R. (2005). Curso de Macroeconomía. Centro Editorial Universidad del Rosario. Colombia.

domingo, 13 de noviembre de 2016

Liderazgo en tiempos de crisis

Según Ramírez (2007), los periodos de crisis están caracterizados por mayor incertidumbre hacia el futuro y mayor inestabilidad en el comportamiento de las personas y las organizaciones, mayor nivel de conflicto externo e interno,  debilitamiento de las normas y deterioro de la cohesión interna. Para enfrentar la crisis se requiere que la organización busque una fuente alternativa de recursos,  con una visión acertada de las nuevas opciones,  y que se logre crear y movilizar nuevas energías para llevar a cabo los cambios necesarios.
En la mayoría de los casos de éxito en la superación de la crisis, esa  nueva fuente de recursos proviene de un nuevo liderazgo organizacional o del anterior liderazgo organizacional renovado profundamente. El líder no es el artífice del cambio, la organización como un todo es la que lo logra; sin embargo, el líder despierta en la organización un sentido de insatisfacción constructiva con el presente y con el futuro.
De acuerdo a esta visión, los problemas de las organizaciones en tiempos de crisis son  adaptativos, y en este sentido la tarea del líder comienza cuando las convicciones son cuestionadas, cuando los valores que le dieron éxito a la organización son menos relevantes y cuando la teoría del negocio es obsoleta. Uno de los problemas más difícil para el gerente es superar su propio patrón de comportamiento cediéndole el paso al personal de la empresa. En este sentido, el líder identifica la necesidad de cambio, desarrolla la coalición de apoyo, alerta y concientiza a la organización sobre la necesidad de cambio, desarrolla y personifica las nuevas actitudes y habilidades a la organización, maneja el conflicto interno y actúa directamente sobre asuntos críticos negociando recursos y nuevas reglas con el entorno.
Estas habilidades y capacidades, de acuerdo a Goleman (2005), dependen en buena medida de la inteligencia emocional de los líderes que, a diferencia de otros tipos de inteligencia, se puede aprender y desarrollar.  Dependiendo de la capacidad que se desarrolle surgirá un tipo específico de liderazgo; por lo cual de la flexibilidad que tenga el líder para pasar de un estilo a otro y del conocimiento que tenga para saber cómo y cuándo usarlo, dependerá el éxito de la organización. En este sentido, la solución del problema sigue siendo la capacidad de adaptación.


Referencias Bibliográficas
Goleman, D. (1998). El liderazgo que obtiene resultados.
Ramírez,  J. (2007). El liderazgo de cambio en periodos de crisis. 


Uso del análisis FODA en investigaciones

El análisis FODA es un método sencillo, rápido y fácil de comprender por lo cual es de uso frecuente; tiene un costo reducido. Sin embargo no es un análisis integral y se pueden dejar por fuera variables que pueden ser de suma importancia para la empresa. De igual forma tampoco permite jerarquizar las diferentes variables en función de la importancia que posee cada una de ellas sobre la situación de la empresa. Por último, las estrategias que se derivan del FODA no son válidas para el largo plazo debido a las condiciones cambiantes del entorno.

En general el uso de las distintas herramientas gerenciales siempre trae consigo ventajas y desventajas.  La información es un factor crítico para el éxito empresarial, una información que hay que recoger, ordenar, explotar, manipular para obtener un valor añadido.  Las empresas que se enfrentan a ambientes competitivos se ven forzadas a replantearse el modo de hacer las cosas y a buscar nuevos modos para mejorar los resultados globales de la organización. 

Para estas empresas, mejorar los resultados significa buscar constantemente nuevos modos para eliminar las actividades que no añaden valor al producto o servicio, pero que, sin embargo, generan costos inútiles, es decir, significa tender al proceso de mejora continua.

A continuación se presentan algunos factores que han incidido favorablemente en el desarrollo de distintas herramientas gerenciales sobre todo aquellos relacionados con el uso de las Tecnologías de Información y Comunicación: creciente aceptación y uso de sistemas basados en computadores para realizar funciones empresariales y no empresariales, Desarrollo de técnicas analíticas de formulación de estrategias automatizadas, Mayor éxito en las empresas que usan sistemas para la planificación estratégica,   Bajo precio de los programas y computadores.

Entre sus desventajas se encuentran las siguientes: Imposibilidad de programar los valores personales, actitudes, preferencias políticas, personalidades y emociones. Los cuales resultan aspectos de vital importancia en ciertas decisiones estratégicas, ya que la planificación estratégica automatizada debe verse como un método para integrar la intuición con el análisis, en vez de constituirse en el único mecanismo para toma de decisiones estratégicas, el costo real de mantenimiento, deficiente comprensión del proceso de gerencia estratégica.

De igual manera resulta útil distinguir entre un modelo y una herramienta gerencial para poder determinar sus ventajas y desventajas. En este sentido la planificación estratégica se considera una herramienta gerencial cuya ventaja inmediata es la proyección a futuro que se tiene de la organización, con una desventaja que depende en gran medida del punto de vista gerencial ya que puede ser considerada “poco democrática” si participan en la formulación de los planes solo los directivos de la organización.

Referencia Bibliográfica

Ramirez, J. (2007). Caja de herramientas gerenciales. Disponible: https://books.google.co.ve/books?

Marchant, L. (2005). Actualizaciones para el desarrollo organizacional. Disponible: https://books.google.co.ve/books?


miércoles, 9 de noviembre de 2016

El quantum de Trump

El titulo parece indicar que voy a comenzar una charla sobre conexiones cuánticas o algo parecido. En realidad es sobre quantum pero el real, eso que nos queda después de trabajar muy duro para después hacer el balance respectivo. Ese quantum que para algunos es un obstáculo para otros un desafío; algunos nacen pensando en quantum, otros aprendemos su importancia en el camino.

¿Se despertó un día el Señor Trump y pensó "voy a ser el Presidente de una potencia mundial"? Seguramente si lo hizo, pero no solo eso. Ya en el momento en que lo pensó había probado su experiencia gerencial en sí mismo, convirtiéndose en uno de los hombres más ricos del mundo. ¿Por qué no creerle cuando dice que va a convertir a su país en el mejor país del mundo? Son sus sueños y hasta ahora ha demostrado que los cumple.

¿Qué tiene que ver el recién electo Presidente con el quantum? sencillo, ¿Qué separa al hombre que alcanza sus sueños de aquel que solo los considera parte de su utopía personal? Pues, la separación es directamente proporcional a la cantidad de esfuerzo que coloca en alcanzarlos.

Esta cantidad de esfuerzo representa conocimientos, ahorros, trabajo, búsqueda, seguramente algún grado de sacrificio, y por supuesto tiempo. Tiempo de concentración y enfoque, tiempo para reconocer si el camino escogido es el correcto o no, tiempo para entender que las respuestas están dentro y no fuera y que cada quién es el capitán de ese barco que llamamos vida y que lleva es nuestra impronta, no la de los demás. 

¿Qué estoy o debería estar haciendo yo ahora mismo para cumplir mis sueños o por lo menos sumar a mi quantum personal? Independientemente de nuestra opinión personal sobre él, es innegable que el Señor Trump nunca perdió de vista su meta personal; y por ello, lo logró.

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