Comparto con Ustedes este artículo , bien interesante sobre nuestra posición en el mundo y sobre nuestra política económica:
La prestigiosa revista The Economist
creó en 1986 el famoso índice Big Mac. Según este índice, a enero de
2014, los dos países con monedas claramente sobrevaloradas son: Noruega,
Venezuela.
El índice Big Mac ha ido teniendo
durante los años cada vez más aceptación como una referencia rápida para
intuir qué divisas pueden estar sobrevaloradas o infravaloradas. Sin
embrago, esta semejanza entre ambas monedas, no necesariamente significa
que la economía venezolana disfrute de los mismos indicadores
económicos de Noruega. Veamos por qué Venezuela no es Noruega.
Desde la muerte del presidente Hugo
Chávez, se reabrió el debate sobre la gestión económica y social de
Venezuela y sobre los aspectos positivos y negativos de la revolución
bolivariana y o la validez del socialismo del siglo XXI. La gran
mayoría de los economistas académicos de las mejores universidades del
mundo coinciden, tal como lo afirma Guru Huky, editor de Gurusblog,
“que a estas alturas, debatir sobre si capitalismo o socialismo,
izquierdas o derechas, es un cliché que hace tiempo ha dejado de tener
sentido y simplemente tanto unos como otros son unas banderas que
algunos enarbolan para mantener a los políticos de turno en el poder a
cuenta del resto de los ciudadanos”.
Todos estamos de acuerdo en que
debemos tener como objetivo que la mayoría de la población tenga la
mejor salud, educación y mayor nivel de vida posible. Siento decirlo
pero esto no se logra ni con revoluciones bolivarianas ni con
capitalismo salvaje e imprimiendo dinero de forma ilimitada. Esto se
logra simplemente gestionando bien los recursos y no despilfarándolos.
El periodo Chávez es un periodo de datos
económicos y sociales contradictorios, reducción importante de la
desigualdad y la pobreza pero a la vez importante aumento de la
inseguridad y los asesinatos, dos indicadores que no suelen ir
precisamente correlacionados. Por otro lado el PIB per cápita ha crecido
menos que el resto de países de la zona a pesar del boom en los precios
de petróleo. Datos que se mantienen a la fecha y con mayor
profundización.
Quizás los venezolanos nos deberíamos
preguntar no sólo qué es lo que ha fallado en el periodo Chávez sino qué
han hecho mal en los últimos 60 años y sobretodo:
¿Por qué Venezuela no es Noruega?
En 1950 Venezuela era el 4º país del
mundo con mayor PIB per cápita, con $7.424 sólo lo superaban los EEUU,
Nueva Zelanda y Suiza, y el PIB per cápita de Venezuela era muy superior
al de Noruega que no llegaba a los $5.000.
Sesenta años después la evolución de la
riqueza en ambos países no podría haber sido más diferente. El PIB per
cápita venezolano lleva 60 años estancado alcanzando en 2012 los $13.200
dólares. No se ha llegado ni a doblar el que se disfrutaba en 1950. En
cambio el PIB per cápita de Noruega casi se ha multiplicado por 10,
alcanzando US$ 55.300, y estamos ante dos países cuya principal fuente
de riqueza es el petróleo. Algo habrán hecho mal los venezolanos y algo
habrán hecho bien los noruegos.
Cómo
se puede ver en los datos estamos ante dos países con ciertas
características similares. Son países con pocos habitantes teniendo en
cuenta la amplitud de su territorio. Sin embargo obviamente no hay que
ser un lince para darse cuenta que por su posición geográfica y aunque
ambos cuentan con partes del territorio bastante inhóspitas, Venezuela
debería contar con mayores fuentes de riqueza que Noruega, tan sólo
centrándonos en la fertilidad de sus tierras.
En cuanto a petróleo, ambos tienen una
producción de crudo similar, 2,4 millones de barriles día para Venezuela
casi 2,1 millones para Noruega, en 2010. Sin embargo el potencial
petrolífero de Venezuela es muy superior al de Noruega y que se estima
que cuenta con más de 209 mil millones de barriles de crudo de reservas,
tiene casi 7 veces más reservas de petróleo por habitante que Noruega,
además que es de señalar que existe un agotamiento de los yacimientos
maduros del Mar del Norte, en Noruega.
Y sin embargo, en todos los indicadores
económicos y sociales Noruega sale mucho mejor. Noruega es un país mucho
más igual que Venezuela, índice Gini de 25 vs 39, el gasto público de Noruega es superior al de Venezuela, pero sin embargo Noruega tiene un superávit del 15,2% y Venezuela un déficit del 17,5%. La inflación en Venezuela superó el 55% en 2013, en Noruega fue del -0,2% y en cuanto a salud, sólo hace falta ver el ratio de camas de hospital por habitante, 1,3 en Venezuela y 3,52 en Noruega.
¿Revolución Bolivariana con líderes
mesiánicos? ¿Capitalismo salvaje con endeudamiento ilimitado? No
gracias, lo que yo quiero es que los recursos se gestionen bien y de
forma eficiente. Venezuela no es Noruega y lo tendría todo para poderlo
ser.
Noruega reunió a sus mejores economistas
y financistas para que los ingresos que recibe no se malgasten y el día
en que se termine el petróleo, pueda seguir siendo un país próspero.
Así crearon en 1990, el Fondo Gubernamental del Petróleo de Noruega, en
el que se deposita el excedente de riqueza producida por los ingresos
derivados del petróleo, para dar a los ingresos del petróleo un manejo
coherente con los objetivos de largo plazo de la política económica. Al
30 de septiembre del 2013, el valor del fondo era de 4.714 mil millones
de coronas noruegas (590 mil millones de euros), sosteniendo 1,05 por
ciento de los mercados bursátiles mundiales. El fondo sostiene el 2,15
por ciento de las reservas europeas, es decir que es el más grande
propietario de valores en Europa. Solo con un rendimiento de 5% anual de
dicho fondo, Noruega recibe la suma de US$ 40.000 millones anuales.
La gestión de su riqueza petrolera es
considerada un éxito económico y social. En Noruega, la riqueza del oro
negro ha alcanzado a toda la sociedad. Lo confirma el sociólogo Jon Eric
Dolvik: “Integrar en la economía doméstica noruega la economía del
petróleo; lograr que repercutiera positivamente en la gente corriente y,
al tiempo, fuera un negocio global, ha sido para nosotros un logro
brutal; el petróleo se ha convertido en una gran fuerza productiva, en
una bendición”.
En la década de los 70 el venezolano,
Juan Pablo Pérez Alfonso, fundador de la OPEP, señalaba: “Dentro de diez
años, dentro de veinte años, lo verán: el petróleo nos traerá la ruina…
El petróleo es el excremento del diablo.”
En fin dos visiones muy distintas en el uso de la riqueza petrolera y en la manera de generar bienestar a la población.