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lunes, 16 de abril de 2018

Ley de Parkinson

1. El trabajo se expande hasta llenar el tiempo disponible para que se termine. Esta primera ley se conecta con la tendencia de la inmensa mayoría de las personas a procrastinar (postergar) y complejizar una tarea, cuanto más tiempo tengas para hacerla. El hombre más ocupado es el que tiene tiempo de sobra. Quiere decir que, aunque sea una tarea sencilla, si la postergas, tendrás la idea de que es sumamente compleja para ejecutar, y por eso, la harás mucho más complicado tu desempeño. 

Si en un manejo del tiempo normal, se da una tarea y no se establece claramente cuánto tiempo hay que dedicarle; o se establece un plazo exagerado (digamos, 3 días); por eso, se la posterga, la dejas para último momento, y tienes la sensación de que estás sobrepasado de tareas. Si queremos disparar nuestra creatividad y nuestra productividad, lo mejor es limitar la cantidad de tiempo y de recursos disponibles para una tarea. Si una persona dispone de 8 horas para efectuar 4 actividades simples, condicionará su mente para distribuir el tiempo de manera uniforme, a fin de que cumpla su labor en la totalidad del tiempo. 

¿Qué puede esperarse de una persona que lleva 10 años bajo un ritmo de trabajo mediocre? Basta que se le coloque la actividad 5 y dirá que lo quieren esclavizar. Este es uno de los problemas de las grandes burocracias y del desorden bastante común en la administración pública. 

2. Los gastos aumentan hasta cubrir todos los ingresos. Esta ley explica por qué nunca sobra dinero, a pesar de que puedas aumentar los ingresos. Es típico en una empresa de cualquier rubro, o un negocio, y también aplicable a finanzas personales. Esto sucede porque, a medida que más dinero nos ingresa, más gastas, más te comprometes con responsabilidades financieras, y lo que termina pasando es un fin de mes -o antes- en cero en tus cuentas, o con cifras en rojo. 

Aplicando esta Ley según Parkinson, se puede modificar esta conducta de gastar más cuanto más si tomas ese aumento de ingresos, lo divides en dos partes: la mitad para consumir y mejorar tu calidad de vida; y la otra, directo a una cuenta de ahorro. En la gestión pública de muchos países existe una normativa de ejecución presupuestaria, se evalúa en base a gastos y no por el logro de resultados. Así que los encargados de la administración buscan utilizar todos los recursos disponibles para evitar que el año operativo siguiente les recorten el presupuesto. 

3. El tiempo dedicado a cualquier tema de la agenda es inversamente proporcional a su importancia. Parkinson la llamaba ley de la trivialidad, y también es conocida como “bikeshedding” (estacionamiento de bicicletas), la que se refiere a lo desproporcionado del peso o importancia que se les da a las cosas triviales, en la vida y en el ámbito de las empresas. Cuanto más sencillo es el tema a resolver en un comité o reunión, más tiempo se le dedicará. Muchas veces esto obedece a que se lo pone en la mesa ante personas que no debieran decidir de esas cosas; o ante la imposibilidad del líder de tomar decisiones -y su miedo a hacerlo-; o bien, su inhabilidad para delegar y confiar en las demás personas, incluso en temas menores.

sábado, 14 de abril de 2018

Radiografía casi perfecta


En la economía no hay magia, solo pronósticos acertados y un buen manejo de la teoría para colocarla con pulcritud en práctica. Schuldt y Acosta, en la década de los noventa, hicieron una radiografía casi perfecta del fenómeno hiperinflacionario venezolano. Señalan estos autores, que una característica inmanente a toda hiperinflación es que la formación de precios de la economía se dolariza; esto es se ajusta a las evoluciones del tipo de cambio. Tales precios ya no se cotizan, como en régimen de inflación moderada o alta sobre la base de la inflación pasada (costos históricos), sino en términos de sus costos de reposición o sustitución. 

Es decir, los fijadores de precios los determinan a partir de un tipo de cambio libre y generalmente negro del día u hora de la venta y luego los convierten a moneda nacional. Este comportamiento es razonable frente al riesgo de una descapitalización, el cual ciertamente supone el riesgo cambiario. Un segundo elemento de la hiperinflación es la indexación generalizada de las remuneraciones, luego de fijarlas sobre la base de la inflación pasada debido a que desaparece totalmente la memoria inflacionaria del sistema económico. En Venezuela se han establecido nueve (9) aumentos de salario mínimo desde enero de 2017 fijándose en Bs 392.646,46 en marzo de 2018, lo cual no alcanza para la compra de medio kilo de carne (Bs. 425.000 al 14-04-2018). 

Se disuelve el aparato estatal puesto que pierde sentido la posibilidad de financiar al gobierno a través de impuestos, se disloca el aparato productivo dada la incertidumbre que se genera y el premio que reciben las actividades especulativas que agrava mas aun el desempleo y la intranquilidad laboral. Acompañan este proceso la caída de la tasa de inversión, la descapitalización de las empresas públicas, la reducción de la capacidad para importar y la redistribución masiva de la riqueza del país. La tasa especifica de inflación es una medida del grado de rechazo que ella provoca. En el caso venezolano, según Ecoanalítica, tendríamos un rechazo estimado de 2.735% en el año 2017. Se trata de una situación generalizada de ingobernabilidad. (negritas nuestras).

Entre las medidas para atacar este grave problema se encuentran la estabilización inmediata del tipo de cambio, apoyada por una política monetaria restrictiva y de altas tasas de interés que a su vez tendrá efectos positivos sobre la recaudación tributaria; un cambio en el régimen monetario y fiscal que generaría confianza en la racionalidad de los agentes económicos frente al anuncio de medidas enérgicas y creíbles por parte de gobierno, lo cual acabaría con la especulación; conciencia por parte de todas las facciones sociales de que ha llegado el momento en que ninguna se beneficia con la hiperinflación, es decir, el inicio de un gobierno de equilibrio social; negociación amplia a escala internacional, asegurando un programa de financiamiento antes del lanzamiento del programa estabilizador. (Schuldt, 1995).


Es importante señalar, que la última tasa inflacionaria de un dígito se remonta en Venezuela al año 1983 (6,3%). Invitación muy cordial a todas las Facultades de Economía del país a publicar sus investigaciones sobre hiperinflación. No importa su ideología, sus títulos, sus emociones, ¿por qué no unir esfuerzos? importan su familia y su futuro. Entre todos encontraremos la salida para que los pronósticos de un 10.000% no se cumplan.

jueves, 12 de abril de 2018

El último error o el primer acierto

Opiniones destacadas de distintos economistas venezolanos en torno al tema de la hiperinflación:
  • La hiperinflación es un túnel que hace más ricos a los ricos y que fabrica pobres; son procesos tremendamente nocivos para la población que no tiene manera de resguardar su patrimonio. 
  • La hiperinflación es eso que aglutina todos los errores cometidos por la revolución, los compacta, les pone mecha y los prende, dispuesto a explotarle en la cara a lo que tenga enfrente. Es un problema que pone en peligro a todos y nos obliga a ser muy cuidadosos, pues cualquier error podría convertirse en el último. (Luis Vicente León, 2018). 
  • Se suponía que la hiperinflación era una enfermedad erradicada. Nadie debería ser tan torpe como para repetir los mismos errores que cualquier economista, por pirata que sea, está entrenado para evitar. 
  • No hay un sólo ejemplo de un país con hiperinflación permanente. Es un fenómeno finito e insostenible que siempre ha terminado en apertura y cambio del modelo económico que lo origina. No es necesariamente un cambio de gobierno, pero si un cambio de conducta. 
  • Para algunos, las causas son la emisión descontrolada de dinero por parte del Banco Central y el descenso de bienes en el mercado a causa de la caída de la producción; para otros la causa siempre viene de acontecimientos dramáticos que reducen bruscamente la cantidad de bienes y servicios, haciéndolos muy escasos con respecto a la cantidad de dinero que hay en circulación, provocando así tensiones inflacionistas porque los vendedores le sacan todo el partido que pueden aumentando los precios a la poca producción que venden. 
  • La creación de dinero es posterior a la chispa de la inflación galopante, aunque luego contribuya a agravarla (como tantos otros factores en un contexto de círculo vicioso de alza descontrolada de precios). El orden causal y cronológico es el siguiente: caída brusca de la producción, aumento de precios, aumento de dinero en circulación. 
  • Un control de precios no ha funcionado y no funcionará mientras no se detenga la hiperinflación. 
  • El manejo diario del dinero es el trabajo central para evitar que se evapore. Pero, en adición, el reto es lograr retener a la gente en la empresa, porque ellos, al igual que el resto del país, sienten miedo, frustración, angustia y rabia. La pérdida de su capacidad de compra y de confianza en el futuro los empuja a emigrar y sólo una estrategia agresiva de compensación y acompañamiento emocional puede lograr que los trabajadores entiendan que vale la pena esperar para estar ahí cuando todo pase y así tomar ventaja de los vacíos que queden. 
  • La liberalización de precios y la fijación del tipo de cambio provee un impulso a las exportaciones y el país convergiría rápidamente a poca inflación. Sin embargo, fijar el tipo de cambio requiere una condición macroeconómica importante: que esa fijación sea creíble; es decir, que no vuelva a haber otra inflación o devaluaciones seguidas. En ese contexto, no es posible garantizarlo, porque no hay reservas ni crédito. 
  • No se usa el ancla del tipo de cambio, sino el ancla monetaria. Funciona básicamente como una bodega: entra el dinero de un día, y ese es el dinero que se gasta. Esta ancla elimina la inflación. 
  • Hacer las reformas que van con la economía de mercado: liberalizar los precios, la entrada y salida de capitales del país, aranceles, eliminar prohibiciones a importar y establecer un tratamiento igualitario a la inversión nacional y a la extranjera. 
  • Detener el proceso hiperinflacionario es perfectamente posible, pero requiere de gobernabilidad y credibilidad en un nuevo liderazgo político; además que requiere la inclusión del chavismo y apoyo de la comunidad internacional. Debe establecerse la seguridad del estado de derecho y de propiedad y una red de seguridad social. Es imprescindible una reestructuración integral de la deuda externa, la reingeniería de PDVSA e inversión en el crecimiento petrolero y la recapitalización de la banca. 
  • La hiperinflación sufrida en Zimbabwe entre 2007 y 2008 (la segunda más intensa de la historia) se debió al colapso del sector agrícola, que provocó una escasez de alimentos muy pronunciada. 
  • La hiperinflación registrada en Alemania entre 1922 y 1923 fue causada por la destrucción del aparato industrial alemán durante la primera guerra mundial, así como la pérdida de buena parte del mismo debido a la entrega a Francia de los territorios de Alsacia-Lorena. 
  • La hiperinflación que experimentó Rusia en 1992 fue causada por la estrepitosa caída de la producción como consecuencia del cambio de sistema socialista a uno capitalista. 
  • Quitarle tres ceros a la moneda venezolana no es garantía de que disminuyan los niveles inflacionarios en el país. Toda medida aislada no resuelve ningún problema, tienen que establecerse medidas dentro de un plan económico que genere confianza en el mercado y reactive el aparato productivo.

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