El aumento de precios debido al mayor costo
de los productos importados, la devaluación destinada a corregir el alza de
estos costos, y la disminución en los precios del petróleo son algunos de los
problemas cuya solución fundamental exige transformaciones en la forma de
producir, así como en la estructura económica del país. La falta de aplicación
de soluciones oportunas o la aplicación de correctivos inadecuados frente a
estos problemas es la inevitable espiral inflacionaria.
Es
de resaltar que en economías con graves desequilibrios coyunturales, puede
darse ocasionalmente la inusual combinación de estancamiento o hasta
decrecimiento de la producción con alta inflación. Lo que hace a la
estanflación tan temible y dañina es precisamente que los mecanismos habituales
que tienen las autoridades para paliar uno de sus componentes resultan
necesariamente agravando al otro.
Es
decir, al intentar estimular la economía inyectándole más liquidez, terminan
intensificando la inflación; y al contener el tamaño de la masa de dinero para
tratar de detener la inflación, terminan desacelerando la circulación de
capital y dificultando la reactivación económica.
Uno
de los sectores afectados es el sector financiero, el cual debe mantener sus
niveles de ingresos captando nuevos aportes de capital y disminuyendo sus
costos operativos, pero a la vez evitando la morosidad mediante una gestión de
riesgo eficiente. Entre las medidas implementadas se encuentran la disminución
de los cajeros automáticos es todo el país, disminuyendo los costos de
vigilancia, traslado de efectivo y mantenimiento de los equipos. Además, la
aplicación del nuevo cono monetario hace necesario un ajuste en los mismos.
Factores
que afectan a la economía en su conjunto como el tipo de cambio, las tasas de
interés y los niveles de inflación; así como factores que afectan al sector
financiero como el encaje legal, van a determinar el funcionamiento del sector
financiero en el corto plazo. En este sentido, su sostenibilidad va a depender
de la posibilidad de aumento en las tasas de interés activa, y del escenario
probable en el que el gobierno decida la unificación cambiaria.
De
acuerdo a Bello (2007) el principio básico de un banco consiste en colocar el
dinero captado a una tasa de interés real positiva. En condiciones normales de
la economía, la tasa de interés que los bancos cobran por los créditos que otorgan
guarda una relación inversa con el nivel de la liquidez monetaria. Así, en
periodos durante los cuales la oferta de fondos prestables es elevada, la
competencia entre los bancos por colocar los fondos captados se incrementará,
lo cual llevará a reducir las tasas de interés activas con la finalidad de atraer
clientes.
Lo
contrario sucederá en situaciones de bajos niveles de liquidez monetaria en los
cuales la demanda de crédito presionará las tasas de interés activa hacia el
alza. Sin embrago, en situaciones inflacionarias si la de interés activa
nominal es menor a la tasa de inflación esperada, la reacción lógica sería
aumentar la tasa de interés activa nominal para contrarrestar el efecto
negativo de la inflación. Cabe señalar que el spread bancario es frecuentemente
utilizado para medir la eficiencia del sistema financiero, ya que un
diferencial muy grande, se puede deber o a ganancias exageradas o a un costo de
transformación muy elevado.
Referencia Bibliográfica




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