Subscribe:

Ads 468x160px

jueves, 12 de enero de 2017

Por encima de la posverdad

Con el inicio de la cultura online comienza también el problema de distinguir la realidad de la ficción. Lo que es, de lo que yo pienso que es. Vale mas aquello que me emociona y me gusta, de lo que realmente sucede. Esta nueva realidad relativa tiene su origen en la posmodernidad y en el relativismo. 

Aquello que siempre se ha considerado como cierto, dependiendo de las circunstancias puede ser mentira. Este el el origen del cambio paradigmático y por consiguiente de las revoluciones científicas. La trampa empieza en que aquello que es mentira difícilmente podría llegar a ser una verdad. Entonces llamar posverdad a la mentira, es una manipulación mediática y populista con origen propagandístico.

Pero no es el pensamiento complejo epistemológico lo que nos ocupa,  sino la manera como este neologismo ha sido utilizado en política con mayor frecuencia: te digo lo que quieres oír, aunque sea mentira. En esto influye de manera predominante la educación, tanto en la formación del individuo para distinguir la verdad de la mentira, como en su formación ciudadana.

Nos hemos convertido en expertos en la posverdad, sin importar ideología política de aquí o de allá. Creo que ha evolucionado a la par de la redes sociales y en la misma dirección en la que apunta la opinión pública: me preocupa lo que te preocupa, aunque lo que te preocupe ni siquiera me afecte en lo absoluto; no tomo en cuenta lo que a ti tampoco te preocupa, aunque de ello dependa mi vida. 

Trampas que algunos buenos comunicadores y vendedores de fantasías manejan muy bien. Entre estas aguas se mueven la libertad de expresión y la información completa y veraz. Y aunque sea la palabra del año, y aunque pretendan que signifique lo que viene y trasciende a la verdad, sigo prefiriendo la verdad por encima de la mentira o si les parece por encima de la posverdad.





0 comentarios:

Publicar un comentario

Entradas Populares