No se asusten, a pesar del titulo el asunto no es tan complicado; sin embargo, si estamos frente a una "Guerra Económica", es tiempo de tomar decisiones de guerra, como lo afirma Aponte (2017). Decisiones de Guerra, esas decisiones de envergadura, sin las cuales o perdemos la guerra o simplemente no es verdad que estemos en ella. Vamos a comenzar esta revisión de posibles decisiones con esta reflexión de Peter Kenen (Universidad de Princeton).
En el comienzo, Dios creó la libra esterlina
y el franco.
En el segundo día, Él creó a la caja de conversión y, mirad, el dinero fue bien administrado.
En el tercer día, Dios decidió que el hombre debería gozar de libre albedrío y, de esta manera, creó el déficit presupuestario.
En el cuarto día, sin embargo, Dios observó su obra y no quedó satisfecho. No era suficiente.
Por lo tanto, en el quinto día, Dios creó al banco central para darle validez a los pecados del hombre.
En el sexto día Dios completó su obra mediante la creación del hombre y le dio mandato sobre todas las criaturas de Dios.
Entonces, mientras Dios descansaba, en el séptimo día, el hombre creó la inflación y los problemas de balanza de pagos.
En el segundo día, Él creó a la caja de conversión y, mirad, el dinero fue bien administrado.
En el tercer día, Dios decidió que el hombre debería gozar de libre albedrío y, de esta manera, creó el déficit presupuestario.
En el cuarto día, sin embargo, Dios observó su obra y no quedó satisfecho. No era suficiente.
Por lo tanto, en el quinto día, Dios creó al banco central para darle validez a los pecados del hombre.
En el sexto día Dios completó su obra mediante la creación del hombre y le dio mandato sobre todas las criaturas de Dios.
Entonces, mientras Dios descansaba, en el séptimo día, el hombre creó la inflación y los problemas de balanza de pagos.
Desde un lado:
"Una moneda sana es aquella que es
estable, en la cual se tiene credibilidad y es totalmente convertible.
Estabilidad significa que la inflación anual es relativamente
baja, normalmente expresada en un solo dígito. Credibilidad
significa que el emisor crea confianza en que mantendrá
baja la inflación en el futuro. Convertibilidad total significa
que la moneda puede adquirir bienes y servicios domésticos y
extranjeros, incluida moneda extranjera, a las tasas del mercado
y sin restricciones...La pérdida de una moneda
sana está ligada al incremento de la acción de los bancos centrales
en los países en vías de desarrollo". (Hanke,2014).
Desde el otro lado:
"Hoy el verdadero poder es otra cosa. Es financiero y económico. Cada vez los gobiernos se convierten en simples delegados, agentes que cumplen los mandatos de sus superiores. Más que un gobierno por el pueblo y para el pueblo, nos enfrentamos a algo que podríamos llamar la fachada democrática. ¿Para que elegir dirigentes políticos sí los financistas tienen todo el poder?” (Saramago, 1999).
Argumentos:
La globalización es uno de los más grandes argumentos para llevar adelante una política económica cuyo objetivo cardinal es la concentración del patrimonio nacional en un pequeño número de grandes empresas altamente diversificadas, nacionales y extranjeras, mientras se ahonda la pauperización de grandes sectores de la población.
Las inversiones en el exterior, responden a la necesidad de canalizar el excedente de ahorro de las metrópolis hacia terceros países, con el propósito de obtener materias primas y alimentos baratos, con lo cual expandir la producción de sus empresas (pagando menores salarios a sus trabajadores para maximizar sus beneficios). Al mismo tiempo, el capital invertido debía obtener un beneficio superior al que se obtenía en las plazas financieras locales, y crear las condiciones para que las naciones receptoras de la inversión se constituyan en mercados demandantes de los artículos manufacturados exportados por las naciones más industrializadas.
Existe un conjunto de 53.607 empresas transnacionales, que despliegan sus actividades en casi todo el mundo y poseen un total de 448.917 filiales, de las cuales 138.365 se encuentran instaladas en los países desarrollados y el resto en las naciones en vías de desarrollo. Latinoamérica y el Caribe aparecen con 21.174 filiales. Cabe preguntarse entonces si los consejos del FMI y del Banco Mundial son científicos o solo dicen lo que conviene a los ricos, no lo que corresponde a la realidad.
El Banco Mundial y el FMI han estado difundiendo sus remedios durante décadas pero nada funciona. La acusación más popular contra los pobres es el “mal gobierno”, palabras en clave para la corrupción. Pero en muchos casos, la pobreza engendra el mal gobierno en la misma medida que el mal gobierno engendra la pobreza.
Hasta hace poco predominaba la idea de que el mercado bastaría por sí solo para organizar el crecimiento mundial, y que las instituciones internacionales existentes habían perdido su razón de ser: deberían, si no desaparecer, al menos ser privatizadas. Hoy todo eso ha cambiado. Aún los espíritus más liberales admiten que el mundo no puede quedar librado a la deriva en su actual estado de desorden.
Una vez que el gobierno es apartado del camino, se asume que los mercados privados distribuirán eficientemente los recursos y generarán un fuerte crecimiento. Ciertamente, todas estas cuestiones son importantes para que los mercados funcionen bien: es muy difícil para los inversores tomar decisiones correctas si la inflación gira en torno al 100% anual y resulta además altamente variable. Pero hacer funcionar los mercados requiere algo más que una baja inflación; requiere regulación fiscal, políticas para la competencia, políticas que faciliten la transferencia de tecnología y promuevan la transparencia.
Conclusiones:
Casi treinta años después del Consenso de Washington en el que se aplicó la política económica allí diseñada sobre millones de personas y no sobre un pizarrón, éstas padecen las consecuencias lamentables de estos presuntos y presuntuosos teóricos al servicio de los organismos financieros y de las corporaciones transnacionales y grupos económicos locales.
Así aunque la estabilidad macroeconómica es siempre importante, la inflación por ejemplo, no es siempre su componente esencial. La liberalización comercial y la privatización son aspectos claves de toda política macroeconómica sana, pero no son fines en sí mismos. Sólo son medios para alcanzar un mercado menos distorsionado, más competitivo y más eficiente, y deben ser complementados por regulaciones efectivas y por políticas de competencia. Decisiones de Guerra.
Referencias
Boron, A. (1999). Tiempos violentos: Neoliberalismo, globalización y desigualdad en América Latina.
Hanke, S.(2014). Juntas Monetarias para países en desarrollo Dinero, inflación y estabilidad económica


